Natalia Ginzburg (née Levi) was an Italian author whose work explored family relationships, politics during and after the Fascist years and World War II, and philosophy. She wrote novels, short stories and essays, for which she received the Strega Prize and Bagutta Prize. Most of her works were also translated into English and published in the United Kingdom and United States. An activist, for a time in the 1930s she belonged to the Italian Communist Party. In 1983 she was elected to Parliament from Rome as an Independent.
Dos estupendas novelitas tristes y lánguidas, quizá poco apropiadas para esta época primaveral pero igualmente algo tristona. No me convence del todo la idea de agruparlas en un tomo: prefiero el estilo de Acantilado de sacar a la Ginzburg en breves libritos —aunque quizá menos económico, mucho más respetuoso con la concentración de las historias, además de digerible; Ginzburg es magnífica, pero puede ser algo plúmbea y repetitiva—.
Son dos historias casi idénticas, en las que solo varía el género del protagonista. Y, como casi siempre, Ginzburg escribe mejor la soledad masculina —Familia— que el progresivo desencanto de la mujer de medio siglo —Burguesía—. Supongo que se es más cruel con el dolor propio que con el ajeno.
Nostalgia, agotamiento, desconexión, emociones profundas que la autora italiana explora en ambientes cotidianos y sin dramatismos.
En la primera novela “Familia”, hay una constelación de personajes que orbitan alrededor de Carmine e Ivana, antiguos amantes, padres de un niño fallecido y ahora amigos.
La segunda novela “Burguesía”, es gatuna. Ilaria, mujer mayor rodeada de cuñado, hija, cocinera y sirvienta, se siente sola y busca la compañía de gatos como refugio afectivo.
En ambas hay poca acción y muchas personas que a pesar de sus dramas (pérdidas familiares, separaciones) siguen con su día a día, llenando vacíos con palabras que expresan poco o nada lo que verdaderamente sienten. Se respira malestar, deterioro y desgaste vital.
Con una prosa precisa y detallista la Ginzburg retrata con gran eficacia a cada ser humano, tanto física como emocionalmente.
Incisiva, simple, poco dada al dramatismo, la fragilidad humana en estado puro. Con aparente facilidad se retratan modelos de convivencia que nacen, se rompen, se fracturan, se recomponen de nuevas maneras.