La historia del imperio romano, de la sociedad judía y el surgimiento del cristianismo disimulado como una revisión histórica, del contexto cultural de cómo era el mundo cuando surgió Jesús y cuáles fueron los factores que le permitieron literalmente partir la historia en dos.
Juan Esteban es un excelente narrador capaz de conectar ideas con mucha maestría y de explicar conceptos densos con una facilidad envidiable. Aun así, a veces peca de soberbio, cada párrafo tiene que referenciar a algún autor o erudito, muchas veces sin mayor necesidad que mostrar el repertorio de referencias, lo mismo las numerosas citas en griego antiguo y latín, que suelen cortar el ritmo.
Es un libro que a veces peca por sus párrafos largos y que demandan un cierto contexto para sacarles el máximo provecho, pero eso no quita que sea brillante, atrapante y muy recomendable.
El hijo del hombre se lee con asombro. Juan Esteban Constaín recorre Grecia, Roma y el nacimiento del cristianismo con una erudición que nunca pesa y con una curiosidad que contagia. Todo el libro se mueve entre historia, poder, fe, lenguaje y esa extraña persistencia de las preguntas que nunca terminamos de responder.
Me quedó rondando una frase que aparece varias veces y que atraviesa el libro como un eco: Roma tibi subito motibus ibit amor. Como el propio libro, no necesita resolverse del todo para quedarse contigo.
Terminé la última página con la sensación de que algunas historias no pasan. Solo cambian de nombre.
El hijo del hombre es un ensayo que ilumina el trasfondo histórico del Nuevo Testamento y permite comprender cómo Jesús emerge en un cruce de culturas y tensiones religiosas. Constaín logra lo que pocos: hacer dialogar la erudición con la narrativa, la arqueología con la literatura, y la historia con la teología. Su obra es un recurso valioso tanto para el estudioso académico como para el lector interesado en descubrir por qué el cristianismo primitivo fue un fenómeno inevitable y transformador en la historia de la humanidad.
Un espléndido recorrido por Roma. En esta obra, Constaín nos lleva al mito fundacional de Roma. Su transición de la democracia a la dictadura. Nos muestra casi toda la radiografía del vasto imperio romano; su auge y su declive. Pero lo más apasionante, es la expectativa que genera esperar la aparición del Hijo del Hombre, el Hijo de Dios. Sin duda queda mucha historia por contar, pero en esta primera entrega (ojalá), nos deja una base inexpugnable sobre el conocimiento de cómo nació el cristianismo y por qué aún hoy sigue tan vigente como en sus orígenes.
El Hijo del Hombre es un ensayo sobre el cruce exacto de tres mundos —el helenismo griego, la Roma imperial y el judaísmo del Segundo Templo— y sobre cómo esa confluencia no fue accidente sino condición del cristianismo. Constain lo cuenta con erudición precisa, sin disolver la fe en historia ni la historia en fe, dándole a cada una su peso justo.
No es un mal libro. Pero no era lo que yo pensaba. Buscaba una mirada al Nacimiento del Cristianismo y como impactó su entorno. Pero más bien habla del entorno donde nació.
Es culpa mía, no del libro, por mi idea errónea de lo que pensé que era.
Buen escritor. Para hablar de historia no es aburrido y a veces hasta divertido.
Un libro muy bueno, que pertinente entender el cruce de las culturas, griega, judía y cristiana, con los distintos aportes de Egipto, y los pensamientos socráticos, cínicos y estoicos. Pero es un libro muy difícil de leer, no hay separación es los párrafos y la redacción a veces es confusa.
Absolutamente maravilloso!!! Esperando con ansias la continuación. Constain con una erudición increíble nos sumerge en la geopolítica del nacimiento del Cristianismo. El negocio más duradero de la historia de la humanidad.