Agatha Christie empieza en la bañera la escritura de su última novela. Pero la obra, teñida de demonios, violencia y horror psicológico, parece rebelarse contra su autora. Esto sumerge a Agatha Christie en un complejo laberinto de obsesiones y búsqueda de inspiración a través del West Park, el enorme y oscuro parque que rodea su mansión. Sumado a esta cadena de horrores, algo no va bien con miss Alice, su joven criada. Acosada por visiones cada vez más intensas, la criada comprende que solo tiene una asesinar a la escritora. ¿Podrá Agatha Christie disciplinar a su novela y salvar la reputación de una vida de éxitos? ¿Matará miss Alice a la mente criminal más brillante de Londres?
El Staccato, de Alejandro Lanchas, es puro y vibrante “cheff kiss”. Un libro que viene a recordarnos que la novela filosófica no ha muerto todavía. Me ha encantado. Os lo recomiendo especialmente a todos los que estéis inmersos en la creación de cualquier obra artística, más aún si es literaria. Deseando leer más novelas de este autor. Las repercusiones que tiene el libro, tanto para los personajes como para el lector, quedan pendientes del grado con el que se implique cada uno, de la fuerza con la que se viva cada canción que late detrás de cada capítulo. Pasar la página: un gesto breve, casi punzante, como si la narración avanzara a golpes de staccato. Ese ritmo intermitente refleja la psicología de unos personajes que viven entre impulsos y vacíos, entre decisiones abruptas y silencios que pesan más que los propios actos. Ese modo de avanzar, cortado y súper vibrante, refleja el desconcierto humano que trasluce en la novela: esa mezcla de lucidez y caos con la que intentamos sostener nuestras elecciones, mientras lidiamos con una soledad que es innata al ser humano. Porque, al final, este libro no solo se lee, sino que también se siente y acompaña, como si toda una serie de pulsaciones te obligaran a detenerte, escuchar y asumir que, a veces, también nosotros avanzamos así: a pequeñas sacudidas que revelan quiénes somos cuando la continuidad de la vida, que solemos dar por hecho, se rompe en un punto inesperado.
¿Somos víctimas eternas de decisiones que los demás están tomando por nosotros? He escrito este libro porque quería hacer de lo trágico y lo angustioso una historia humana. Si buscáis un thriller y una historia sobre la ansiedad, la soledad y la angustia del mundo moderno pero queréis divertiros leyéndolo, leed el Staccato.
El esfuerzo y la paciencia constantes han escalado hacia una dosis de adrenalina infinita. Este libro virulento me ha permitido improvisar, me ha permitido experimentar con ideas y sus contrarias, y dejarlas libres, crecer, estrellarse unas contra otras. Y los personajes las han sufrido, terremoto tras terremoto.
Escribirlo ha sido el proceso más experimental y atrevido de mi vida. Detrás del libro hay soledad, hay pereza, hay paciencia y mucho dolor. Pero también hay un entretenimiento infinito. He convertido cada cafetería, cada rincón de mi casa, cada salón de estar de mis amigos en un laboratorio de químicos… Y lo más importante: Ha sido divertidísimo.