Mi peor enemigo es mi compañero de piso ¿y ahora también mi novio? ¡Socorro!
¡El enemies to lovers con fake dating que estabas esperando!
Si a algo está acostumbrada Martina Avellaneda es a convivir con Víctor Pardo, hijo de una de las familias más influyentes de Madrid. Lleva dos años compartiendo piso con él a pesar de no soportarlo porque la habitación gratis que le ofrecieron los padres de Víctor es mejor que pagar un alquiler desorbitado en la capital.
Pero todo en esta vida tiene un precio. Víctor es insoportable, adora sacarla de quicio y fue el primer chico del que se enamoró por más que ella se niegue a admitirlo.
Sin embargo, a lo que Martina no está acostumbrada es a que Víctor le pida favores. Especialmente, favores que impliquen fingir que son pareja.
Víctor tampoco la soporta, pero es consciente de que no hay nadie mejor que ella para ayudarlo, por más que lo deteste.
Todo se complica cuando la línea entre lo fingido y lo real comienza a desdibujarse. Sobre todo, cuando las cenizas de un amor adolescente resurgen.
Entre Víctor y Martina nunca ha habido nada claro, pero ahora todo parece estar más confuso que nunca. Lo único que ambos tienen claro es que del odio al amor solo hay un favor.
Supe que este libro no iba a ser para mí en cuanto vi que el tono era mucho más adolescente del que esperaba. Lo que no imaginaba es que acabarlo me iba a costar sangre sudor y lágrimas.
Lo primero que me sacó de la historia fue como está escrita. En un párrafo podia encontrar la misma palabra tres veces, algunas expresiones se repetían una y otra y otra vez, etc. Incluso había frases con errores gramaticales. De esto no se puede culpar solo a la autora. Se supone que los manuscritos pasan por un proceso de corrección, que los editores pulen el estilo... y que eso justifica cobrar 19€ por un libro de poco más de 300 páginas.
Si encima la historia también deja de acompañar, apaga y vámonos. La segunda mitad de la novela son un montón de escenas que no hacen avanzar la trama, pero que están ahí porque de alguna manera hay que rellenar 300 páginas. Además, empiezan a aparecer personajes cuyo recorrido se limita a un par de esas escenas (con suerte). El libro se llena de 'extras' sin ningún tipo de desarrollo o interés.
Los personajes que más aparecen tampoco es que estén muy definidos ni tengan peso en la historia. Eso sí, de la nada les puede aparecer una mini trama para que no quede ningún cliché sin marcar. Sin entrar en spoiler, la protagonista dice en una ocasión "no sé en qué momento ha pasado esto" y solo he podido pensar en qué el lector tampoco porque es ABSURDO.
Y los protagonistas... ¿Qué decir de los protagonistas? Martina es especialmente insufrible, pero no se salva nadie. Hasta la madre de Víctor, que aparece tres veces contadas, me ha parecido cansina.