Una hora a la semana llega en un momento en el que muchos ya estamos cansados, pero no siempre sabemos de qué. Cansados de aguantar, de ir tirando, de decir “no está tan mal” mientras los días se van acumulando unos encima de otros. Este libro no te empuja. Te señala algo . Te dice: mírate aquí. Y eso, cuando estás evitando mirarte desde hace tiempo, es potente. Hay mil frases para subrayar . Hay situaciones reconocibles. Pensamientos que no solemos decir en voz alta. Y silencios que pesan más que muchas palabras. Leyendo me di cuenta de algo incómodo: que muchas veces no es que no tengamos tiempo o ganas, es que no nos damos permiso. Y esa idea, así de sencilla, así de clara, me tocó más de lo que esperaba. No sentí que el libro me acompañara; sentí que me ponía delante un espejo. Se nota que Daniel Barbadillo Dubón escribe desde un lugar muy vivido. Desde alguien que no observa la vida desde fuera, sino que se ha metido dentro, se ha manchado un poco, y luego ha escrito desde ahí. Sin disfrazar el cansancio, sin maquillar las dudas, sin vender soluciones fáciles. Una hora a la semana no va de "amor" tal y como lo "conocemos". Va de algo más profundo: de empezar a respetarte lo suficiente como para no dejarte pasar tu vida sin más. Y cuando entiendes eso, ya no puedes seguir igual, aunque quieras. No es un libro que te empuje a cambiar. Es un libro que hace que ya no puedas seguir mirando hacia otro lado.
Más que una novela, es una fábula casi poética dedicada al AMOR, en mayúsculas.
No obstante, no le puedo dar más estrellas porque hay cosas que me chirrían sobremanera, frases grandilocuentes y actitudes de los protagonistas (sobretodo de Marlena y su afición por el ghosting superlativo) que no se entienden y que me han dado muchísima rabia.
En general, como digo, es una obra escrita por y para aquellos y aquellas que aún creen en el amor que todo lo puede, que nunca muere y que logra traspasar el alma. Aunque en estos tiempos que corren, encontrarlo (y sobretodo mantenerlo) es casi como encontrar a un animal mitológico.
"¿Qué podría decirle? Las ganas de vivir no, pero podría decirle que el día que se marchó se llevó con ella la primavera, el sonido de las olas y las cervezas frías en agosto. Podría decirle que desde entonces solo soy un Peter Pan exiliado de Nunca Jamás, esperando con desesperación que alguien le cosa la sombra al niño que era cuando tuvo la fortuna de compartir la vida con ella."
"Es como si las personas sensibles tuviéramos un cartel en la frente que dijera: «Aún me queda un poquito de ilusión, pero te la cedo, es toda tuya, solo te pido que, por favor, después de romperla, intentes no hacer mucho ruido al salir y cierres bien la puerta»."
"Siento que hace años pisé una mina y que, por miedo a que detone, no me he movido ni un milímetro desde entonces. Así me siento, estancado, bebiendo más de la cuenta para apagar mi cerebro o interrogando a un pecho que ya no sabe qué responderme porque hace tiempo que dejó de entender lo que le dictan sus latidos en morse."
"—¿Vas a venir a verme por cinco minutos? —Iría por cinco segundos."
"La vida consiste en verla sonreír. Da igual si son cinco minutos o cinco segundos, da igual el papel que juegue en su vida, da igual que nunca gane el partido, da igual si un día todo esto se desmorona y yo me quedo con cara de idiota y con un montón de recuerdos que no conseguiré enterrar del todo ni viviendo diez mil vidas. Da igual todo, la vida seguirá consistiendo en verla sonreír."
"Nos empezamos a reír y, justo en ese instante, entiendo que la vida no va de momentos perfectos: la vida va de los segundos que conseguimos robarle risas a la tristeza."
"Querer que tu persona favorita sea feliz, aunque no sea contigo, es la manera más pura de amor que existe."
"Hoy comienza mi nueva vida. Una vida en la que cuando me pregunten «¿cómo estás?», pensaré «sin ella» antes de decir «bien»."
Me sentí identificada con la historia a pesar que no se acerca a las mías, pero sí muchas de las emociones que he vivido. Me conectó con un vínculo que no fue igual, pero que dejó sensaciones parecidas… como esas historias que no terminan de cerrarse y se quedan contigo.
Hay algo en la forma en que está escrito que te hace volver a esos momentos que no fueron del todo claros, pero sí intensos. A esos vínculos que existen en un punto medio: ni completamente presentes ni completamente ausentes. Y ahí, sin darte cuenta, empiezas a reconocerte.
No desde lo literal, sino desde lo emocional. Desde lo que se sintió, desde lo que faltó, desde lo que pudo haber sido y no fue. Es un libro que no necesita que hayas vivido lo mismo para tocarte, porque habla de algo más universal: de las conexiones que no siempre encuentran su lugar, pero igual dejan huella.
Terminé de leerlo con esa sensación extraña de cercanía y distancia al mismo tiempo; como cuando piensas en alguien que ya no está en tu vida, pero que de alguna forma, aún habita en ti.
Segundo libro que leo del autor, segundo libro suyo que me encanta. Se lee muy rápido, también engancha y no puedes dejarlo. Había momentos que dudaba entre este o el anterior, sobre cuál me había gustado más. Y creo que los dos, por distintos motivos. Este me ha llegado más dentro. He llorado mucho. También me he reído, hay momentos muy divertidos. Pero ha sido más emocional para mí. Si el otro libro fue un descubrimiento del autor, este ha sido más un descubrimiento personal. Duele, y quieres enfrentarte a las cosas, a ti mismo, y no esconderte. Te hace desear ser más, y ser más tú. Tiene guiños al primer libro, y es un detalle que me gusta mucho. Ya no sé si he dicho que me ha encantado. Lo recomiendo, una y más veces. Toca relectura
No esperaba absolutamente nada de este libro y creo que no he marcado tanto un libro nunca. Es una oda al romanticismo es el sentido más poético, al menos por parte de él. Él es un romántico empedernido y un artista que ve la vida y el amor desde un prisma demasiado teatral, pero coherente desde el principio con su personalidad. Ella me ha gustado menos. No es que la culpe ni la vea mala, porque todas sus reacciones son muy humanas y muy creíbles, pero su personaje es un poco un alarde de la falta de responsabilidad afectiva pero no en plan mala persona, sino de una persona perdida dentro de su mundo y de sí misma que no sabe ni lo que quiere ni de qué forma; una persona que está sobreviviendo y no viviendo. Una lectura muy entretenida y una historia muy adictiva.
Una hora hora a la semana es una obra que si o si tienen que tener todos en su estantería. Es una maravilla, Daniel capta cada sentimiento, cada vivencia de unas maneras que las convierte en la tuya propia. Cada palabra, cada frase, cada párrafo contiene una emoción que te revuelve entero. La pluma de Daniel es magia, amor, emoción, ternura......consigue que no seas capaz de soltar el libro hasta terminarlo. Si tuviera que describirlo en una sola frase diría: Sus obras son un IMPERIO ROMANO. No te lo quitaras de la cabeza ya que consigue calarte en los huesos. Te hará pensar, te hará replantearte cosas y es sin duda eso lo que hace de los libros grandes obras maestras.
Es el primer libro que leo de Daniel, y no será el último. Me ha tocado la fibra sensible por completo y me he sentido muy identificada...Es un libro para los que aprecian la intensidad como algo valioso, a querer desde la verdad, para los que se atreven a vivir el amor a pecho descubierto y SENTIR con todas sus consecuencias. Cada palabra ha sido un dardo y también un bálsamo. Te hace reflexionar sobre tus propias vivencias y replantearte cosas ¿Que es una vida feliz? ¿Una vida cómoda? ¿De verdad es lo que quiero? ¿Me falta valentia?... Lo he devorado en menos de tres dias...y no soy una gran lectora. Gracias Daniel.
Cuando piensas que ya ningún libro puede sorprenderte y engancharte tanto, llega el último libro de Dani. Es el bálsamo para dejar de sobrevivir, comprender que aunque estés roto nunca dejarás de ser valiente. La magia no llega cuando la persigues, llega cuando dejas de traicionarte por miedo. Porque la vida no responde a lo que deseas, responde a lo que toleras. Hasta que estás listo para recibir la vida que sólo podía llegar cuando por fin dejaste de esconder tu luz. Quien se deja llevar por la magia es más feliz que quien se pasa la vida intentando averiguar el truco. Gracias Dani por tu arte, eres magia.
Una lectura absolutamente absorbente. Amé cada página. Desde el primer capítulo quedé atrapada en una narración que no concede tregua: empecé a leer y no pude detenerme hasta llegar al final. La obra transita con naturalidad por registros emocionales intensos —hace reír, llorar y hasta gemir— sin caer en excesos ni artificios. Su mayor virtud es la honestidad emocional con la que construye a los personajes y las situaciones, logrando que el lector no solo observe, sino que sienta. Una experiencia literaria profunda, visceral y memorable. Súper recomendada.
Después de un texto tan contundente y de un libro tan apasionante, quiero decir algo más. Muchas veces estamos en pareja y nos conformamos. Nos quedamos en lo que hay, en lo conocido, y dejamos de mirar más allá. Sin darnos cuenta, paralizamos nuestro propio mundo. Nos adaptamos a rutinas que no nos hacen vibrar y lo llamamos estabilidad, cuando a veces solo es miedo. La vida no está hecha para conformarse. Está hecha para ser feliz, para moverse, para sentir. Siempre hay algo más allá cuando nos atrevemos a mirar.. NO TE CONFORMES
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Si alguien pudiera enseñarte a indagar en lo más profundo de tu ser: en cada grieta de tu corazón y en cada herida sin cicatriz que habitan en él; si alguien pudiera abrazarte mientras suspiras de dolor y rabia, de llanto contenido y lágrimas que no emergen aún con el paso de tiempo, Daniel y este libro serían ese abrazo que te permite volver a controlar tu ritmo cardíaco, entrar en calor, cerrar los ojos en paz y sentir plenamente lo que es amar, amar con el dolor y la esperanza que conllevan.
Acabo de acabarlo.. Me ví reflejada y comprendida en mi manera de entender el querer. Un libro que saca la tibieza del corazón a patadas, que te devuelve la ilusión y transmite esa fuerza, inexplicable y a la que nadie puede oponerse, ni sus protagonistas. Yo que acabo de recuperar mis ganas de soñar, las has amplificado, respaldado. Gracias.. nunca dejemos de soñar y hagamos soñar a los otros .. Procedo a volverlo a empezar...🫶
Y ahora que estás letras llegan al final, solo te puedo dar las gracias, gracias por no dejar que me rinda en esto de soñarnos, porque no hay un nosotros más nuestro, porque yo si encontré a la persona que me agarra la mano y nos convertimos en magia. Que me folla el cuerpo, el alma y la mente. Y ahora lo único que quiero es que mi Orfeo vuelva y el destino nos tenga un final tan merecido como el de estos valientes enamorados. Gracias por tantas punzadas en el corazón con esta historia! 💚💚💚
He odiado a Marlena porque me he visto en ella, hasta el final. He odiado a Orfeo, porque me ha pasado lo mismo, aunque no en el mismo grado. Pero he sido ambos, en muchos momentos de mi vida.
El libro no me ha durado un asalto, adictivo de principio a fin. En el momento en el que vivo actualmente, me ha aportado claridad con muchas cosas. Y es la mejor cualidad que puede tener una buena historia, que te haga click y te ayude a pensar.
Un libro que te engancha desde que empiezas a leerlo. La forma en la que el escritor narra la historia ,te hace vivir lo que sienten los personajes. Esa conexión que hay entre ellos es difícil de encontrar en la vida real ,pero si alguna vez la encontramos no hay que dejarla escapar. Gracias Daniel.
Acabo de terminar este libro, y como no, Dani lo ha vuelto hacer, ha vuelto con su magia en forma de libro. Qué bonito es ver esa historia, donde no ha que conformarse aunque le tengamos miedo a las segundas oportunidades. Hay que luchar, luchar por lo que queremos y lo que nos hace estar completos. Necesito más.
Personajes muy bien desarrollados. Un viaje que te atrapa y te hace pensar en el amor, tanto propio como el de pareja. Engancha desde la primera página. Te destroza y te recompone para ilusionarte y volverte a partir. Deseando leer la siguiente. Gracias por hacernos sentir.
Este libro me ayudó mucho a calmar mi corazón, a volver abrirlo totalmente al amor y sobre todo a volver a creer en el amor verdadero y perder ese miedo a volver a amar.
Increíble. No tengo otras palabras para describirlo. Me he sentido totalmente identificada y aún sigo asimilando muchas cosas. ¡Ojalá todos nos dedicásemos a sentir más y pensar menos!
Una historia tan real que te hace ser protagonista en cada página, que te hace pensar,llorar...ver lo que es una relación, una persona...increíble ,Gracias Daniel.
Es increíble como en páginas y letras de un libro , haya resumido una relación de dos personas, y sentirme tan identificada. Marcando un antes y un después en mi vida. Darme cuenta que aún así, podemos salir adelante a pesar de todo, a pesar de las consecuencias y circunstancias.