Excelente libro de Lucas Buch sobre cómo hablar a jóvenes de las principales verdades de fe. El autor ha logrado algo muy difícil: presentar un profundo diagnóstico de la juventud actual a la vez que aporta de forma sintética y profunda ideas prácticas sobre cómo enseñar la fe teniendo en cuenta este contexto desde las carencias y anhelos de los jóvenes. Sin ser una guía de recursos pedagógicos para la clase de religión el libro aporta mucho más que un conjunto de imágenes alegóricas útiles para la clase: una comprensión acertada (para el propio profesor) de cómo exponer verdades de fe a personas jóvenes para que las entiendan. Debería estar en la biblioteca de todos los colegios.