¡Pues me ha gustado más que los anteriores! También ha ayudado que todo el tomo sea una única historia, y que no haya tenido explicaciones tan confusas como otras veces.
Siempre es una alegría que a una le toque un ejemplar en Masa Crítica. Y lo aún más que sea justo el que más interés te despertaba, un cómic de una de tus series favoritas. Una de mis grandes alegrías lectores de los últimos años fue que la editorial Fandogamia se animará a sacar en español algunos de los cómics de la serie “Doctor Who”. Al principio he podido leer varios de los seriales que han ido publicando según iban saliendo, concretamente dos de sus volúmenes individuales y sagas con el Décimo y el Undécimo doctor. Pero desde hacía algún tiempo he dejado de lado estas lecturas de los cómics por la sencilla razón de que la vida no me da para leer todo lo que quiero (por desgracia) y se me han ido pasando. El que haya tenido la suerte de poder leer gracias a la plataforma de Babelio español el primer cómic publicado con el decimoquinto Doctor me ha recordado lo mucho que disfruté de estas lecturas y que estaría muy bien que volviera a ellas, ya que por lo que he visto me quedarían unos tres volúmenes del décimo. Así que muchas gracias a Babelio Español y Fandogamia por la oportunidad y por el envío del ejemplar.
El Decimoquinto Doctor y su compañera Ruby Sunday siguen viajando a través del tiempo y el espacio en la Tardis. En medio de su travesía, un extraño ruido les guiará hasta el York de 1739, que tan solo será la casilla de salida para un rompecabezas que tendrá lugar en los días finales de una desolada tierra, cuando la mayoría de la humanidad se ha visto obligada a emigrar, y los pocos terrestres que quedan hacen sus últimas compras en un centro comercial en el que están confinados. El Doctor y Ruby intentarán ayudar a una niña silenciosa que se aferra a su peluche, asustada de una misteriosa criatura, cuya única meta y placer es la de coleccionar los gritos de horror de cualquier criatura interesante del universo. Y que usará su terrorífico poder para conseguir llevarse la del Doctor.
Estoy muy contenta de haber tenido la oportunidad de tener entre mis manos la primera publicación sobre las aventuras del Decimoquinto Doctor y Ruby Sunday . Por si no lo sabéis, el personaje del doctor es un extraterrestre que viene de una raza con la posibilidad de evadir la muerte por medio de un proceso llamado regeneración, por el cual cambian de cuerpo y aspecto, incluso de sexo. Eso ha permitido que “Doctor Who” sea la serie más longeva de la historia, y que lleve emitiéndose desde los años 60, diversos parones. Y esto es gracias a que el personaje, y con él, el actor o la actriz que lo interpreta, vayan cambiando con el paso de las temporadas. Desde 2005, año en que la serie volvió, la tradición no escrita es que cada actor que asume el papel del viajero en el tiempo y el espacio más famoso de la historia este por lo menos 3 temporadas en activo. Sin embargo, la Disney, que es un estudio que ha hecho cosas muy bien en varios campos pero que a “Doctor Who” le ha sentado muy mal cuando ha empezado a producirlo en su nueve etapa, ha tenido muchas pérdidas o no ha conseguido el éxito y ganancias que se esperaba con una serie tan querida, de ahí que hasta hace poco no habíamos tenido la confirmación de que la 13ª temporada vaya a tener una continuación en forma de uno de los tradicionales especiales de Navidad de la serie. Por eso,el actor que ha puesto cara al Doctor número 15 estos años (según qué línea del tiempo manejes y a que doctores consideres canon, porque una serie con tanta historia tiene un lore complicado) Ncuti Gatwa, al ver el retraso que tenían en confirmar tan siquiera la grabación de la que hubiera sido su tercera temporada, tuvo que bajarse de la Tardis con precipitación, dando paso a un final de época que se ha notado bastante apresurado y que nos ha dejado a los fans con muchas preguntas y ganas de más por las cosas que Russell T Davies, el showrunner, se ha sacado de la manga. Por eso, he agradecido mucho tener la oportunidad de leer más aventuras del decimoquinto. No será mi doctor favorito, pero me ha dejado con ganas demás, sobre todo, porque al final le he cogido cierto cariño. Y lo mismo puede decirse de la compañera que aparece entre estas páginas, Ruby Sunday, que, aunque hizo varios cameos en la segunda temporada de Ncuti Gatwa, solo estuvo con él de forma oficial en la primera parte. Y eso es algo que una ha agradecido, porque el personaje tenía como motor ciertas incógnitas sobre su pasado que se respondieron en esa temporada, y si hubiera continuado creo que se hubiera alargado ddemasiado en el Show sin aportar nada especial al mismo, como ya pasó con el personaje de Clara Oswal temporadas atrás con el undécimo.
Es por todo esto que me ha gustado mucho volver a reencontrarme con los personajes, y más en una historia que me ha encantado y me he entretenido de principio a fin. Lo que más me gusta de los cómics de Doctor Who es que siempre que he cogido uno, aunque las historias sean originales y no tengan por que relacionarse con lo que es oficial en la serie, me han parecido que perfectamente podrían haber sido parte de los capítulos que se emiten por televisión. “Aniquilación por Cierre” no ha sido la excepción. De hecho, al principio del tomo, ya nos advierten de que los eventos que se narran transcurren directamente después de uno de los capítulos emitidos en medio de la primera temporada del decimoquinto, “Rougue”, y si sois fans de la serie y habéis visto el arco de este Doctor, veréis que siguen manteniéndose y apareciendo las líneas argumentales principales que protagonizaron su paso por la serie, dando continuidad entre lo que sucede en la tele y en las páginas de este cómic y uniendo la trama entre ambas.
Lo que se narra en este cómic recoge perfectamente la esencia de “Doctor Who”, llevándonos a un finde el mundo en el que la tierra ya está prácticamente deshabitada debido a que hace demasiado calor y hay abundancia de tormentas solares. El único sitio en el que aún hay terrícolas es un centro comercial del cual no pueden salir debido a las adversas condiciones climáticas. En este panorama, tan desolador, donde aparecen unos de los enemigos más emblemáticos del doctor, los Cybermen, hombres cibernéticos que buscan preservarse y aniquilar todo a su paso, tomando humanos y transformándoles en miembros de su propia raza, conocidos por lo implacables y faltos de sentimiento que son. Además, a todo este mejunje se une un villano original que mueve los hilos de esta historia. El nombre de el Somellier de los Gritos puede no infundir en un principio respeto. Pero a medida que avanza la historia, te das cuenta de que es un villano de armas, tomar, que no pone las cosas fáciles al Doctor y a Ruby y que puede resultar bastante aterrador. Además, su diseño recuerda mucho a un vampiro porque realmente es eso: alguien que no busca alimentarse de sangre, sino del terror y el miedo, de los gritos de las personas y criaturas. Y hará cualquier cosa para conseguirlo. La verdad es que da respeto, además de que recuerda algunos de los enemigos más clásicos y actuales con los que se ha topado nuestro protagonista, capta muy bien esa esencia al igual que todos los elementos que encontramos entre estas páginas, pero a la vez sabiendo mantener un toque fresco y especial que da mucha entidad a esta propuesta. Incluso que dentro de la historia se hagan referencias a la propia historia de “Doctor Who” demuestra en lo gigante que se ha convertido la serie, tanto como para tener una mitología propia que cuando es mencionada, hace las delicias de los lectores, el espectadores y fans, y que demuestra hasta qué punto está sano este Lore en cualquiera de sus manifestaciones.
“Aniquilación por Cierre” Es una historia llena de momentos de tensión, persecuciones, criaturas, que no son lo que parecen y que juega con la aventura y los miedos que todos tenemos, poniendo en relieve los carismáticos que son los dos personajes principales. Se hace en un suspiro y se disfruta mucho, ya que es entretenida y tiene momentos muy buenos que, como os he dicho y antes, captan perfectamente toda la esencia de la historia y las llevan por unos vericuetos que enganchan al lector. El diseño y el dibujo tienen un toque sucio que, irónicamente, lo hace muy dinámico y dan a todo el conjunto un toque muy especial y único. Mención especial a lo bien que recoge el aspecto físico y las características faciales de los actores Ncuti Gatwa y Millie Gibson y lo traspasan al papel, y al diseño de los Cybermen qué tal y como se señala en la entrevista hecha en las páginas finales al escritor y a la dibujante del comic, tiene una estética que emula un desguace o una dimensión oscura que creo que Casa muy bien con el tono de la historia. Y, por supuesto, mención especial al trabajo editorial del sello Fandogamia. Se nota el mismo y el cuidado que han puesto en esta edición y traernos todos los cómics de “Doctor Who”, cada tomo que he leído de ellos, siempre está caracterizado por su gran calidad, tanto en el papel como en los detalles editoriales. Este cómic, como todos los que ha sacado Fandogami son imprescindibles para cualquier whovian que se aprecie por la manera en que expanden el universo de “Doctor Who” y nos dan a muchos la oportunidad de disfrutar de las aventuras del Time lord más allá de lo que cuenta la serie de televisión.
Por cierto, tiene pinta la historia ha dejado suficientes y los sueltos, como para que deduzcamos, que tan solo va a ser el principio de una saga que se va a completar más volúmenes . En español tenemos así varios arcos del Décimo y el Undécimo, así que estoy deseando saber qué más le depara el universo al Decimoquinto y Ruby y que va a ser lo que se traiga entre manos el nuevo villano que conocemos en estas páginas.
Tiene narices que la primera vez y puede que la única que el decimoquinto Doctor ve a uno de los tres grandes enemigos de la serie (Daleks, Cybermen, Master) sea en un cómic. Digo. Es una historia que me hubiese gustado ver en la serie, la verdad.