Florencia, 1492. Tras la Guerra de los infiernos y la expulsión de los demonios, el Consejo Púrpura trata de mantener la paz en la ciudad entre secretos, cúpulas doradas y lienzos ocultos del pasado. Arianna Salviani, hija del líder de este consejo, es el único ángel al que le arrancaron las alas al nacer, motivo de burla y desprecio del resto de ciudadanos. Sin embargo, su mayor deseo es pintar, una ambición negada a las mujeres contra la que su padre logra luchar, consiguiéndole una plaza en la prestigiosa Academia Magliato. Allí conocerá a su mejor amigo, Taddeo, hijo de una de sus familias rivales, que compartirá con ella uno de los mayores secretos de la guerra: existen ángeles capaces de atrapar demonios en pinturas. A pesar de todo, Arianna no teme a los demonios, sino que siente una fascinación por ellos, especialmente por uno de los retratados en estos cuadros ocultos. Mientras Taddeo trata de conquistarla, Arianna solo puede pensar en este demonio que, quizás, solo esté esperando a que alguien le despierte.
(Madrid, 1992) Estudió Derecho en la Universidad de Cantabria y actualmente divide su tiempo entre el trabajo y la escritura. Desde muy pronto supo que las letras eran su vida y por eso empezó a presentarse a certámenes de relatos breves y poesía desde muy joven. Ganó su primer concurso a los dieciséis años, al que siguieron unos cuantos más. Ha publicado más de diez libros, entre los que destacan El guardián de la memoria (Munyx, 2022), Forja de mentiras (Munyx, 2023) y Un trazo de oscuridad (Puck, 2026).
Este libro ha supuesto un viaje directo a la Florencia del siglo XIII, la cual no podría estar mejor representada que con la pluma de Ana Segarra. La autora consigue crear la ambientación perfecta, donde el arte y la teología (con sus propias libertades) toman el eje de la historia. Además, la intensidad con la que se vive la obsesión por el arte y la belleza se siente en cada capítulo, especialmente a través de los ojos de Arianna: encuentra en ellos un escape, una salvación y una verdad. Si bien las descripciones de escenario y elementos ha sido de 10, he echado en falta vocabulario más apto para la época en la que se representa… es algo que me ha sacado de escena en más de una ocasión (no porque sea informal, sino porque es contemporáneo y no casa con la situación).
La parte romántica me ha sorprendido para bien con su originalidad y desarrollo: al principio no conecté con los sentimientos de Arianna (ni por Taddeo ni por sus demás conflictos) pero todo se va entendiendo mejor a medida que avanza. Llegas a plantearte incluso si es un triángulo amoroso por lo que representa el tercer personaje, y el juego que ha dado con ello ha sido espectacular. Eso sí, ¡me quedo con las ganas y las dudas después de ese final!
Me cuesta un poco encajarlo en los géneros con los que se vende. Sí, es un romantasy porque tiene romance en un mundo de fantasía, pero no creo que este romance sea mayor que otros temas como el conflicto de poder, la identidad o la oda al arte. Lo mismo me pasa con el dark academia: hay una clara obsesión por un arte, sí, pero los demás aspectos que definen el subgénero se pierden totalmente. Incluso diría que, a nivel estético, es más un light academia.
Espero que no se quede en autoconlusivo porque siento que queda mucho por explorar, y me encantaría seguir acompañando a Ariadna en las nuevas problemáticas que puede haber creado sus decisiones, tanto sentimentales como de mandato.
¡Lo recomiendo sin duda! Sobretodo si queréis algo diferente. Eso sí, preparaos para devorarlo en 24h.
Nunca antes había leído a Ana Segarra y, después de haber tenido la oportunidad de leer “Un trazo de oscuridad” antes de que haya salido a la venta, puedo decir que se acaba de convertir en otra de mis autoras españolas de referencia. Y es que soy fiel defensor de la facilidad con la que olvidamos el arte nacional en comparación con el continuo bombardeo de novedades internacionales y, —aunque esto es un tema que debería tratar en otro post—, quiero dejar claro que si este libro tuviese un nombre de autora internacional sería viral ya.
Ana nos traslada a una Florencia alternativa donde ángeles, humanos y demonios conviven, o lo hacían porque una guerra en la que los primeros salieron victoriosos cambió todo. Los demonios perdieron y están encerrados en cuadros, y nadie entiende muy bien cómo ocurrió esta magia.
En la novela vamos a seguir a Arianna Salviani, la hija del dirigente del Consejo Púrpura, el cual está atravesando por una enfermedad que no le permite ser él mismo, perdiéndose en el interior de su mente. Este dirigente, amado por muchos y odiado por otros tantos fue esencial en la recuperación de la ciudad tras la guerra y dejó claro algo: el arte y la belleza que este ejerce en la sociedad es importante. Y es esto último lo que nos traslada a otro de los escenarios de la novela: la Academia Magliato, donde estudian los mejores jóvenes algunas de las artes: pintura, escultura, arquitectura… y lo hacen valiéndose de su magia. Arianna es la primera mujer que estudia en esta escuela y además es un ángel que no tiene alas, lo que la convierte en la diana de muchos de sus compañeros. Pero no de Taddeo, su mejor amigo e hijo de otras de las familias influyentes de Florencia.
De la trama y del libro no voy a desvelar poco más que lo que ya he tocado. Porque quiero hablar de algo que a mí me ha fascinado: el amor por el arte que se palpa en las páginas de este libro. Creo que es algo tan interesante de ver, el cómo Segarra ha trabajado algo que ya conocemos y le ha aplicado las leyes de la magia del mundo que ha creado, provocando que el arte en sí resulte de los más interesante. Es uno de los temas de la novela y he estado fascinado por él, la forma que tiene a veces de mostrar lo más profundo de nuestro interior, la creatividad y todo el proceso que tiene la misma pero también el trabajo y esfuerzo que conlleva.
Por otro lado, creo que lo mejor de la novela es sin duda las relaciones entre los distintos personajes y los conflictos de intereses. Tengo que reconocer de que, para poder definirlo bien, tengo que referirme a él como “entresijos palaciegos en una ciudad”. Y es que podemos conocer cómo las familias más pudientes tienen intereses distintos, las educaciones de cada uno de los integrantes y el propio funcionamiento de la sociedad alrededor de estos principios: el poder lo es todo, el arte lo es todo y tu magia es tu poder. Ana ha conseguido trabajarlo tan bien, y con una forma tan seductora que hace imposible que dejes el libro.
Es en esa imposibilidad donde me encontré nada más terminar el libro: la obsesión de Arianna con uno de los demonios encerrados, la enfermedad de su padre, el pasado del propio dirigente, las rencillas familiares y las propias disputas políticas y gubernamentales así como los sentimientos de los personajes… Todo funciona bien y encaja a la perfección, consiguiendo una novela que no solo te atrapa sino que te engancha hasta el final.
Siempre he sido un gran amante de las historias de ángeles y demonios; pues bien, Ana Segarra y “Un trazo de oscuridad” me han ganado el corazón y no me lo van a soltar.
Ambientada en Florencia la novela tiene como protagonista principal a Arianna, un ángel al que cortaron sus alas nada más nacer. A pesar de ser hija del presidente del Consejo Púrpura, su vida estará marcada por el rechazo de los demás. . Aún así, su sueño es pintar y para ello acude a una prestigiosa academia donde también le hacen el vacío. Todos a excepción de Taddeo, miembro también de una familia muy influente. En esa academia se encuentra la denominada sala maldita, en la que los protagonistas de los cuadros son demonios y Arianna se atraída sin remedio por el protagonista de uno de los cuadros. Lo que no sabe es que muy pronto todos los cimientos de su vida se tambalearán sin remedio. . Es una novela a la que no le puedo poner ningún pero. Está muy bien ambientada, pero sin detenerse demasiado en descripciones de los lugares, algo que en ocasiones perjudica la trama, y esto ha sabido hacerlo muy bien. . También nos vamos a encontrar con dos líneas temporales, en la que descubriremos cosas que evidentemente no os voy a contar, y que me ha parecido igual de interesante que la trama principal. . Los personajes están muy bien creados y me ha gustado sobre todo ver la evolución personal de Arianna, una joven muy apocada al principio, pero que según vaya descubriendo cosas, irá cogiendo fuerza y se convertirá en una mujer segura y muy valiente. . Una novela muy recomendable y una autora a la que seguiré la pista. .
(3⭐) Estuvo bien. Creo que es un libro ideal para los que buscan una fantasía con una ambientación diferente y los amantes del arte. Si algo rescato muchísimo es el empeño de la autora en generar un entorno italiano renacentista en el cual el arte estaba en su punto más alto. La trama de la pintura del demonio era lo más me llamaba y también, lo que más me enganchó. Sin embargo, siento que no se desarrolló como a mí me hubiese gustado y la historia fue perdiendo esa chispa con el correr de las hojas. Aun así, es un libro con un toque original y unas ilustraciones preciosas.
Era la primera vez que leía algo de Ana y, sinceramente, no va a ser la última, porque este libro me ha sorprendido MUY PARA BIEN. La historia de Arianna me ha mantenido atrapada desde la primera página. El mundo que ha construido Ana en Un trazo de oscuridad, con esos ángeles y demonios dentro de una Florencia para muchos conocida, con ese sistema mágico tan increíble, con tanto arte... ha sido simplemente excepcional. Y la pluma de Ana... no tengo palabras, de verdad. Este libro lo he disfrutado de principio a fin.
Escogimos este libro para un club de lectura, aprovechando que la autora podía acompañarnos.
Me deja un sabor agridulce. Quizá porque esperaba otra cosa, otra pluma, otra ambientación. El arranque es lento, pero he de decir que la última mitad del libro se pasa en un suspiro, porque es donde está toda la chica que a mí me gusta, el conflicto, la lucha por el poder, el vete y ven de personajes.
De todas formas, esta lectura no ha sido para mí. Ojo, que las narraciones lentas me encantan. Si te recreas en descripciones de lugares, entornos, cosas, sentimientos, pensamientos... Yo me lo voy a comer con patatas y encantado. Pero en este caso, diría que la lentitud no está justificada porque no he conectado con lo que sucedía al principio. No me interesaba. Quería saber el por qué del conflicto, de los poderes, de los cuadros... Nada de lo que sucede al inicio me ha seducido, A EXCEPCIÓN, OJO, de flashbacks que mete la autora de vez en cuando.
Esto ha conseguido mantener mi interés durante toda la novela, porque se presenta como un conflicto de ideales y corazón bastante jugoso.
¿Personajes? Mi favorito es Silvana, la sirvienta en casa de Arianna, que es la única con dos dedos de frente. Gracias por mantener unida a la familia Salviani.
Quizá otra cosa destacable es que sé que estoy en Florencia porque me lo dicen, pero falta descripción. ¿Cómo es la arquitectura? ¿Cómo son los edificios? ¿Cómo es la escuela de arte? ¿Y las pinturas? Porque, claro, se supone que todo gira en torno al arte, pero es lo que más me falta y echo de menos. Pero bueno, al fin y al cabo es mi opinión y yo soy muy exigente con eso.
Un libro indicado para ser la primera fantasía de alguien, pero no ha sido para mí.
Leeré más cosas de la autora, porque me han hablado muy bien de «Forja de mentiras» <3
Honestamente, aún no tengo claro qué puntuación ponerle a este libro. No descarto modificarla.
He de reconocer que el proceso de lectura de este libro ha sido muy interesante. Empecé totalmente enganchada, ya que me encanta Florencia y la historia de los Medici, y el mundo que ha creado la autora estaba claramente inspirado en esas épocas de luchas políticas entre familias poderosas, amores prohibidos y el florecimiento del arte y los mecenazgos como cultura.
La base y la ambientación de esta historia son muy atrayentes. Me tenia muy emocionada la trama, a las posibilidades que se podrían desencadenar en la vida de la protagonista y, por ende, su mundo. El repartir la sociedad en ángeles, demonios y humanos me parecía "típico" pero me interesaba qué iba a hacer la autora con todo ello. Y con los mestizos, claro. Hasta que en cierto punto de la historia, vi que estaba transitando una delgada linea entre el amor por la trama y la decepción. Siento que no se ha ejecutado del todo bien la idea original de la historia. Creo que se ha invertido mucho tiempo en cosas que ya se sentían repetitivas, y menos en eventos clave de la historia. No ha habido apenas desarrollo de los personajes. Hay momentos que la protagonista parece otra, no tiene sentido muchas cosas que hace, cuando en un inicio no le importaban. El tema amoroso mejor ni lo comento. En mi opinión, no tiene sentido cómo se ha desarrollado todo. Y el final siento que es abrupto, rápido y muchos cabos sueltos. Siento que todo daba para más y, en cambio, se ha quedado escueto. Si el libro hubiese sido más largo, habría más espacio para desarrollar más las ideas, la trama y los personajes. Jugar más con la idea que se muestra al inicio del la historia.
Antes de nada debo felicitar a la autora por crear una obra tan original basada en hechos reales. Mientras iba leyendo me era inevitable no ver reflejada la historia de Lorenzo Medici entre las páginas y, tras leer la nota final, pude afirmar que mis sospechas eran ciertas. Aunque la Florencia de Ana Segarra es muy diferente a la del Renacimiento italiano, me ha encantado sumergirme en este mundo alternativo en el que los ángeles se dedican a crear arte y los demonios acechan en los cuadros mientras veía las referencias al contexto histórico de la época 🎨 . . Cómo toda novela juvenil que se precie la trama es muy sencilla y tiene aspectos que personalmente me han recordado a "Hija de humo y hueso" de Laini Taylor y "Cazadores de sombras" de Casandra Clare. A través de dos líneas temporales y una narración en tercera persona conoceremos a Arianna y a Alonzo Salviani, dos protagonistas que son el objetivo de la misma conspiración que amenaza con acabar con su linaje. La pluma de la autora me ha parecido muy adictiva, tiene giros que mantienen al lector con la intriga de que es lo que va a ocurrir y aunque algunos son de esperar están muy bien llevados 💍 . . ¿Qué más puedo decir? Tenemos una estética Light Academia en la que destaca el amor por el arte, personajes que están muy bien construidos, dos tipos de romance que complementan pero no son lo principal (por un lado Friends to lovers con atisbo de triángulo amoroso y por otro amor prohibido), la importancia de la familia, magia, complots... Reconozco que me hubiera gustado saber más de la guerra, de la relación de los padres de Arianna y de cierto demonio, pero para ser un libro autoconclusivo de 443 páginas creo que está genial y, al final, considero que quedarse con ganas de más es algo positivo 💫 . . En definitiva, "Un trazo de oscuridad" ha sido una lectura que me ha hecho viajar a la versión fantástica de una ciudad que adoro. He disfrutado mucho conociendo el estilo de Ana Segarra y a partir de ahora estaré muy pendiente de sus anteriores y próximas publicaciones 🖼️
Ay si me gustó, hace mucho que no leía nada sobre ángeles y demonios, y este libro lo disfrute mucho, solo no se que pensar acerca de ese final, quedo algo abierto, pero no tan necesario para que haiga un libro dos, lo cual espero que no porque mas drama es innecesario, y la historia y personajes en sí estuvieron bien.
Florencia, 1492. Una academia de arte, ángeles, demonios y sobretodo, una lucha por el poder repleta de secretos, misterios y reivindicaciones.
Para las que éramos fans de las historias de ángeles y demonios en nuestra adolescencia: ✨Este es nuestro libro✨
La ambientación no podría ser más espectacular: Florencia en el renacimiento, en una academia de arte de ángeles repleta de injusticias y una pugna por el control del poder.
La pluma de Ana es increíble, consigue ubicarte en la historia como si la vivieras tú y hacerte sentir todas las emociones posibles en poco más de 400 páginas.
El sistema de magia me ha fascinado, esa mezcla de magia elemental plasmada en el arte es muy original.
Pero lo mejor... Los personajes 🥹. En un sólo libro se me ha quedado muy corta la historia de Alonzo y Stregheria, necesito con urgencia un libro sobre ellos, qué historia tan bonita por favor. Taddeo es una green flag con patas, no se puede ser más adorable. Lo terminas amando muchísimo de lo maravilloso que es. Y Marzello... En fin 🤭 necesito un libro para contar toda su historia porque cada vez que aparecía me tenía chillando. En definitiva: Si os gusta un romantasy diferente, con una ambientación muy bien documentada, ángeles y demonios y una lucha de poderes que os mantendrá enganchados/as, este es vuestro libro! PD: Yo no podría elegir entre Taddeo y Marzello, me quedo con los dos!
Cuando una de mis autoras preferidas recomienda un libro, tiendo a escuchar. Si encima el libro habla de arte, de mujeres en un mundo de hombres, y de seres alados en la Florencia del Renacimiento, para mí es una apuesta segura. Sin embargo, mis grandes expectativas fueron machacadas con tramas políticas sin sentido, un romance inconsistente y agujeros en la ambientación.
Aunque esperaba una pluma más adulta, desde el inicio noté el tono juvenil de la pluma de la autora. Esto no es ni negativo ni positivo, simplemente es. De hecho, poco me importaba porque hasta alrededor de la mitad me gustaba el ritmo de la historia y veía mucho potencial en el desarrollo de sus personajes. Pero pasada la mitad todo fue en caída libre y sin paracaídas.
Disfruté mucho cómo la autora sentó las bases de los personajes principales y de la protagonista sin apurar la trama. Se tomó su tiempo para hablar de los conflictos internos de Arianna, de la amistad y la tensión con Taddeo, de sus sueños en el mundo del arte, y de su vínculo con el cuadro del demonio. Mi impresión pasadas esas 200 páginas iniciales () es que la autora dejó de avanzar la trama con coherencia, y se dedicó a "vibrar" con ella. Y aquí creo que hay dos puntos donde todo falla: el romance y la política.
La conexión de Arianna con Marzello, y viceversa, fue instantánea. Puedo entender el que la protagonista se sienta atraída al demonio. Más que eso, me parece original en un libro, y mucho más realista, cuando un personaje demuestra que la atracción y el amor no tienen que venir de la mano ni son exclusivos a una única persona. Pero en lugar de ahondar en esto de una forma más adulta, lo que obtenemos es un Marzello completamente caricaturizado, declarando amores que no entiendes (se dice, no se muestra), y una Arianna que debate sobre sus sentimientos, pero sin razones de peso. Taddeo, por otro lado, era un personaje mucho más coherente en ese sentido, pero que termina no aportando mucho.
Para agravar la situación, se suma la trama política. A pesar de estar muy vagamente basado en la conspiración de Pazzi contra Medici, las decisiones y razones políticas, lejos de parecer realistas, son una vez más exageradas al punto de no tener sentido. El villano no tiene matices: es malo porque sí, porque el poder lo es todo. Acciones pequeñas de repente ocasionan guerras sin ninguna preparación o expectativas de más personas que el villano.
Lo peor es que un buen desarrollo de personajes y una mayor coherencia política hubieran formado una muy buena historia. Los elementos están ahí, pero apurados y deformados al punto en que no pude conectar con nada ni nadie.
Creo que realmente el punto negativo es que la autora no supo crear o explicar los matices. No solo con el malo muy malo de la historia, o el amor eterno sin un acercamiento real, sino con el propio arte. El arte significa una sola cosa en la historia: la salvación. Se utiliza para parar una guerra, para reconstruir, para traer esperanza. Incluso cuando el arte está aprisionando, está salvando. Se glorifica una y otra vez al arte como la vía al futuro y al desarrollo, mientras se discrimina el resto de las ramas de una sociedad de una forma infantil. Tal vez estoy intentando leer más de lo que debería en la historia, o simplemente estoy siendo víctima de mis propias expectativas, pero siento que son puntos que podían haberse aprovechados mucho mejor.
Llegados ya casi al final dejé de intentar entender y solo sentir, pero ya era demasiado tarde para mí. Cada mínima cosita resaltaba: un nombre equivocado que se le fue al editor/corrector, el olvido completo sobre los poderes de otro de los personajes, o dar un giro que no venía a cuento, ni estaba respaldado por el sistema de magia, solo para causar shock o emoción (ya ni eso tengo claro).
En resumen, no creo que este sea un buen libro. Tiene demasiadas incoherencias para que valga la pena, e infantiliza demasiados detalles de la trama.
Arianna Salviani, un ángel sin alas, se convierte en la primera mujer en estudiar arte en la academia Magliato. Se enfrenta al rechazo de compañeros y profesores mientras lidia con las conspiraciones que rodean el cargo de su padre, incapacitado por demencia.
Taddeo, artista y compañero de Arianna, que solo tiene ojos para ella, decide compartir el secreto mejor guardado de Florencia: los ángeles ganaron la guerra porque alguien encerró a los demonios en cuadros.
Lo que Taddeo no espera es que Arianna se obsesione con uno de esos demonios, un ser tan misterioso como peligroso que pronto domina sus días y sus noches.
Ante la conspiración que amenaza la ciudad, Arianna tendrá que decidir a qué bando pertenece y si está dispuesta a tomar medidas desesperadas para salvar a quienes ama.
“Un trazo de oscuridad”, de Ana Segarra, es una preciosa novela de fantasía ambientada en la Florencia de 1492. La autora ha transformado un hecho histórico en una historia de ángeles y demonios.
Me ha encantado su bonita escritura y el amor por el arte que transmite. También me fascina la transformación de Arianna, que cansada de ser ignorada por no tener poderes, luchará con uñas y dientes por quienes quiere.
La novela presenta una lucha entre ángeles y demonios que no se reduce al bien contra el mal. Como dice Marzello, un personaje que estoy segura de que os encantará: los demonios también fueron ángeles y su naturaleza no es tan diferente. Solo se diferencian por el color de sus alas y su percepción de la vida.
Espero poder leer más novelas de la autora y que, quizá algún día, nos regale esa historia que nos debe, tal como menciona en los agradecimientos.
Una preciosidad de libro, de ambientación, de personajes… Me encanta la forma de escribir de Ana Segarra, muy poética pero fluida, se lee súper bien. Me encantó también la idea de adaptar la vida de los Medici al mundo de los angeles y demonios: unos seres humanizados que tienen poderes especiales para el arte y están enfrentados. La idea de que un ángel por ser un ángel no tiene por qué “ser bueno” per se, que el poder corrompe y la idea del sacrificio y la lealtad asociada a un demonio. Un diez total y absoluto.
Este viaje por Florencia y su arte entre ángeles y demonios ha sido demasiado bonito, demasiado corto y demasiado entretenido. Me hubiera gustado un poco más de tensión en ese triángulo que se forma con la protagonista, pero vaya, que el libro me ha durado 3 DÍAS. Me ha dejado con esa sensación de vacío al terminarlo, lo he disfrutado y devorado tanto y tan rápido que ojalá hubieran existido más páginas para respirar ese olor a pintura y jazmín. La autora se ha ganado una lectora fiel, no cabe duda de que tiene un gran talento. Por no hablar de los giros argumentales, que MAMMA MIA!! Te quedas a cuadros, nunca mejor dicho, jajaja. 100% recomendado si te gustan este tipo de historias.
Me ha decepcionado por completo este libro… Cuando leí la sipnosis, me encantó. Una historia sobre ángeles y demonios, una Florencia rodeada de arte… Estaba destrísimo!! Creía que me iba a encontrar una prota, Arianna, fuerte e independiente, pero cual fue mi sorpresa que ha sido todo lo contrario.
Nos encontramos una historia planísima, en la que ha faltado algo más de trasfondo o construcción del mundo. Porque al final todo gira en torno en que quiere la prota hacer con su vida y punto, además nos plantea todo mascado y ya sabes de antemano lo que va ocurrir (esa portada señores…y los flashback ya ni te cuento lo que te ves venir 🥲). Unos personajes sin chicha ni limoná, una prota insufrible que ni ella misma se aguanta; un demonio que intenta ir de dark boy pero a medio fuelle y un ángel que besa el suelo por donde pisa la prota pero ella pasa. Bueno, y ya no hablemos de las conversaciones, sin sustancia ni parecían coherentes con lo que estaba ocurriendo.
Y ya sin mencionar la mala construcción y coherencia de algunas frases escritas… Este libro ha sido un rotundo NO y me niego a seguir leyendo, lo abandono.
La ambientación, los personajes, la intriga y las conspiraciones han hecho una mezcla perfecta para que este libro se convierta en, probablemente, uno de mis favoritos del 2026 (y no hemos acabado ni enero).
Ana Segarra me ha devuelto a mi adolescencia con Un trazo de oscuridad, con esa temática de ángeles y demonios que para mí siempre es un acierto seguro✨
He podido leerlo de forma anticipada y os prometo que el 3 de febrero vais a necesitar tenerlo en vuestras manos para leerlo cuanto antes!
Primer libro digital que devuelvo. No puede ser que en las páginas 16/17 te digan 3 veces que ser mujer en un mundo de hombres es muy difícil, basta ya de tratar a los lectores como tontos que no entienden nada.
La ambientación es brutal, es lo que más me ha gustado de toda la historia. La manera que tiene la autora de meterte en Florencia, en hacerte ver sus calles con cada palabra y en hacerte la lectura tan amena me ha parecido increíble. El libro comienza fuerte, con un conflicto directo por parte de la familia de la protagonista y con un problema interno relacionado con su futuro académico, la pintura. Se nos presenta de primeras a uno de los posibles intereses amorosos, Taddeo; he de decir que, a pesar de no dar ni un duro por él, me terminó gustando bastante. Pero chicas, para qué vamos a mentir, a todos nos interesaba ese demonio encerrado en un cuadro que nuestra protagonista se muere por liberar. Su personalidad de chulito y su carisma creo que ha sido lo que más me ha llamado la atención, a pesar de ser el típico prototipo de protagonista masculino. Sin embargo, conforme avanzaban los capítulos, empezó a parecerle un poco repetitivo, tanta devoción por la protagonista me resultó un poco pesada. Entendible por el contexto, pero no me gustó demasiado. La trama me pareció interesante, con bastante potencial y, aunque el final se me hizo algo corto y me hubiese gustado otra alternativa, me pareció que estaba bien cerrado y que era acorde a una de las posibilidades. Diría que el fallo clave que ha hecho que este libro no me encante ha sido la pérdida del “misterio” de la protagonista al usar el recurso del doble tiempo, la narración de hechos del pasado ha sido en mi opinión lo que le ha quitado ese punto que tal vez podría haber enganchado un poco más a esa parte de la protagonista. En general me ha gustado bastante, la pluma de la autora me ha parecido muy buena y de nuevo tengo que mencionar la ambientación, porque me ha parecido una maravilla; ha hecho que me enamore de una ciudad y me ha creado la necesidad de visitarla lo antes posible.
📖 𝑼𝒏 𝒕𝒓𝒂𝒛𝒐 𝒂 𝒍𝒂 𝒐𝒔𝒄𝒖𝒓𝒊𝒅𝒂𝒅 de Ana Segarra ¿𝐐𝐮𝐞́ 𝐯𝐚𝐬 𝐚 𝐞𝐧𝐜𝐨𝐧𝐭𝐫𝐚𝐫? 🎨Fantasía histórica 🎨Florencia, 1492 🎨Ángeles y demonios 🎨Light academia
Un trazo a la oscuridad es un viaje precioso a la Florencia de 1492, una ciudad donde el arte y la magia laten al mismo ritmo. El trabajo de documentación de la autora se percibe en cada página y su prosa lírica no hace más que realzar una ambientación que ya de por sí es maravillosa.
Pero la historia no es solo un escenario bonito. También es una oda al arte, pues hay una obsesión clara por lo que significa crear, trascender y dejar huella. Y eso marca toda la historia. Pero al mismo tiempo, también es un grito que reivindica el papel de la mujer en una sociedad patriarcal y una hermosa historia de amor.
Una de las cosas que más me han gustado, es como se juega con la ambigüedad en cierta relación. Ese personaje que admiras por su magnetismo, aún sabiendo que quizá no deberías confiar del todo en él. En este caso, me sentí como nuestra protagonista Arianna. Y es que es muy sencillo conectar con ella.
Si tuviera que señalar un pequeño pero, serían los fragmentos situados en el pasado entre capítulos. No porque resulten confusos —al contrario, están bien construidos— sino porque en mi caso suavizaron un poco el efecto sorpresa que podría haber tenido la trama. Aun así, es un detalle muy personal y menor dentro de una lectura tan cuidada.
En definitiva, Un trazo a la oscuridad es una historia sobre ángeles y demonios que combina belleza y oscuridad con un pluma delicada. Sin duda estaré atenta a lo próximo de Ana (por favor, más Marcello).
Tengo sentimientos encontrados al terminar Un trazo de oscuridad. El libro me gustó pero no me maravillo, la trama y los tropes son increíbles pero la ejecución de los mismos a lo largo de la historia me parecieron eternos y muy lentos.
Pero, ¿de qué se trata la historia? En este caso, tenemos a Arianna que pertenece al bando de los ángeles, que hace años ganaron la Guerra de los Infiernos contra los demonios y el bando perdedor fue expulsado. El único deseo de nuestra protagonista es pintar y conseguir un mecenas. Sin embargo, para la época y en un mundo dominado por ángeles masculinos, la menosprecian por ser mujer y no tener alas. Solo confía en su amigo Taddeo y en su padre, el dirigente del Consejo Púrpura, pero que hace ya un tiempo no puede representarlo debido a una enfermedad. Todo se complica a un más cuando un demonio es liberado y se avecina una nueva guerra.
La protagonista me pareció contradictoria en cada página. En un momento pensaba algo y al siguiente instante decía otra cosa. Recién al final, sentí que se paraba en una posición. Como mencioné, el libro me gustó pero no me encantó y, el final me dejó con incógnitas y me recordó a ACOTAR. Así que si la autora saca un segundo libro, le voy a dar una justa oportunidad.
Buuufff, vaya final. Pero ¿y ese final? Increíble. Decir que el libro me ha absorbido es quedarse corta. Decir que Marzello me ha obsesionado, me pare poco descriptivo para lo que ha significado estar pegada a las hojas leyéndolo. ¿Y Taddeo? Ay, mi ángel de amor genuino, puro.
Lo pasé realmente mal cuando una teoría apareció en mi cabeza (teoría que le escribí a la autora por privado por si me la podía echar para atrás 🙈), porque no quería que fuese así, quería que el amor fuese real, completo. Y menos mal que al final mi teoría solo ha sido eso. Menuda forma de jugar conmigo con esa escena de Jacobo jajajajajaja pero chapó.
La novela entera es una obra de arte. Ana escribe de una forma que te atrapa, que hace que sigas pegada a las páginas porque necesitas saber qué pasa con los personajes. Éstos están tan bien construidos, tan bien descritos, que sientes lo que ellos, que ves lo que ellos, que, realmente, eres ellos. Pero es que además, por su forma de contar la historia, las descripciones de lugares, de vestidos, de cuadros...hacía que mi imaginación tuviese poco que imaginar porque era como verlo con mis propios ojos.
Ahora mismo siento un pequeño vacío y algo de tristeza. No podia dejar de leer y necesitaba saber del final de la historia, cómo acababa todo para unos personajes que he sentido como míos. Sin embargo ahora... ¿ahora yo qué hago sin ellos? Sin lugar a dudas, "Un trazo de oscuridad" es una de esas historias que se te mete tan dentro que no te abandona una vez la acabas, y toda ella va a vivir conmigo durante muchísimo tiempo.
Gracias Ana por traernos a Arianna y esta increíble historia.
Un viaje increíble a Florencia, al arte de la ciudad y a como unos ideales pueden cambiarlo todo. Me ha gustado muchísimo este libro, con muchos guiños al arte y a Florencia (si, también por culpa de Assassin's y Ezio🫢). Arianna es un personaje que me ha gustado mucho, como ha ido buscando su lugar exacto y tomando las decisiones correctas por el camino. Aun que esté llena de inseguridades, rodearse de las personas correctas siempre ayuda a tomar esas decisiones. Taddeo, gracias a él Arianna consigue tomar las decisiones correctas, él es tan increíble que la familia que le ha tocado no le merece. El desarrollo de la historia, de los personajes e ir conociendo más a fondo a cada uno, esta perfectamente equilibrado en este libro y eso ha hecho que sea ameno y bonito de leer.
Primer libro que reseño por aquí porque siento la necesidad de explicar el porqué de la nota.
Me da pena tener que darle esta puntuación a esta novela, ya que la premisa y la ambientación eran un punto de partida espectacular, pero en mi opinión la ejecución no ha estado a la altura…
Es un libro al que le falta “espacio”. Creo que como bilogía o incluso trilogía hubiera ganado más, dado que así la autora podría haber desarrollado mejor el mundo y las relaciones entre las personajes. Así las cosas, me ha parecido demasiado apresurado y demasiado inconexo. Esto es, la autora quiere escribir una determinada escena, pero como el camino para llegar a ella orgánicamente es demasiado largo, inventa un nexo causal que lo justifique…lo que en ocasiones es demasiado forzado y acaba siendo más “contarle” al lector cómo tiene que interpretar la escena que dejar que la sienta él mismo…y así sucesivamente. El resultado final es más un “¿y ahora qué vamos a ver?” con tono irónico que un verdadero “necesito saber cómo avanza la historia y qué les pasa a los personajes”.
Pese a todo lo anterior, como amante de las historias de ángeles y demonios, y más si están ambientadas en el renacimiento italiano, me encantaría ver otro libro en este universo que expandiera un poco los cabos que quedan pendientes…¡¡tiene el potencial de ser absolutamente maravilloso!!
PD: probablemente tampoco haya ayudado que el lo compaginara con Hamnet