Epístola a los Pisones del poeta Horacio, más conocida como Ars poetica, ha venido a ser uno de los sostenes del clasicismo en la literatura. Ensalza los modelos griegos como maestros y proporciona consejos técnicos a los poetas noveles. Frente a Aristóteles, Horacio adopta otro tono, ya que, a diferencia del filósofo, él mismo es un artista de la palabra y puede aportar su propia experiencia como creador. Esta pequeña obrita contiene la traducción del texto por parte de Marcelo Macías y García en 1888. La versión se ha dejado en castellano de la época, sin actualizar. Se brindan al lector exclusivamente las palabras de Horacio sin notas ni aparato crítico.
Quinto Horacio Flaco a (Venusia, 65 a. C.-Roma, 8 a. C.), conocido como Horacio, fue un importante poeta lírico y satírico en lengua latina. Poeta reflexivo, que expresaba aquello que deseaba con una perfección casi absoluta. Los principales temas que trató en su poesía: el elogio de una vida retirada («beatus ille») y la invitación de gozar de la juventud («carpe diem»), temas retomados por poetas españoles como Garcilaso de la Vega y Fray Luis de León. Escribió, además, epístolas (cartas), la última de las cuales, dirigida «A los Pisones», es conocida como Arte poética.
Es una lectura amena y atractiva, no solo para conocer los aspectos técnicos que Horacio considera importantes para la creación literaria, sino porque presenta ideas interesantes sobre la figura del buen escritor y la preparación que precisa.
Creo que para cualquiera que se quiera introducir al mundo del guion o escritura, esto debe ser elemental lectura para comprender algunos principios que plantea Horacio. La verdad, grandes enseñanzas.