Por qué España fabrica jóvenes antisistema: El hundimiento de la clase media y la brecha generacional.
En este manifiesto, Estefanía Molina da voz a una generación: denuncia el pasotismo de España frente a los dramas de su juventud —la vivienda, los salarios y la precariedad— y explica por qué tantos jóvenes se sienten atraídos por el autoritarismo y la ultraderecha, debido a la muerte de la clase media y a un sistema político basado en los intereses de los baby boomers, como en el caso de las pensiones, que ya no sirve para sus hijos. La autora reclama un nuevo contrato social y reformas valientes, pues existe el riesgo de que esa generación antisistema, criada en el malestar, fulmine en pocas décadas las conquistas políticas y un estado del bienestar que ya da signos de agotamiento.
«La democracia no solo se legitima por sus bondades —igualdad, libertad— sino también por sus resultados. En eso estamos fallando a nuestros jóvenes.» —Estefanía Molina
Un análisis actual sobre la brecha generacional en España, a base de varios datos económicos y de ideas políticas. La autora reivindica una clase media que certifica que ya hace años prácticamente no existe, el puente antes sólido que servía para distinguir a los dos polos socioeconómicos que cada vez se identifican más con los jóvenes de 35 años y los mayores de 65 años.
En este pequeño ensayo, la autora compara cómo vivía la generación de los boomers en su vida laboral frente a cómo la viven los jóvenes de hoy en día. Cómo no, habla sobre todo del acceso a la vivienda, de la sostenibilidad de las pensiones y del problema demográfico, que se han incrementado a marchas forzadas en las últimas décadas. A ello no ayuda, entre otras cosas, el bajo nivel de los salarios, pero todavía menos la casi voluntad de los partidos tradiciones de obrar como si el problema no existiera. Molina se atreve incluso a razonar por qué una parte de los jóvenes, a tenor de los datos de encuestas de opinión, siente una marcada desafección por el sistema. Rescataría mucho de la quema la defensa que realiza del esfuerzo para lograr abrirse un camino en la vida y el hecho triste de que la meta de ello, la clase media aspiracional, ya esté bastante aspirada del suelo.
¿Merece la pena? Es una obra meramente diagnóstica de la situación y, durante muchos ratos, bastante superficial. Como si lo más característico fuese intentar hacer algo pequeño. Y esto lo digo en todos los sentidos, porque físicamente el libro es más pequeño que un ejemplar de bolsillo. Creo que la mayoría de ciudadanos, estén más o menos informados de la actualidad, ya sospecha lo que la autora expone, cuando no participa de ello. Lo que se echa en falta, además de la decepcionante falta de profundidad (en mi opinión, faltan muchos más datos que permitan analizar con mejor perspectiva, y mayor longitud del texto, por qué está ocurriendo esto) es que el volumen termine sin dar ni una sola solución al sistema, a pesar de que el desarrollo ya ponía algunas de las traviesas de la vía.
De cualquier forma, sí creo que la autora siempre ha mantenido un tono valiente en sus exposiciones y este libro es una confesión, aunque no demasiado abierta, de la situación. Su lectura no aporta mucho más allá de lo que varios artículos o columnas puedan decir sobre el mismo tema.
En este libro expone la teoría que lleva dándonos por fragmentos en sus artículos de El País que básicamente defiende la tesis de que el pacto social entre generaciones está roto en España. Por una parte expone que los jóvenes ya no tienen esperanza en las instituciones ya que derechos tan básicos cómo la vivienda no son garantizados con un salario normal (que no medio - que sería el salario mínimo). Esto hace que los jóvenes tengan que depender de sus mayores para conseguir sus objetivos vitales y construir su plan de vida, cosas asociadas a la antigua clase media que Molina argumenta que ya no existe. En su análisis de esta tesis busca las causas de esta situación; las institucionales y políticas, la gestión económica... Por otro lado analiza las excusas políticas que los principales gobernantes utilizan para no realizar un cambio estructural.
Su análisis me ha parecido válido y bien investigado. Es verdad que Molina nunca señala más culpables que los dirigentes y eso se agradece, ya que no los jóvenes ni los pensionistas tienen ninguna culpa del sistema en el que viven. También es verdad que se pone en una postura política difícil y nada popular para las urnas, que ya se verá si ese cambio estructural que pide se realizará o no.
En materia de juventud hay que hacer unos cuantos matices. El primero y más importante es que la radicalización de la juventud también viene complementada con un porcentaje alto de protesta y participación política. El mes pasado el CJE desmintió la narrativa de odio de "la juventud es fascista" con creces. A Molina le falta matizar que muchas de estas corrientes son simplemente narrativas de odio hacia este sector de la juventud que se construyen en titulares de prensa. Lo segundo es el positivismo de muches jóvenes comparado con la desesperanzadora realidad, ahí tiene un punto ya que si no vemos cambios aquí nos quedaremos.
(3.5) Es un ensayo conciso pero concentrado en el desequilibrio económico, pero también de posibilidades y de esperanza entre generaciones. Diría que en materia de análisis es detallado, pero he echado en falta una mayor profundidad en la parte propositiva y del final.
Hace una foto inicial bastante acertada. Pero acaba avanzando hacia una lectura superficial, mostrándose hipercrítica con la izquierda, que es cierto que se limita a poner parches. Pero obvia que el desarrollo sin freno del modelo liberal impuesto los últimos 30 años principalmente por las derechas, que han convertido los servicios básicos en un negocio, es en buena parte lo que nos ha llevado aquí.
Lo recomiendo, en muchas cosas da en el clavo y ofrece buenos datos sobre la desigualdad sistemática entre generaciones. Es especialmente interesante que señale la triada pensiones-emigración-vivienda como ejes clave de la precarización de la juventud pero sin quedarse en ofrecer soluciones populistas. Pero hablar claramente y con datos ya me parece valioso hoy en día. Sin embargo, me habría gustado que en ciertos temas se hubiese expandido más o se hubiese "mojado" más. Pero es un libro introductorio, así que supongo que cumple con creces con que se propone. Eso sí, el prólogo de Jon González muy mal... Se nota que ha utilizado IA en la redacción 🥴
Como nacida en el 1995 (a medio camino entre millenial y gen z), me he sentido muy identificada con algunas de las situaciones que se exponian en el libro- vivir en un sistema diseñado por y para los boomers y la realizacion que es precisamente la ayuda de los padres lo que nos salva a mi y a mi entorno de la precariedad.
Sin embargo, no estoy de acuerdo con que esta sea la principal causa de el auge de la ultraderecha, que en mi opinión se debe mas bien a posturas reaccionarias ante el avance de derechos en materias sociales, y particularmente, creo que la autora resta importancia a la influencia que tienen los streamers y demás influencers en este aspecto