Una impecable colección de cuentos unidos por la aceptación ante la pérdida de algo esencial.
Un hombre al que siempre le acompaña un enjambre de abejas; una joven que huye de casa para vivir entre los sioux; una madre que se niega a deshacerse del cadáver de su hijo; un chico que se enamora de alguien que llama demasiado la atención. Personajes cruzados cuyos secretos dan sentido a sus vidas y a las de quienes los rodean. Entre lo real y lo simbólico, las historias de Cortarse el cabello componen un ritual íntimo sobre la pérdida —de la inocencia, de los otros, del cuerpo, del yo—, donde la muerte se muestra unas veces como materia doméstica, aceptable, y otras como aquello que solo puede contarse a través de seres vampiros, fantasmas, mujeres-lobo o criaturas de cabelleras imposibles. En cualquier caso, estos cuentos confirman que toda despedida es también un comienzo. Ganadora del Premio Biblioteca Breve en 2023 con La educación física, Rosario Villajos convierte la escritura de este libro en un acto de revelación y supervivencia, dejando escapar los matices de la verdad autobiográfica para cubrirla con un manto fantástico antes de que la mezcla sea devorada y transformada en memoria.
Rosario Villajos (Córdoba,1978) dedicó su infancia a dibujar, leer y ver películas. Ha vivido en ocho ciudades diferentes de tres países distintos. Regresó a España en 2017, desde entonces no ha dejado de escribir y dibujar. Ha publicado una sola novela gráfica, FACE (Fanfare - Ponent Mon) y tres obras narrativas, Ramona (Mrs. Danvers, 2019), La muela (Aristas Martínez, 2021) y La educación Física (Seix Barral, 2023), por la que obtuvo el Premio Biblioteca Breve. Colabora en algunos medios de forma eventual y por encargo reseñando libros, discos o escribiendo sobre cualquier tema de su interés. Compagina la literatura con un trabajo en IT de 32 horas a la semana.
Me han gustado estos relatos y que estén bien hilados formando un solo conjunto pero me ha parecido que a veces se sobreexplican esas uniones sin dejar que el lector haga sus propias conexiones. Es muy poco sutil y pierde la 'magia' en ese sentido. Aún así recomendable.
Cuando perdemos a un ser querido —a un padre, por ejemplo— y nos damos cuenta de que no hemos intercambiado con él todos los abrazos que nos hubiera gustado (porque no sabíamos darlos o la otra persona no sabía recibirlos, porque no sabíamos que nos queríamos tanto o que nos queríamos a secas, porque no hablábamos el mismo idioma y eso nos distanciaba o por lo que sea), uno puede pensar que ya es demasiado tarde para saldar las deudas. Sin embargo, hay formas de saldarlas; de dar esos abrazos post mortem. La literatura es una de ellas, y Rosario Villajos lo ha hecho con este libro.
Una colección de relatos que parecen situarse, cuando el drama de la pérdida acecha y nos deja en duermevela, en ese momento de la vida entre la vigilia y el sueño. Algunos cuentos rarísimos y extraños, otros, los más apegados a la realidad y a lo supuestamente vivido por su autora, conmovedores y tristes. Relatos sobre la periferia del duelo unidos entre sí de forma original y sorprendente. Lo vivido y lo soñado mientras se entierra al padre.