Me ha sorprendido y atrapado desde el primer momento. Prueba de ello es que no he podido parar hasta acabarlo en una tarde. Además, el dibujo es precioso. La estética y el detalle está muy bien cuidada.
La autora ha investigado a conciencia sobre la historia de Taiwan y la cultura taoista. Trayendonos una crítica a esta sociedad de la mano de su protagonista, una mujer que se niega a encajar en los roles de género que le imponen.
No contenta con ello, denuncia los asesinatos de bebes niñas, como práctica habitual en una sociedad que denigraba a la mujer. Y también nos introduce en el trafico de trata de mujeres, en la que los traficantes se aprovechaban de su vulnerabilidad o hasta creaban dicha situación. Lo introducen de la mano de un antiguo mito (no haré spoilers), los cuales te explican muy bien en páginas al final de los capitulos para que no te pierdas en la historia.
Muy buen manga, y cómodo de leer ya que es todo recopilado en un solo tomo.
Si nos centramos en el arte, viene con mucho detalle y transmite el misterio y terror que hay en la historia. La historia sigue las leyendas Taiwanesas cuyas bases suelen ser de alguna mujer que fue maltratada y su espíritu volvió al mundo de los vivos para vengarse. Todo un clásico en el terror asiático. No sabría si clasificar este manga como obra feminista. No soy muy fan de ellas, pero la historia y la base de ella han sido espectaculares. Se intenta mostrar la realidad que vivieron las mujeres en sus tiempos en Taiwán, cómo fue de doloroso para ellas dar a luz a una mujer y no a un varón, cómo la gente percibía los secuestros o maltratos en la calle, las reglas estrictas impuestas sobre las mujeres... La protagonista no lo ve justo y es un personaje bastante culto y educado, y con ese conocimiento trata de resolver los misterios de las muertes y desapariciones de su ciudad.
Hay gente que elige un libro por su portada, y yo soy una de esas personas. La primera vez que vi Guardiana me fascinó su arte: el dibujo, la elección de colores, el preciosismo de las imágenes. Lo que encontré en su interior superó con creces mis expectativas: una historia que se basa en la tradición taiwanesa para hablarnos de la trata de mujeres, el miedo al nacimiento de niñas, los matrimonios y las dotes. Todo un entramado patriarcal en el que las mujeres son tratadas como mercancía dentro de las políticas matrimoniales y donde la incapacidad de engendrar hijos varones se considera un fracaso para las familias. Todo ello perfectamente documentado, con notas a pie de página y pequeños apuntes históricos que ayudan a comprender el contexto social de la época.
Escogí leer este manhua por la portada, que me parece preciosa, y, sin lugar a dudas, la historia está a la altura del arte que tiene la obra.
La trama, aunque nos transporta a otro tiempo y cultura muy diferente de la nuestra, presenta críticas sociales que podemos extrapolar a la época actual.
Un relato crudo y, a la vez, maravilloso, donde fantasía y realidad se entremezclan de una manera excepcional, mientras te deleitas con un dibujo precioso y lleno de vida.