Pasa algo con Nothomb. Cuánto más la lees más entiendes su visión y sus obsesiones. Me resulta verdaderamente divertido poder anotar los patrones que se repiten: asesino en un aeropuerto (cosmética del enemigo), anorexia y hambre voraz (biografía del hambre), escritora con deficiencias cognitivas y obesidad mórbida (higiene del asesino). Así un largo etc…
Aunque la novela la edite ahora anagrama es de 2009, traductor de siempre (gran acierto) pero gran error no poner una imagen de la autora en la cubierta como es costumbre. Más aún cuando en el propio texto juegan con la idea. En fin más Nothomb por favor.