Un libro que une lo que la ciencia advierte, la historia confirma y la política evita que ningún progreso puede ignorar los límites del planeta.
Vivimos rodeados de energía, aunque pocas veces pensamos en lo que cuesta producirla. Detrás de cada alimento, de cada luz encendida o de cada viaje en coche hay una compleja maquinaria impulsada por petróleo, gas o carbón. Hoy, obtener una sola kilocaloría de cordero puede requerir hasta cincuenta y siete de combustible fó una paradoja que anuncia el final de un modelo a medida que las reservas se agotan.
En La guerra por la energía, el exministro Alberto Garzón recorre la historia de la humanidad desde los cazadores-recolectores de la prehistoria hasta el capitalismo del siglo XXI, pasando por el colonialismo, la Revolución Industrial o las actuales disputas en torno al litio y las tierras raras, para mostrar cómo la lucha por controlar las fuentes de energía ha dado forma a nuestras sociedades, impulsado y derribado imperios y define el mapa geopolítico actual.
Con un estilo claro y riguroso, Garzón entrelaza historia, ciencia y política para explicar el camino que nos ha conducido a la crisis ambiental actual, y propone un horizonte una sociedad que reconozca los límites del planeta y sitúe la justicia social en el centro.
Un libro que se lee muy bien, aunque el tema de la energía se trate de manera más ocasional que lo que induce el título. Es más un estudio sobre la evolución de las sociedades desde un punto de vista marxista y económico.
Un horizonte pesimista pero poco estudiado, con una conclusión clara. El mundo actual es insostenible. la cuestión es con cambiar el devenir de la sociedad, cunado tiempo nos queda, ( no se hace ni una estimación de duración del petróleo, minerales...).
Como podemos resolver, políticamente, la contradicción entre la sociedad de consumo, las elecciones democráticas a corto plazo y las políticas necesarias para equilibrar el mundo a nivel de energía y recursos naturales. no se habla, casi nada, de la energía nuclear.
El libro es una crónica histórica y económica (y por supuesto política) de la humanidad con el uso de la energía como referente principal. También explora los retos y las propuestas de la ecología actual de manera interesante.
Puede que en ocasiones abarque una temática demasiado amplia, sobre todo cuando habla de historia, pero siempre sabe volver a su eje ecológico principal.
Un libro con mucha historia y actualidad... un repaso histórico sobre nuestra relación con los recursos naturales y organización social. Además, aborda la problemática medioambiental actual, marcada por el cambio climático y la escasez de recursos. Es un libro interesante y ameno, muy recomendable.