Lena creyó haber encontrado su lugar en la ciudad, entre cafés concurridos y sueños de tinta. Como escritora, vivió la emoción de ver sus historias publicadas… hasta que el silencio editorial la empujó al abismo de la duda. Agotada y con el corazón revuelto, decide volver a su pueblo natal en busca de algo que ni ella misma sabe nombrar. En medio de reencuentros, luces de Navidad y recuerdos que despiertan emociones dormidas, Lena deberá enfrentarse a su mayor desafí redescubrirse. ¿Será el espíritu navideño la chispa que necesita para volver a inspirarse? ¿O está lista para cerrar ese capítulo de su vida… para siempre?
Un libro para devorar en esta época o en cualquiera ❤️✨
"Este libro es un segunda oportunidad. Es un recordatorio de que siempre hay algo más esperando, incluso cuando no lo vemos. Que los finales no siempre son definitivos. En ocasiones, el corazón necesita romperse para encontrar una nueva forma de amar". Estas son palabras de la autora al final del libro y creo que resumen demasiado bien esta historia 💛
Un libro cortito que se siente como recordar navidades en familia o (en mi caso) la infancia en familia. No solo por la forma de vivir, sufrir o amar de los personajes, sino por su forma de ser, sus costumbres, sus mensajes, su compartir. En más de una ocasión recordé a mis abuelos y abuelas, las navidades multitudinarias y los mensajes y abrazos en privado.
Al mismo tiempo, al romance lo disfruté como una amiga viviendo el chisme.
Quería leer esta historia de manera lenta, pero la verdad es que no pude contenerme y la devoré jaajaj. Que fuera cortita me ayudó con eso, en realidad.
Gracias, Naza, por darme un romance navideño argentino. Lo disfruté muchísimo ❤️✨🫂