Abierta de par en par es mucho más que una es un grito desgarrador en defensa de quienes han sido relegadas a los márgenes. Desde las calles de una Barcelona indiferente hasta los pasillos de Casa Camelia —una modesta pensión—, esta obra da voz a mujeres que lo han perdido todo. Con una prosa íntima y valiente, Javier Martín Luque construye un mosaico de historias que refleja con crudeza el sinhogarismo el dolor de la exclusión, las cicatrices de la violencia y el impacto devastador en la salud física y mental. Sin embargo, incluso en las circunstancias más adversas, celebra la capacidad humana para resistir, levantarse y recuperar la dignidad. Vicky, narradora de esta obra y exbailarina apartada de su carrera por los despiadados estándares del espectáculo, encuentra una nueva forma de danzar en los escenarios de la educación social. A través de su mirada, nos invita a cuestionar los límites entre la seguridad y el abismo que acontecen en este refugio. Cada puerta cerrada guarda testimonios de lucha. De ahí emergen la solidaridad, el cuidado y la defensa de los derechos humanos, capaces de abrir caminos hacia nuevas oportunidades. Abierta de par en par no solo también ilumina. Es una llamada a la reflexión social y un recordatorio detrás de cada mujer hay una historia de supervivencia que merece ser escuchada.