El todopoderoso Zeus está un poco raro: parece que todo le da igual y se olvida de ciertas cosas que, digamos, son bastante importantes cuando eres el dios de los dioses. Hera decide tomar las riendas, no vaya a ser que se ponga en entredicho la posición del magnánimo, y así comienza una guerra contra el mismísimo Tártaro. Los dioses del Olimpo pronto se verán obligados a tomar partido por uno u otro bando, aunque no pueden obviar la influencia que Poseidón, dios de los mares, tendrá en todo este asunto...
Una novela que te mantiene con la intriga hasta el final, con muy buenos giros argumentales y con un profundo conocimiento de política y poder. He disfrutado mucho de lo gráficas que son las descripciones de los personajes y lo bien pensadas que están sus relaciones y la trama en general. Recomiendo.
La obra revela una erudición mitológica impecable, profunda pero nunca pretenciosa, que permite conectar con las divinidades quë se perciben cercanas y actuales. El autor despoja a los dioses de su solemnidad sagrada para devolverles una verdad psicológica cruda y mundana; un ejercicio de humanización tan audaz y conseguido que despierta un deseo inmediato de sentarse a tomar unas copas con el propio escritor y con sus deidades para prolongar la conversación. Un texto que destila una extraordinaria capacidad de síntesis, que dibuja atmósferas y tensiones con la precisión limpia de un trazo formal o de una estructura escultórica, todo ello vertebrado por una ironía finísima y un humor inteligente que desmonta dogmas y absolutos. Una lectura sobria, afilada y de un poso cultural magnífico que cuestiona los hilos del poder con absoluta lucidez.
Un hallazgo. Un libro sobre mitología griega en el que los dioses manifiestan sentimientos como si fueran mortales. Me ha parecido especialmente interesante el tratamiento que el autor hace del inframundo, donde no todo está muerto y las almas condenadas siguen viviendo una muy particular forma de vida. El libro es muy ameno e ilustrativo, y estoy esperando ya la segunda parte.
Un libro muy entretenido. Una forma muy novedosa y acertada de explicar el panteón de los dioses griegos y sus complejas relaciones. Estoy deseando que el autor se anime a escribir la continuación. Lo recomiendo encarecidamente.