Finalmente el bucle debe terminar.
Una de las cosas que me ha gustado de este tomo, es que tenemos la oportunidad de conocer a Rita, cuál es su pasado, sus motivaciones, convicciones, de dónde ha venido toda su habilidad, fuerza; así como todas las cargas que ha tenido que soportar.
Ha sido interesante saber sobre sus orígenes y darnos cuenta de que es un personaje sumamente perspicaz, quien ha raíz de la experiencia vivida, se ha dado cuenta de las posibles consecuencias y lo que muy probablemente tendrá que enfrentar pero que aún así desea poder encontrar a alguien afín con quien compartir todo lo que ha vivido con respecto a la guerra.
Después del final del primer tomo esta claro que Keiji buscará hablar con Rita, puesto que lo que tienen en común resulta inesperado y esperanzador para él. Tener finalmente con quien hablar de lo que está ocurriendo y de poder encontrar una solución, claramente es un alivio para él, puesto que solo se concentraba en seguir avanzando en la misma batalla que enfrentaba en cada bucle pero sin llegar a tener un verdadero avance y lo más importante era que no veía ninguna solución a ello.
Y es Rita quien le da la respuesta de cómo resolver ese enigma, sin embargo no resultara tan fácil, puesto que habrá un trasfondo oculto, el cual Rita ya había sopesado con anterioridad pero del cual aun no estaba del todo segura puesto que en todos estos años de batalla nunca se había encontrado a alguien como Keiji.
Y es en el último bucle donde todo empezara a tomar forma, siendo así que tendremos la oportunidad de conocer cómo se van relacionando los dos. Toda esta convivencia resulta muy emotiva, divertida y nos servirá para conocerlos más y si, es inevitable no querer que tengan un final feliz ahora que se han encontrado. Todas las conversaciones resultan diferentes para Keiji, que aunque haya tenido que experimentar más de una vez este encuentro, éste en particular resulta totalmente diferente.
Y es aquí donde ambos tendrán que enfrentar una batalla que los tomara desprevenidos y que aunque logran avanzar en su objetivo primordial para detener el bucle, la situación más difícil también se acerca.
Conforme avanzaba con la historia tenía ciertas suposiciones de que no todo podía tener un final feliz pero no tenía idea del rumbo que tomaría la historia hasta que me encontré con una escena que de cierta forma me alertó de lo que posiblemente podría pasar y aún así, no me lo esperaba lo que me encontré.
Resulta difícil de afrontar puesto que después de todas las vivencias que ha tenido Keiji y su encuentro con Rita, deseas que todo le vaya bien en todos los aspectos, pero para poder salir del bucle en el que se encuentra tendrá que enfrentarse a una ultima situación complicada, en la cual tendrá que demostrar toda su habilidad y deseos por seguir adelante.
Siendo así, a pesar de que hubiese querido un final diferente, el resultado y la manera en cómo termina este episodio para Keiji me parece justo y adecuado, si, es difícil para él pero al mismo tiempo logra mantener una actitud positiva y mostrar que todo lo que ha vivido lo impulsará a seguir adelante.
Dicho esto, quedo muy satisfecha con esta historia, he encontrado más de lo que me esperaba, las escenas de acción están espléndidamente representadas, el dibujo de Obata no defrauda en ningún momento y la historia resulta sumamente interesante, con un buen ritmo, giros inesperados, momentos divertidos, emotivos, emocionantes... en pocas palabras, una historia muy recomendable.