Todo el mundo debería leer este libro y conocer a María y al apasionante proyecto de Babies Uganda.
Se necesita más gente así, y no negaré que leer el libro desde la comodidad de mi casa me ha removido mucho. Todos podemos ayudar, quizá no como ella en terreno, pero no podemos mirar hacia otro lado.
En el libro cuenta de forma muy personal sus vivencias, con frescura y sinceridad, sin medias tintas. En la misma línea que sus redes sociales pero con la calma que da el tener tiempo de escribir en tono reflexivo.
Os animo a comprar el libro y leerlo, es una forma de apoyarles. Porque como bien dicen ellos: Todo suma, todo vale, todo cuenta