Intrigante novela policial, tan negra como enigmática, sería raro escuchar de un lector que no se vuelva voraz al tenerla entre manos. Si califica como "novela negra" es por la clase de homicidios que el asesino serial deja tras de sí, pero tampoco está muy lejos de grandes clásicos policiales-detectivescos. Si bien para mí resultó muy atrapante (dado lo bien construido que está el enigma, sumando una narración estratégicamente trabajada) dudé si calificar con 4 estrellas o 5. Me decidí por 5 estrellas al pensar enseguida en los dilemas que la trama va presentando, de cierta profundidad, y también al recordar la ternura y el heroísmo de los personajes que deciden llevar adelante la investigación.
Una novela negra ideal para porteños que amen Nueva York. Con códigos propios y guiños del sur construye a muy buen ritmo un thriller que se lee muy rápido y es difícil de dejar por la mitad.