Este libro no es una historia de amor. Tampoco es una historia de desamor. Es una crónica sobre lo que sucede cuando el suelo bajo mis pies se desvanece y la vida que conocía se convierte en un espejismo. Es la historia de cómo un corazón, roto en mil pedazos, encuentra el manual de su propia reconstrucción, no en promesas vacías ni en la compasión ajena, sino en la quietud de mi propio ser. El Tomo del Despertar es ese mapa. Es la narración de cómo volví a mirarme al espejo para reconocerme, cómo aprendí a decir 'no' para poder decir 'sí' a mi esencia, y cómo, de las cicatrices de una implosión lenta y dolorosa, surgió una el impulso de escribir cada dolor, cada lección y cada paso del camino.