Supongo que esto es lo que sucede cuando una doctora en filosofía escribe terror. Que nacen monstruos maravillosos.
No se del todo como expresar este tipo de narrativa. Me encantan los libros que simplemente acompañan a una persona en su vida, pero hace que lo normal se vuelva crudo o incluso terrorífico dependiendo del prisma del personaje. Y eso me fascina. Mucho.
Mira que sabía que el final iba a ser el punto fuerte del libro, al menos en visceralidad. Aun así BUAH.
Seguiré muy atenta a esta escritora.
P.D. Por favor, pongan pronto la portada del libro!
Creo que la prosa es excelente, y las referencias literarias empleadas también están bien empleadas... pero creo que pudo ser más. En una linea parecida me gustó más Ser Devorado, de Tantlinger. Aunque debo decir que no podía dejar de leer y me pareció más ligero de lo que muchas reseñas dicen.