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Perros de caza
En Almansa nadie escapa al abandono. Desechados tras cada temporada, los perros de caza vagan por las colinas en busca de refugio. Sus habitantes tampoco encuentran tregua: arrastran las secuelas de la crisis del calzado y cargan con la sombra de un exorcismo que los condenó para siempre. Es aquí, a este lugar en ruinas por el que el olor a podrido del pantano se extiende ahora como una nueva peste, adonde, tras años de ausencia, regresa una joven a la que persigue una sensación.
Partiendo de un caso real, Borja Navarro construye una crónica western de la España esotérica que se ahogó en los noventa y que todavía hoy se descompone. Un relato repleto de violencia en el que lo bestial y lo humano, lo extraordinario y lo cotidiano se funden para imponerse como una única realidad.
Partiendo de un caso real, Borja Navarro construye una crónica western de la España esotérica que se ahogó en los noventa y que todavía hoy se descompone. Un relato repleto de violencia en el que lo bestial y lo humano, lo extraordinario y lo cotidiano se funden para imponerse como una única realidad.
- GenresFiction
152 pages, Paperback
Published February 4, 2026
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Community Reviews
Displaying 1 - 30 of 33 reviews
July 18, 2026
https://kansasbooks.blogspot.com/2026...
“Los padres pueden ser el demonio, pero saberlos vivos te ancla. Te afianza en tierra.”
Hay libros cuya huella es, ante todo, sensorial. Pocas veces he sentido que una novela resonara de una forma tan física, tan íntima, como lo ha hecho Perros de caza. No solo por aquello que cuenta, sino por todo lo que despierta mientras lees este texto lleno de resonancias. Por la atmósfera que se va adhiriendo lentamente, y por una escritura que parece ir mucho más allá de las palabras. Esta cita, que me hizo dejar el libro por un rato, impactada, contiene uno de los ecos más profundos de la novela. En ella resuena algo profundamente humano y, al mismo tiempo, abismal: la necesidad de aferrarnos a algo que nos sostenga, incluso cuando aquello a lo que nos agarramos también contenga grietas oscurísimas. La necesidad de pertenecer, de tener una raíz, aunque esa raíz crezca en un terreno ya descompuesto.
Pero quizá lo más inquietante de Perros de caza es que, al mismo tiempo que habla de ese impulso casi primitivo por encontrar un lugar al que aferrarse, muestra la fragilidad de todo aquello que creemos firme. Porque si los seres humanos buscamos anclas para no caer, la novela parece preguntarse qué ocurre cuando esas anclas empiezan a desaparecer, cuando el territorio que nos define se desgasta y cuando aquello que debía sostenernos deja de reconocernos. La huida hacia adelante frente a la experiencia de la pérdida....
"Para nosotros, la vida consiste en una lucha por no caer y caer y caer, sin tiempo para disfrutar de nada más. Si algo nos interesa es porque nos da una tregua, un respiro, lo instrumentalizamos. No concebimos el amor por el amor. No concebimos el disfrute por el disfrute. Ver una peli sirve para no pensar. Y lo peor es que alguien te recomiende tal o cuál cosa con la certeza de que te proporcionará alivio."
No solo la idea del arraigo es en este texto una batalla perdida, sino también la desposesión que aflora en cada uno de sus personajes: la sensación de unos personajes que buscan algo a lo que agarrarse mientras todo alrededor parece ir deshaciéndose. La familia, la memoria, el territorio, los vínculos: todo aparece atravesado por esa tensión entre aquello que nos salva y aquello que también puede convertirse en una herida. Quizá por eso me cuesta hablar de esta novela desde el argumento. Lo que permanece no es únicamente lo que sucede, sino la experiencia de haber vivido este texto, la sensación de que la atmósfera esté completamente supeditada al estado de conciencia de sus personajes. La escritura desbordante de Borja Navarro, su capacidad para construir una atmósfera que se siente casi físicamente, es lo que termina imponiéndose.
El texto va calando despacio, casi sin que uno se dé cuenta. Se instala en la lectura con la misma persistencia que la humedad del pantano o la niebla sobre el monte. Y en esa sensación tienen mucho que ver las distintas voces que recorren la novela. Cada una aporta un matiz, una memoria, una forma distinta de enfrentarse al pasado, en este aspecto es apabullante el cambio de registro de una voz a otra, el enmascaramiento estilístico es continuo. No son solo puntos de vista; son fragmentos de un mismo territorio emocional que, poco a poco, terminan componiendo un paisaje profundamente desgastado. Un paisaje donde la tierra, los perros de caza abandonados, las gasolineras en medio de la nada, los caminos y quienes los recorren parecen compartir la misma herida. El calor, el pantano, la tierra seca... todo parece conservar el eco de aquello que sucedió y de quienes nunca lograron marcharse del todo. Es entonces cuando comprendes que el escenario no funciona como un simple telón de fondo. El paisaje respira al ritmo de los personajes, guarda sus secretos y conserva aquello que ellos intentan olvidar. Hay una especie de simbiosis entre la naturaleza y quienes vagabundean recorriéndola: ambos están atravesados por el abandono, la violencia soterrada y el peso de una memoria omnipresente.
“Los amaneceres ya venían cargados de alerta. La luz del día se disparaba. Fue en una de esas mañanas en las que me desperté antes cuando la desgracia se evidenció, cuando supe que las fábricas quebrarían, que el calzado entraría en crisis, que la gente caería en la droga, y que construirían un Burger King.”
Uno de los detalles que más me han impresionado de la escritura de Borja Navarro es esa aparente contradicción entre una prosa de enorme aliento poético y una forma de mirar el mundo que, en muchos momentos, resulta tajante, casi descarnada. Hay una belleza profundamente visual en sus páginas, una capacidad extraordinaria para construir imágenes que permanecen, pero al mismo tiempo sus frases no buscan suavizar la realidad, sino mostrarla con una precisión que a veces duele.
En unas pocas líneas puede anticipar la desaparición de un mundo entero: la industria, una forma de vida, una comunidad. Y remata con la imagen de un Burger King, que deja de ser simplemente un lugar para convertirse en el símbolo de una modernidad que acaba de de un mazazo con la identidad de un territorio. El paisaje deja entonces de ser únicamente geografía para convertirse en memoria, en identidad y en la conciencia de que existen pérdidas que empiezan mucho antes de que sepamos nombrarlas. Y quizá por ello, lo que más me ha acercado a este texto tan único es la manera en que consigue convertir un territorio en una emoción.
Almansa, un lugar que podría ser el de tantos otros rincones de esa España venida a menos, no funciona como un simple escenario, sino como un organismo vivo que guarda secretos, conserva cicatrices y permanece ahí como una memoria persistente, recordando a los personajes aquello que ni siquiera ellos mismos quieren mirar.
Y por ello me resulta casi imposible acercarme a esta novela desde el argumento, porque lo que permanece en ella no es tanto lo que sucede como la forma en que está escrita, aunque sí que suceden cosas, muchas cosas, continuamente están pasando... pero me quedo con esa sensación de pérdida que me ha dejado este texto, porque quizá sea en las nuevas generaciones donde la sensación de desposesión alcanza una de sus formas más dolorosas. Porque no solo se hereda una tierra, una familia o una memoria; también se heredan las expectativas rotas, las posibilidades que ya no parecen abrirse y la dificultad de imaginar un futuro distinto. La prosa es desbordante y sensorial. Un texto exquisito.
“Los niños dicen buah, las cámpers, buah, las cámpers, qué guapas, nene. Las cámpers, buah, nene. E imaginan futuros con cámpers y solo les viene a la cabeza construir una cámper casera con sus padres resacosos a partir de uno de esos coches fúnebres que vienen y van de los tanatorios transportando a quienes nos han abandonado. Un colchón detrás donde el ataúd y un camping gas y a cruzarse la costa con los colegas parando en playas que son difíciles de imaginar porque si piensan en el futuro se imaginan solo la cámper en un coche fúnebre. Buah, nene, una cámper, qué guapo.”
♫♫♫ Santa Teresa - Sr. Chinarro ♫♫♫
June 24, 2026
es fuerte lo que he disfrutado esta historia de niñas, exorcismos, pantanos, malos augurios y un pueblo condenado al horror.
borja tiene una escritura exacta, concreta, que se huele y se queda pegada en las manos. una escritura que me lleva a amélie nothomb y su metafísica de los tubos pero también a las leyendas de los pueblos polvorientos de españa.
(...) todo lo muerto de amontona igual, todo lo muerto desprende el mismo color, todo lo muerto crea esas suaves y armónicas colinas.
borja tiene una escritura exacta, concreta, que se huele y se queda pegada en las manos. una escritura que me lleva a amélie nothomb y su metafísica de los tubos pero también a las leyendas de los pueblos polvorientos de españa.
(...) todo lo muerto de amontona igual, todo lo muerto desprende el mismo color, todo lo muerto crea esas suaves y armónicas colinas.
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February 22, 2026Brillante
“Fue en una de esas mañanas en las que me desperté antes cuando la desgracia se evidenció, cuando supe que las fábricas quebrarían, que el calzado entraría en crisis, que la gente caería en la droga y que construirían un Burger King.”
“Los balcones de Levante son los porches en los que los ancianos sin el don de la palabra, ancianos con el don de la supervivencia, ancianos sin el don de la ternura, ancianos con el don de la sencillez mascan tabaco, consumen su bebida alcohólica favorita y esperan a que llegue lo que tenga que llegar, que posiblemente sea el fin, para así comprobar si algo ha valido la pena. Para así valorar una vida de la que cuesta recordar momentos memorables.”
“Fue en una de esas mañanas en las que me desperté antes cuando la desgracia se evidenció, cuando supe que las fábricas quebrarían, que el calzado entraría en crisis, que la gente caería en la droga y que construirían un Burger King.”
“Los balcones de Levante son los porches en los que los ancianos sin el don de la palabra, ancianos con el don de la supervivencia, ancianos sin el don de la ternura, ancianos con el don de la sencillez mascan tabaco, consumen su bebida alcohólica favorita y esperan a que llegue lo que tenga que llegar, que posiblemente sea el fin, para así comprobar si algo ha valido la pena. Para así valorar una vida de la que cuesta recordar momentos memorables.”
July 6, 2026
La trama de este libro acaba por ser lo de menos; sigues por la forma y la poética con la que está escrito: sucia, densa y asfixiante.
Padre se preguntaba por dónde encuentra uno la felicidad y golpeaba con los nudillos. Niña miraba los muebles de la casa. Los hundimientos. Sus formas. La cómoda, golpeada. La puerta del baño, golpeada. La estantería, golpeada. Niña se acercaba a las cicatrices del mobiliario. Arrimaba el oído. Así suena el mal. Así se escucha el alcohol. Así se escucha España.
Así suena la condena. Esas cosquillicas en el tímpano son una epidemia. ¿Quieres saber cómo es la música de la tragedia? Pega la oreja a los boquetes de los muebles con forma de corazón con forma de pájaro con forma de huevo frito con forma de nube con formas dulces. Pega ahí la oreja y verás por dónde escapa el oxígeno de un hogar. En las heridas de los muebles se construye el vacío de una casa.
Padre se preguntaba por dónde encuentra uno la felicidad y golpeaba con los nudillos. Niña miraba los muebles de la casa. Los hundimientos. Sus formas. La cómoda, golpeada. La puerta del baño, golpeada. La estantería, golpeada. Niña se acercaba a las cicatrices del mobiliario. Arrimaba el oído. Así suena el mal. Así se escucha el alcohol. Así se escucha España.
Así suena la condena. Esas cosquillicas en el tímpano son una epidemia. ¿Quieres saber cómo es la música de la tragedia? Pega la oreja a los boquetes de los muebles con forma de corazón con forma de pájaro con forma de huevo frito con forma de nube con formas dulces. Pega ahí la oreja y verás por dónde escapa el oxígeno de un hogar. En las heridas de los muebles se construye el vacío de una casa.
February 5, 2026
CHULÍSIMO.
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August 20, 2026un hecho histórico deformado por la literatura y un retrato crudísimo de la castilla manchega que en parte bien puede extrapolarse a la otra castilla, la mía, y a sus pueblos, llenos de lo que fueron y ya no son, de lo que prometieron que serían y jamás serán. «me dedico a vivir y confirmar lo evidente: esta realidad no funciona». «el peor sufrimiento es el que no tiene motivo determinado, el que viene de todas partes». leí esta entrevista https://elhype.com/perros-de-caza-ent... «-es una españa triste y desesperanzadora. +sí que lo es. y sigue ahí».
February 24, 2026
"Padre se preguntaba por dónde encuentra uno la felicidad y golpeaba con los nudillos. Niña miraba los muebles de la casa. Los hundimientos. Sus formas. La cómoda, golpeada. La puerta del baño, golpeada. La estantería, golpeada. Niña se acercaba a las cicatrices del mobiliario. Arrimaba el oído. Así suena el mal. Así se escucha el alcohol. Así se escucha España."
July 2, 2026
Perros de caza ha sido el peor libro que he leído este año y una decepción descomunal después de intrigarme tanto su sinopsis como que el autor fuera tanto de mi generación como valenciano.
¿Por dónde empezar? Partiendo de un escalofriante caso real (el infame exorcismo de Almansa) Borja Navarros nos cuenta de forma muy torpe el origen y suceso de quien perpetró este crimen: la madre de la niña. Aun con nombres inventados, el autor intenta usar un lirismo que cae en saco roto tanto en estilo como en sustancia.
Yo no he estado nunca en Almansa, y a pesar de saber de este suceso terrible, lo que he visto del pueblo es bastante bonito. Tiene 24 mil habitantes, algo que hace del pueblo un sitio bastante grande como para representarlo en el libro como una de esas aldeas fantasmas que tanto sufren en la Castilla profunda, yo mismo vivo en un pueblo del interior de Valencia de menos de 10 mil habitantes y ni de coña es España profunda. Anda que no hay sitios en Castilla donde realmente se respira ese ambiente decadente que tan desesperadamente busca Perros de caza.
Es más, en una parte del libro, se dice que Almansa no tiene librerías y la protagonista tiene que pedir el libro por Amazon (lmao). Con una simple búsqueda en Google se puede ver que no hay solo una librería, hay cinco librerías. Y esto es en la parte en la que por lo menos, está ambientado en época post COVID tras las directas alusiones al uso de mascarilla por parte del típico viejo de mierda que tiene que existir en críticas a la España profunda (el libro va saltando entre distintas épocas).
Además, la critica a la España casposa de los viejos cazadores que luego te sueltan monólogos propios de un filósofo es como si te estuvieran dando con un martillo en la cabeza mientras suena el himno de España de fondo. Todo desde el punto de vista de una persona insufrible a la que en teoría tenemos que sentir empatía porque ha vuelto a casa de sus padres con 30 años, ya sabéis, los millennials somos la clase social más oprimida de la historia.
Es realmente terrible como con un enfoque más sutil se hubiera aprovechado mejor la critica a ciertos personajes que existen en nuestro país, pero que son tan burdamente caracterizados en Perros de caza que realmente sentía que estaba leyendo una parodia. No entro ya en la recurrente metáfora de los perros de caza, tan trillada como mal utilizada solo para decir "¿Veis? Estoy usando el nombre del libro para definir mi mensaje", pero lo siento Borja Navarro, poco mensaje hay en este libro.
Siento ser extremadamente cáustico con esta reseña, pero de verdad casi no puedo encontrar cosas buenas en este libro.
¿Por dónde empezar? Partiendo de un escalofriante caso real (el infame exorcismo de Almansa) Borja Navarros nos cuenta de forma muy torpe el origen y suceso de quien perpetró este crimen: la madre de la niña. Aun con nombres inventados, el autor intenta usar un lirismo que cae en saco roto tanto en estilo como en sustancia.
Yo no he estado nunca en Almansa, y a pesar de saber de este suceso terrible, lo que he visto del pueblo es bastante bonito. Tiene 24 mil habitantes, algo que hace del pueblo un sitio bastante grande como para representarlo en el libro como una de esas aldeas fantasmas que tanto sufren en la Castilla profunda, yo mismo vivo en un pueblo del interior de Valencia de menos de 10 mil habitantes y ni de coña es España profunda. Anda que no hay sitios en Castilla donde realmente se respira ese ambiente decadente que tan desesperadamente busca Perros de caza.
Es más, en una parte del libro, se dice que Almansa no tiene librerías y la protagonista tiene que pedir el libro por Amazon (lmao). Con una simple búsqueda en Google se puede ver que no hay solo una librería, hay cinco librerías. Y esto es en la parte en la que por lo menos, está ambientado en época post COVID tras las directas alusiones al uso de mascarilla por parte del típico viejo de mierda que tiene que existir en críticas a la España profunda (el libro va saltando entre distintas épocas).
Además, la critica a la España casposa de los viejos cazadores que luego te sueltan monólogos propios de un filósofo es como si te estuvieran dando con un martillo en la cabeza mientras suena el himno de España de fondo. Todo desde el punto de vista de una persona insufrible a la que en teoría tenemos que sentir empatía porque ha vuelto a casa de sus padres con 30 años, ya sabéis, los millennials somos la clase social más oprimida de la historia.
Es realmente terrible como con un enfoque más sutil se hubiera aprovechado mejor la critica a ciertos personajes que existen en nuestro país, pero que son tan burdamente caracterizados en Perros de caza que realmente sentía que estaba leyendo una parodia. No entro ya en la recurrente metáfora de los perros de caza, tan trillada como mal utilizada solo para decir "¿Veis? Estoy usando el nombre del libro para definir mi mensaje", pero lo siento Borja Navarro, poco mensaje hay en este libro.
Siento ser extremadamente cáustico con esta reseña, pero de verdad casi no puedo encontrar cosas buenas en este libro.
July 7, 2026
no, si la culpa es mía
June 1, 2026
Tiene partes buenísimas pero la mayor parte del libro estoy entre exhausto (por el estilo) y aburrido (por la trama).
March 25, 2026
Si no fuera mi pueblo me hubiera limitado a ponerle cuatro estrellas pero como lo es no puedo evitar sentirme algo… no sé… ofendido (?).
Encuentro el tono ciertamente clasista en ocasiones, la condescendencia del que escribe desde el margen. “Al niño que no quiere leer le queda el polígono lleno de fábricas”, por dar un ejemplo.
Hay cierto interés por hacer de Almansa un pueblo manchego y rural cuando no es ni una cosa ni la otra, no es cultural ni arquitectónicamente manchego (aunque este en Castilla-La Mancha), tampoco rural, es mayormente industrial (aunque tenga campo). También lo veo en el habla, hay “-ico” por todas partes pero con poca naturalidad, salvo “cubatica”, ahí perfecto.
Aun así me he disfrutado mucho el libro.
Encuentro el tono ciertamente clasista en ocasiones, la condescendencia del que escribe desde el margen. “Al niño que no quiere leer le queda el polígono lleno de fábricas”, por dar un ejemplo.
Hay cierto interés por hacer de Almansa un pueblo manchego y rural cuando no es ni una cosa ni la otra, no es cultural ni arquitectónicamente manchego (aunque este en Castilla-La Mancha), tampoco rural, es mayormente industrial (aunque tenga campo). También lo veo en el habla, hay “-ico” por todas partes pero con poca naturalidad, salvo “cubatica”, ahí perfecto.
Aun así me he disfrutado mucho el libro.
August 17, 2026
O segundo capítulo funcionoume como relato perfectamente pechado. Para min, non precisaba moito máis. As descricións do pantano e dos nenos puf. Fíxome moitísima gracia nalgúns momentos e está escrito dende unha ironía e riqueza máis que subliñable (é para gastar lapis)
En canto ao terceiro capítulo...non apto para estómagos sensibles. Non coñecía a historia e quedei shockeada para meses. Concordo co que dicides algúns...o libro cheira e cheira a podre.
En canto ao terceiro capítulo...non apto para estómagos sensibles. Non coñecía a historia e quedei shockeada para meses. Concordo co que dicides algúns...o libro cheira e cheira a podre.
July 24, 2026
No es que esté mal escrito, pero los críticos pretenciosos a los que seguimos nos dijeron que esto iba a ser lo más. Tú y yo sabemos que este libro solo puede gustarle a los críticos pretenciosos. No es que esté mal escrito, el estilo que emplea es interesante, pero, simplemente, me da igual lo que quiere contar.
June 11, 2026
Exorcismos y gasolineras en Castilla-La Mancha.
«La lucidez en los niños no sirve para nada salvo para que sean conscientes de lo miserable que es el mundo»
«La lucidez en los niños no sirve para nada salvo para que sean conscientes de lo miserable que es el mundo»
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May 17, 2026Buff... no
February 23, 2026
realmente me gustó más su principio que su final, supongo que, como pasa en el mundo y con el tiempo, me acostumbré a su paisaje, pero wow…
tengo miles de cosas subrayadas. dentro de unos meses lo rescataré por un página aleatoria y dejaré por aquí lo subrayado para leerlo y sentir a dónde me transporta
me encantaría ir a la presentación, te espero en Madrid Borja, para agradecerte este libro, uno de los mejores de mi 2026, de manchega a manchego
tengo miles de cosas subrayadas. dentro de unos meses lo rescataré por un página aleatoria y dejaré por aquí lo subrayado para leerlo y sentir a dónde me transporta
me encantaría ir a la presentación, te espero en Madrid Borja, para agradecerte este libro, uno de los mejores de mi 2026, de manchega a manchego
June 12, 2026
Soy yo que me distraigo mirando la pared y no avanzo.
July 14, 2026
Qué voy a decir yo si Borja es increíble
September 1, 2026
No sé cuántas veces habré hecho el camino entre Cehegín –mi pueblo– y Madrid en coche: la larguísima carretera, la vasta estepa manchega, los bares de carretera con torreznos que parecen bates de béisbol, las cristaleras de navajas, cintas de Camela en un armatoste rotatorio y avejentadas máquinas de bolas. El cartel de la salida de Almansa a la derecha. Y nunca pensé que ya no lo volvería a ver de la misma forma. Porque Borja Navarro consigue, desde la primera frase, meterte de lleno en una cúpula asfixiante de superchería, pueblerinismo y locura. La hiel que hierve. El olor a agua estancada del pantano. Las viejas enlutadas sentadas en corro. La novela es tan sensorial que asusta. Menos mal que se trata de una novela corta. De lo contrario, tendría que haberla espaciado más porque había escenas que se me estaban dibujando en la retina con una precisión absoluta. La arcada al borde, la piel erizada cada dos pos tres. Eso es literatura, joder.
Y es que en este magnífico trabajo (muy en sintonía con el estilo y el sentido contextual y ambiental de la «Epifanía» de Israel Merino –tenéis también la reseña en el perfil–), Navarro crea una suerte de crónica literaria de uno de los casos más impactantes y escabrosos de la leyenda negra de las últimas décadas: el exorcismo de la Niña de Almansa. El caso planea de fondo durante todo el relato, entrelazándose con el costumbrismo, lo esotérico, la novela de género, y la tradición más pura –salvando la distancias estilísticas y de forma– de autores como Delibes que narraban la vida y los quehaceres de esa mal llamada España profunda. Y como todo lo que planea termina por descender en la propia escenificación del caso y la reconstrucción ficcionada de lo que sucedió después. Que no nos engañe la longitud de la obra, porque no es sencilla de seguir su trama. Diferentes momentos temporales, narradores, un relato pasado que reverdece en diferentes eslabones de una intrincada línea temporal y que se adentra en forma de posesión espiritual en el presente más limítrofe. Esto acrecienta el sentimiento de confusión y, normalmente, sería algo a afear, pero créanme, es mejor leer esta obra sintiéndote narcotizado en algunas fases. La experiencia mejora con el aroma a incienso y palosanto.
Me bastaron muy pocas páginas para entrever en Navarro a uno de esos autores cuyo marcadísimo estilo personal sabes que o te va a atrapar o te va a repeler por completo. A mí, esa disposición visceral, esa frases incisivas, cruentas y marcadas, ese ambiente enturbiado y gris, esa simpleza que escuece y provoca dentera como cuando te cortas con una hoja de papel, me convencieron en pocas líneas. Una voz con sello, sin miedos ni aberrantes ínfulas académicas y con la capacidad de hacer de lo trágico y vil, algo hermoso y reconocible. Se agradece. Y se envidia. Borja y yo compartimos año de nacimiento y cada vez que veo a un autor/a de mi edad escribir con esa soltura y con esa impronta tan original y propia, me llena de esperanza. El futuro de nuestras letras está a salvo. No necesite ni un gran desarrollo de personajes, ni detalles demasiado morbosos del caso, pues el mero tufo a costumbrismo rancio, a desolación, a estancamiento que supuraban los capítulos de este libro, hacen de esta lectura una experiencia única, agria y profundamente salvaje.
Y es que en este magnífico trabajo (muy en sintonía con el estilo y el sentido contextual y ambiental de la «Epifanía» de Israel Merino –tenéis también la reseña en el perfil–), Navarro crea una suerte de crónica literaria de uno de los casos más impactantes y escabrosos de la leyenda negra de las últimas décadas: el exorcismo de la Niña de Almansa. El caso planea de fondo durante todo el relato, entrelazándose con el costumbrismo, lo esotérico, la novela de género, y la tradición más pura –salvando la distancias estilísticas y de forma– de autores como Delibes que narraban la vida y los quehaceres de esa mal llamada España profunda. Y como todo lo que planea termina por descender en la propia escenificación del caso y la reconstrucción ficcionada de lo que sucedió después. Que no nos engañe la longitud de la obra, porque no es sencilla de seguir su trama. Diferentes momentos temporales, narradores, un relato pasado que reverdece en diferentes eslabones de una intrincada línea temporal y que se adentra en forma de posesión espiritual en el presente más limítrofe. Esto acrecienta el sentimiento de confusión y, normalmente, sería algo a afear, pero créanme, es mejor leer esta obra sintiéndote narcotizado en algunas fases. La experiencia mejora con el aroma a incienso y palosanto.
Me bastaron muy pocas páginas para entrever en Navarro a uno de esos autores cuyo marcadísimo estilo personal sabes que o te va a atrapar o te va a repeler por completo. A mí, esa disposición visceral, esa frases incisivas, cruentas y marcadas, ese ambiente enturbiado y gris, esa simpleza que escuece y provoca dentera como cuando te cortas con una hoja de papel, me convencieron en pocas líneas. Una voz con sello, sin miedos ni aberrantes ínfulas académicas y con la capacidad de hacer de lo trágico y vil, algo hermoso y reconocible. Se agradece. Y se envidia. Borja y yo compartimos año de nacimiento y cada vez que veo a un autor/a de mi edad escribir con esa soltura y con esa impronta tan original y propia, me llena de esperanza. El futuro de nuestras letras está a salvo. No necesite ni un gran desarrollo de personajes, ni detalles demasiado morbosos del caso, pues el mero tufo a costumbrismo rancio, a desolación, a estancamiento que supuraban los capítulos de este libro, hacen de esta lectura una experiencia única, agria y profundamente salvaje.
July 14, 2026
Me recordó al costumbrismo de los pueblos, a esos lugares marcados por la memoria, los silencios y los hechos incómodos que se convierten en tabú. La novela retrata la angustia de quienes deben volver a un entorno del que se sienten alejados, mostrando una comunidad atravesada por la decadencia y el abandono. El libro funciona como una mezcla de realismo y extrañeza, donde lo cotidiano convive con lo inquietante. Le doy un 4 porque, aunque la atmósfera y el planteamiento me han interesado, el estilo me ha chirriado en algunos momentos y me ha dificultado una conexión más profunda con la historia.
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September 20, 2026us seré sincera: no l'he gaudit massa. se m'ha fet una mica pesat també suposo perquè he trigat bastant en llegir-lo, no es gaire friendly del tot llegir-lo a les 8 del mati a la L1 farcida de personetes que fan soroll i t'emputxen i mira que jo normalment em concentro llegint al metro pero diantres amb aquest.... al principi no entenia res pf mira no l'he gaudit encara que penso que pot tenir potencial pero la manera que està escrit pf se m'ha fet bola massa de modernus trobo @arnau te l'he de tornar!!!!
August 27, 2026
Me gustó mas su anterior libro, Arcén. Perros de caza no deja de ser una obra de relatos cruzados que reinciden en el dolor, el vacío. Se solapan abundando en la descripción de la devastación. Tiene páginas donde amplía la perspectiva de algún personaje, y deja al lector ir más allá. Consigue momentos donde narración e historia se suman en algo poderoso. Pero encuentro el libro desigual, cojo como alguno de esos perros.
August 27, 2026
Me encanta el tono con el que Borja escribe este libro, casi místico a ratos. Cualquier persona que venga de un pueblo sabe las dinámicas que se dan, el malestar al tener que estar una época en casa o la anedonia de tu rutina en él. El ritmo imposible de los miles de perros que bullen en estas páginas...
''La humedad y las almas muertas alcanzan puntos estratégicos desde los que hacen enfermar un cuerpo.''
''Un hijo ha de matar a sus padres para luego resucitarlos.''
''La humedad y las almas muertas alcanzan puntos estratégicos desde los que hacen enfermar un cuerpo.''
''Un hijo ha de matar a sus padres para luego resucitarlos.''
April 25, 2026
Un libro que duele leer pero que te atrapa cual telaraña. Duele pues pone de manifiesto esa sensación tan familiar a la que por initimidante y amenazante no le has querido dar entidad. Borja Navarro le da voz, la amplifica, te la grita al oido, te la impregna y esconde bajo esos poros que esperan su turno, resignados, de ser sepultados con una realidad pungente.
May 30, 2026
Con un estilo sucio y seco, consigue atraparte desde el principio en la historia de La Niña y Mostrenco, que recuerda incluso al Carlos Saura de “El séptimo día”. Pero, ay que pena, la segunda historia se pierde muchas veces en un lenguaje tan personal que termina por enredarse y hace difícil mantener el interés. Eso sí, en esta parte hay pasajes como el de los niños de pueblo, que son para enmarcar.
Y luego está el final. ¿Puede ser el libro con el final (o finales) más raro de los últimos años? Pues igual sí. ¿Eso es bueno? No necesariamente.
Y luego está el final. ¿Puede ser el libro con el final (o finales) más raro de los últimos años? Pues igual sí. ¿Eso es bueno? No necesariamente.
March 8, 2026
Me encanta la intensidad con la que escribe Borja Navarro. Siento que tiene ya un estilo muy personal, mucho más pulido aquí que en los cuentos de Arcén. Y sobre todo, la visión que tiene de esos lugares a medio camino entre la marginalidad y el desconcierto. Eso es lo que más me gusta diría.
July 11, 2026
bueno, otro en el que no entiendo prácticamente nada.
"Fue en una de esas mañanas en las que me desperté antes cuando la desgraciase evidenció, cuando supe que las fábricas quebrarían, que el calzado entraría en crisis, que la gente caería en la droga y que construirían un Burger King".
"Fue en una de esas mañanas en las que me desperté antes cuando la desgraciase evidenció, cuando supe que las fábricas quebrarían, que el calzado entraría en crisis, que la gente caería en la droga y que construirían un Burger King".
August 13, 2026
Estupendísimo. El manejo de voces, tiempos y temas por parte del autor hace de la lectura una experiencia realmente impactante en el que escritura y paisaje se confunden. Hay belleza en la decrepitud, humor en el horror y ternura en la soledad. Vamos, un gozo
August 24, 2026
Una bolsa de supermercado enganchada a una rama del descampado, sacudida por en viento, asustada y fuera se sí. Desolado y oscuro. Ruinas del mundo contemporáneo. Almansa, perros de caza, un pantano, una niña y un exorcismo. Está sucio y solo, sobre todo solo.
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