Terminé el libro en lágrimas, lágrimas de impotencia por todo lo que hizo Jacobo Árbenz.
Reformas , políticas progresistas y su compromiso con el desarrollo del país. Puedo decir que su misión más grande era la mejorar la calidad de vida de los Guatemaltecos, pero el tocarle el negocio a la UFCO fue firmar su sentencia al exilio.
En este libro vemos una perspectiva interna , como era como padre , esposo y presidente. Muy fiel y leal a sus ideales, que de por sí , en esa época era muy díficil de sostener.
La vida después del exilio fue muy dura para Árbenz , a pesar de todo siempre era objeto de espionaje, el intento en numerosas ocasiones de trabajar en la agricultura de cualquier país que le diera asilo para subsistir de su propio trabajo y no le fue permitido.
La trágica muerte de su hija y los constantes insultos que recibió fueron golpes que afectaron su moral y su salud.
Jacobo Árbenz será por siempre un hito en la política de Guatemala.