Hormigas al borde de un ataque de nervios es una novela corta de fantasía literaria narrada por Axel, una hormiga obrera que intenta comprender qué queda de uno mismo cuando el sistema al que perteneces se derrumba.
Una colonia destruida, una princesa pulgón despechada, gallinas excesivamente humanas, una manguera homicida y una guerra absurda contra las hormigas rojas componen un mundo donde el orden ha dejado de ser una promesa y nadie parece dispuesto a escuchar.
Con una voz irónica y contenida, la novela observa cómo la identidad, la obediencia y la pertenencia se tensan hasta romperse incluso dentro de una sociedad diseñada para funcionar como un todo. Sin moralejas ni épica, lo diminuto se convierte en escenario de conflictos profundamente humanos.
Breve, inquietante y atravesada por humor seco, esta historia utiliza la fantasía para hablar de fragilidad, desgaste y resistencia silenciosa.
No es una fábula. Es una alegoría incómoda sobre intentar seguir adelante cuando ya no sabes cuál era el plan.
Leer a Celia es volver a casa, es un paraguas en un día de lluvia, un poco de aire en uno caluroso o una risa en unos triste. No es a la ligera cuando digo que ella es y será una de mis autoras favoritas del mundo mundial ☺️ En esta novela breve, pero intensa, seguimos las azañas y vivencias de tres hormigas. Sí, has escuchado bien, pero si te ha sorprendido eso espera que continuo. A una de ellas le falta la cabeza,a otra una patita y pone huevos y la prima de una es una gallina. Bien,veo que estás comprendiendo de que trata el libro. Ah, ¿Que no? Pues tiene mucha miga-que no hormiga 😏- y trata temas muy importantes como la familia, las amistades y muchos más, pero si hay algo que sobresale sobre ellos, que prácticamente rezuma de cada una de sus paginas es el humor. Y madre mía qué humor🤣 Puedo prometer y prometo que no he dejado de reír durante toda la lectura, de hecho me estaba resultando tan desternillante que en ocasiones me he plantado frente a alguien de mi familia a leerle párrafos esperando su reacción. 🤣🤣 Cómo defensa quiero decir que les ha encantado y que esas perlas necesitaban ser compartidas. En resumen, este libro es ligero, con humor y necesario ¿Porque es necesario que lea la vida de tres hormigas un tanto raras? Bueno porque la vida es demasiado compleja, dura y sería la mayoría del tiempo como para no darse el placer de disfrutar y reírse con maravillas como esta. Siempre, pero siempre que atravieso un momento complicado acudo a los libros de celia y es que en ellos encuentro el confort y el apoyo que solo se siente estando en casa.
Nunca pensé que unas hormigas me iban a representar tanto.
Hola hola, primera reseña del año. Esta vez con un relato corto protagonizado por… sí, sí, unas hormigas. Tres, para ser más exactos. Las acompañamos en su disparatado intento de escapar de unos pulgones, y desde ahí todo se descontrola (en el mejor sentido para nosotros los lectores, para ellas no tanto).
Tenemos una hormiga sin cabeza que necesita gafas para ver mejor otra coja y ponedora de huevos (sí, esto también pasa) y una tercera entera, pero a punto de perder los nervios. 🤯 Y por si fuera poco, en el camino acaban colaborando con otros especímenes que, sinceramente, no vi venir. Para nada. Es un texto tan loco como gracioso, con un humor satírico absurdo muy bien medido. De esos que te hacen reír… y luego pensar. Porque aunque se lee en nada, tiene trasfondo: el trabajo en equipo, la confianza en el otro para salir de los embolados más enrevesados e insospechados, y una sátira social muy fina sobre la presión constante de llegar a todo y no perder la cabeza por el camino (literal y metafóricamente). No puedo contar mucho más sin entrar en spoilers, y en un relato corto eso sería imperdonable. Solo diré que es ágil, original y sorprendentemente certero. Si os queréis reír y, de paso, sentiros un poco identificados este relato es para vosotros.
¿Lo habéis leído ¿Os llama la atención Os leo en comentarios 👀🐜 me iban a representar tanto.
Hola hola, primera reseña del año. Esta vez con un relato corto protagonizado por… sí, sí, unas hormigas. Tres, para ser más exactos. Las acompañamos en su disparatado intento de escapar de unos pulgones, y desde ahí todo se descontrola (en el mejor sentido para nosotros los lectores, para ellas no tanto).
Tenemos una hormiga sin cabeza que necesita gafas para ver mejor otra coja y ponedora de huevos (sí, esto también pasa) y una tercera entera, pero a punto de perder los nervios. 🤯 Y por si fuera poco, en el camino acaban colaborando con otros especímenes que, sinceramente, no vi venir. Para nada. Es un texto tan loco como gracioso, con un humor satírico absurdo muy bien medido. De esos que te hacen reír… y luego pensar. Porque aunque se lee en nada, tiene trasfondo: el trabajo en equipo, la confianza en el otro para salir de los embolados más enrevesados e insospechados, y una sátira social muy fina sobre la presión constante de llegar a todo y no perder la cabeza por el camino (literal y metafóricamente). No puedo contar mucho más sin entrar en spoilers, y en un relato corto eso sería imperdonable. Solo diré que es ágil, original y sorprendentemente certero. Si os queréis reír y, de paso, sentiros un poco identificados este relato es para vosotros.
Y tú pensarás: "¿qué hace esta loca hablando de hormigas, si le dan asco todos los bichos?". Y sí, los bichos me dan ascazo, pero estos no son unos insectos tradicionales. Estas hormigas son una mezcla entre un dibujo animado de Disney y el camarote de los hermanos Marx, y si de algo estoy segura es de que acabarás de leer este libro (tan breve como divertido) y correrás a internet a buscar si hay algún movimiento de "Adopta una hormiga", "Defendamos el hormiguero" o "Paga la óptica a una descabezada".
"Hormigas al borde de un ataque de nervios" es una genialidad como el resto de obras de su autora, y aunque siempre voy a serle fiel a Raknar, Axel le sigue muy de cerca. Son 85 páginas de pura risa y locura, con unos giros argumentales que o bien te harán caer del sillón de la risa, o bien te dejarán con la boca abierta porque no te los esperas.
Axel, nuestra hormiga protagonista, solo quería procrastinar y un día tranquilo, pero de repente se ve en mitad de una guerra, con un hormiguero destruido, dos compañeras con problemas a su cargo y en medio de una locura trepidante a ritmo de carcajadas. Pulgones, gallinas, hormigas rojas gigantes, princesas seducidas y abandonadas e incluso humanos se ven inmersos en esta maravillosa locura que te dará una de las mejores lecturas del año.
Y puedes pasártelo de muerte leyendo y llorar de la risa y que se quede así, pero también puedes hacer otro tipo de interpretación y no quedarte solo con lo divertido. Porque "Hormigas..." además de ser una lectura ideal para desconectar, es un reflejo del drama humano de cada día, y en clave de humor disparatado nos presenta temas tan serios como la pertenencia, la soledad, la identidad y la familia que eliges. Pese a ser una simple hormiga, habrá momentos en los que Axel te represente, cuando no sabe qué pasa ni adónde ir, cuando la situación le supera y solo sabe que debe seguir avanzando. Sí, te garantizo que conseguirás empatizar con una hormiga, por raro y disparatado que suene.
Mención especial a Descabezada/Irvin. No voy a desvelar cómo consigue hablar una hormiga sin cabeza. Deberás atreverte a descubrirlo...
En resumen, si buscas una lectura ligera que te haga desconectar de todo a base de carcajadas, si adoras el caos cuando lo viven otros, si no sabes qué tienen en común tres hormigas, una gallina, una pulgona y un grupo de humanos; si adoras los libros que se quedan contigo después de haberlos cerrado y, sobre todo, si no te da miedo sentirte hormiga, esta es tu novela.
No sé cómo llegué a la conclusión de que era una buena idea leer un libro con la premisa que leí en la sinopsis. Muy malo. Una rallada de mente sin sentido.