Nora Van den Berg, exfiscal en baja por agotamiento, lleva una vida discreta en un fraccionamiento residencial de Utrecht. Frente a su casa, la familia Meijer. Tres hijos, una madre que pasa desapercibida, una casa cuyos postigos a veces permanecen cerrados demasiado tiempo.
Cuando los Meijer desaparecen un lunes por la mañana, Nora nota detalles que sus vecinos no ven. Conoce los expedientes. Conoce la manera en que la gente huye. Sabe también lo que cuesta mantenerse al margen.
Se mantiene al margen tres días.
Lo que descubre a continuación la supera y la lleva de vuelta a una consulta olvidada, a un incendio demasiado limpio, a un error judicial que mandó a un hombre inocente a prisión cinco años antes. Los hilos convergen en un solo nombre, Pieter De Smedt, fiscal belga de reputación intachable, y en una red que vigila a los testigos protegidos desde adentro.
Nora ya no es fiscal. No tiene mandato, ni autorización, ni red de seguridad. Tiene los instintos que quince años en el ministerio fiscal no borraron y una memoria que se niega a entregar lo que sin embargo recibió.
Crímenes sin resolver, Tomo 1 es un thriller nórdico de factura europea, construido sobre la lentitud de lo real, la precisión de los hechos y el coste ordinario de las decisiones que uno cree poder retomar.