Los elfos del norte es un libro de fantasía épica que nos presenta un mundo perfectamente construido y muy detallado. Además, incluye imágenes de personajes, insignias y mapas, lo que ayuda a complementar aún más la historia
A lo largo de sus páginas, conocemos la historia del Imperio de los Elfos: el Reino de Inhorem, ubicado en la isla de Dénerith. En especial, seguimos a Enev, un niño que escuchaba con mucha atención los relatos sobre las ciudades ocultas detrás de la montaña escondida. Es un personaje que representa la curiosidad y el deseo de descubrir más allá de lo conocido.
Me gustó mucho su evolución, ya que a medida que comienza a adentrarse y habitar ese reino como príncipe, demuestra ser muy valiente y luchar por su reino, especialmente cuando una oscuridad comienza a invadir los bosques de los elfos del norte.
Por otra parte, me encantaron los personajes de Enor y Helena: son fuertes y valientes, y buscan mantener la esperanza sin desmoronarse ante las situaciones que se les presentan.
Para quienes leyeron La leyenda de Leyra, en este libro aparece un personaje conocido que cumple un papel clave, ya que ayudará al reino de los elfos en su lucha contra la oscuridad.
En cuanto a la reina Zaura, es un personaje movido por planes oscuros, que roba una reliquia del reino de Inhorem (haciendo uso del engaño) con el objetivo de adquirir más poder y para destruir dicho reino. Sin dudas, es un personaje que me gustaría conocer con mayor profundidad.
Al finalizar el libro, encontramos un glosario, junto con explicaciones sobre los ciclos del año rímero y los lenguajes dragomar y eromel, lo que enriquece aún más este mundo. En general, es una lectura que disfruté mucho y que sin dudas recomiendo.
Es toda una experiencia. Te sumerges en un mundo que parecía un videojuego que no pude terminar porque, justo cuando las cosas parecían ir bien, aparecía algo más grande y peor. Pero eso es precisamente lo que te mantiene constantemente intrigado. Superar cada capítulo es un riesgo que vale la pena correr junto a estos personajes, porque te hacen sentir fuerte y poderoso al vencer cada peligro. Lo sentí todo. Me reí de cómo crecieron juntos, de las payasadas del gigante, lloré por las pérdidas que sufrieron durante sus misiones, y me conmovió profundamente su nuevo mundo y su nuevo reino, ahora guiados por estos hermanos de buen corazón. Pero la villana de esta historia tiene algo que realmente me cautiva. Es el tipo de villana que todos creen que es la pobre chica que solo hizo lo mejor que pudo por todos, que lucha cada día por su gente como todos los demás, pero en realidad, es la que destruye, trae el mal, engaña, miente, traiciona, y la odias. Aunque es hermosa, es verdaderamente malvada. Estos capítulos se sienten como subir de nivel en un videojuego, ya que siguen el orden cronológico del desarrollo del mundo y las personalidades de los personajes. Transmiten hermosos valores como la fuerza, la resiliencia, el amor fraternal, el amor paternal y la verdadera amistad. Y se aprenden muchísimas lecciones a medida que avanzas en la historia. Esperaba más acción al final, pero entiendo que este no es el final, sino el comienzo de un mundo increíble.
Los elfos del norte son los señores de su raza, seres de leyenda que viven en reinos de fantasía, gobernando de forma justa a los elfos y otras criaturas.
Pero la oscuridad se cierne sobre ellos, una amenaza que cambiará todas sus vidas, haciendo que los príncipes de los elfos del norte se enfrenten a peligros inimaginables.
Con esta premisa nos adentramos en una historia de fantasía que recuerda a los grandes clásicos del género.
El autor nos conduce a un mundo muy bien construido y relacionado con otros de sus libros, mostrándonos una ambientación compleja y muy bien medida, en la que encontraremos una serie de personajes también bien construidos.
Se trata de una historia que gustará mucho a los que disfruten las historias clásicas de elfos, al más puro estilo de Tolkien, pero también gustará a aquellos que busquen worldbuildings complejos, en los que incluso el paso del tiempo se mide de forma diferente.
Como en otros libros del autor, también encontramos la presencia de los dioses en el relato, lo cual nos traslada a otras de sus historias.
En un principio, este libro puede resultar un poco lento, casi costumbrista, pero llega un punto en el que adopta un muy buen ritmo y encontramos más escenas de acción y, además, empezamos a ser testigos de intrigas políticas, engaños y juegos de poder.
En resumen, una historia de fantasía que encantará a aquellos que disfrutan de la fantasía clásica y de las historias dónde los elfos son protagonistas.