• Serie de 17 tomos. • Tomos de aproximadamente 200 páginas. • Formato B6 con sobrecubierta.
Seiichi Osabe es un chico de 13 años, un poco introvertido e inseguro, al que le cuesta relacionarse con sus compañeros de colegio, pero sus padres lo quieren muchísimo. en especial su madre, Seiko. Ella es considerada por sus familiares y amigos como una madre excesivamente sobreprotectora, pero a su hijo eso no parece molestarle, aunque viva cancelando reuniones con sus amigos para estar con ella. Con la idea de que “su bebé” empieza a alejarse de ella, Seiko intentará protegerlo sea como sea de la influencia de sus amigos, familiares y hasta de la chica de la que gusta. Pero todo cambiará un fatídico día de verano que hará que Seiichi presencie un acto atroz que le hace replantearse hasta dónde es capaz de llegar su madre en su afán de retenerlo…
Shuzo Oshimi (押見修造, Oshimi Shūzō) is a Japanese manga creator. Drawn in a realistic art style, his comics tend to be psychological dramas exploring the difficulties in human relationships and often touching on disturbing situations and perversions. Oshimi debuted in 2001 with the manga series Avant-Garde Yumeko, appeared in Kodansha's 'Monthly Shōnen Magazine.' Most of his works since then have been published by Kodansha and Futabasha. Among his first successes the single volume manga Sweet Poolside (2004), later adapted into a live-action film, and the series Drifting Net Café (2008–2011), also adapted for TV. Oshimi reached international acclaims with The Flowers of Evil (2009–2014) and Inside Mari (2012–2016), both adapted into successful anime. Other notable works are Blood on the Tracks (2017–2023) and Welcome Back, Alice (2020-2023) .
Ha sido una historia dura. Realmente me ha deprimido leerla. Sinceramente no recomiendo a nadie leerla. Toca temas muy sensibles y los aborda con mucha crudeza, como: la manipulación, condicionamiento emocional, despersonalización, un intento de asesinato y literalmente, un asesinato, así como disociación, depresión, y muchas otras cosas horribles. El abuso emocional en este manga es brutal. Exige mucho criterio de parte del lector. Aquí, no puedes quedarte únicamente con lo que los personajes dicen sobre ellos y sus acciones. Porque sus colapsos mentales normalmente hacen que digan cosas que realmente ni siquiera son ciertas. La complejidad de las relaciones entre ellos es abismal. Es una obra densa y créeme, no hay un final feliz. El espectador va siguiendo una cadena de abusos y mucho trauma hasta el final. Sigues un rastro de sangre hasta el final. Y eso es lo que te espera al terminar, simplemente el fin de ese camino. La historia completa de la miseria misma. Me he quedado con un profundo dolor existencial.
Un manga de lo más perturbador y eso que apenas contiene sangre en sus páginas. Shuzo Oshimi tiene además de un dibujo preciosos, una manera de abordar el terror psicológico fenomenal. Ya disfrute como un enano con us anterior obra "Las flores del mal" pero con "Rastos de sangre" da un paso gigante y nos entrega una obra destinada a convertirse en clásico. El argumento es genial, una madre sobreprotectora vive obsesionada con su hijo adolescente al punto de no dejarle respirar ni llevar una vida normal y se interpondrá contra todo aquel que intente entrar en la vida de su niño o le aconseje sobre su desquiciado método de crianza. Parece simple pero la intriga que se crea en cada capítulo te hace devorar con ansias la obra para saber que puede suceder. Imprescindible.
💔 Un retrato crudo sobre el vínculo materno y de lo roto que puede dejar el amor. Sufrí, me enojé y me impacté a partes iguales. Gran obra, no la recomiendo, jeje 💔