La novela que recupera la voz silenciada de Marcela de san Félix, hija de Lope de Vega, en un vibrante retrato del Siglo de Oro desde el ángulo más humano, íntimo y descarnado.
Madrid, agosto de 1635. En la estrecha calle que conduce al convento de las Trinitarias, la multitud espera el paso de un cortejo fúnebre. Se ha modificado el recorrido para que una monja de clausura pueda salir al pórtico para despedirse. El difunto no es otro que Lope de Vega Carpio, el Fénix de los Ingenios. La mujer que asoma tras las rejas del convento, sor Marcela de san Félix, su hija.
Nacida de la pasión entre Lope y la actriz Micaela de Luján, Marcela creció junto a su madre y su hermano Lopito entre escenarios y ausencias. Aprendió de memoria los versos de su padre recitados por Micaela antes incluso de saber leer y buscó desde pequeña la educación negada a las mujeres para continuar con un legado literario prohibido para toda hija ilegítima.
Esta primera novela de Fernando Bonete Vizcaíno, escrita con un dominio inigualable del estilo, del tiempo histórico y de la emoción, explora la relación entre padre e hija, y recorre parte de las vidas de Lope de Vega y de su hija Marcela, quien para cumplir con su vocación literaria y convertirse en escritora tuvo que transformar la celda del convento en esa «habitación propia» que le permitió resguardarse de una madre resentida, de una amante despechada, de una esposa humillada, de un marido burlado, de un noble desterrado, de un sacerdote en pecado y de su ilegitimidad misma.
Un gran debut literario en el campo de la ficción histórica, la obra de Fernando Bonete (@en_bookle) corresponde con el nivel de calidad al que nos tiene acostumbrados en redes como influencer de la Literatura.
Su pluma me ha gustado mucho: es sofisticada pero no aburrida, se lee con facilidad y, aun así, se nota la documentación tan sólida que sostiene la historia. Consigue meternos de lleno en el siglo XVIII, en la figura de Lope de Vega y, sobre todo, en cómo su personalidad y sus decisiones marcaron la vida de su hija Marcela. Me ha parecido muy interesante ese retrato del autor: ingenioso, pero, como tantos artistas de su nivel antes y después de él, también emocionalmente negligente hacia los demás, obsesionados con dejar su huella en la Historia, en el reconocimiento de su talento y en los aplausos, que en cuidar a las personas que lo rodeaban. Esa dualidad está muy bien trabajada y se entrelaza con referencias y documentos ¿históricos? sin que la novela pierda ritmo.
Aunque de primeras la novela se enfoca principalmente en Lope de Vega, hacia el último tercio del libro la atención se traslada a Marcela y en la mujer fuerte, resiliente y dueña de su destino en la que se decide convertir. Sus escenas finales me parecieron un cierre muy logrado; la última, en concreto, me sorprendió mucho por cómo subvierte las expectativas (no solo las del lector).
Mención aparte para el capítulo 40: esas palabras que se evocan ahí tienen una fuerza y una claridad de ideas que traspasan la ficción. De esos fragmentos que apetece subrayar y releer.
Tenía especial interés en este libro. La historia de una magnifica escritora áurea, novelada, ya me valía. Pero lamentablemente contiene datos incorrectos y la narrativa es dispar y farragosa pareciendo más una disertación que una novela en muchos momentos, pero sin su rigor. No lo recomiendo. Una pena
Me ha fascinado esta novela. La historia de la hija de Lope de Vega me ha parecido muy interesante, tanto por cómo está contada como por el mimo con el que se recrea todo el contexto histórico. El desarrollo de los personajes me ha parecido muy lineal, dando profundidad y entendiendo porque toman las decisiones que toman.
Hablando del lenguaje...es una auténtica gozada leer hoy en día un libro que se atreve con un lenguaje que no es el habitual; lejos de alejarte, ese estilo te sumerge de lleno en el siglo de oro y te hace conectar muchísimo más con la trama. Ha sido un acierto total esa ambientación tan lograda. Ojalá el autor siga publicando más novelas históricas de este nivel.
Primera incursión en la narrativa del conocidísimo Fernando Bonete … y lo hace por todo lo grande… con una Historia con mayúsculas…
Bonete da voz a la hija ilegítima y silenciada del poeta, Marcela Lope de Vega Carpio y Luján, más conocida como sor Marcela de San Félix… monja trinitaria, que heredó el don de su padre para las letras, y que usó el convento y su clausura ‘para ser libre’ y convertirse en poeta y dramaturga del Siglo de Oro.
La novela nos sumerge en un vibrante y descarnado relato del Siglo de Oro español. No es solo ambientación… es atmósfera… es textura… Es pulso histórico…
Con una prosa exquisita y un lenguaje culto y cuidado que se alinea al contenido sin resultar artificioso.
Hay rigor histórico… pero nunca en detrimento del ritmo narrativo… al contrario… lo sostiene.
La novela presenta una estructura híbrida y sofisticada, combinando capítulos narrativos tradicionales, con correspondencia, documentos históricos, fragmentos de poesía y pequeños guiños al lector… todo ello generando un diálogo implícito que genera cercanía en medio de la solemnidad.
Es fácil dejarse llevar y verse envuelto por la atmósfera de la época… encontrando descripciones poéticas que por momentos se siente como estar contemplando una pintura barroca… luces, sombras, dramatismo…
La hija del Fénix funciona como homenaje a tantas voces femeninas silenciadas por la historia… vidas relegadas a los márgenes, que coloca en el centro del relato devolviéndoles la palabra, presencia y memoria.
Me ha mantenido totalmente enganchada a la historia de la hija no reconocida de López de Vega y la relación con su padre y la escritura, me ha gustado.
Tenía muchas ganas de leer esta novela, atraída por la promesa de conocer la voz de Marcela de San Félix, pero me he llevado una decepción. Aunque el libro se vende como un retrato de la hija de Lope de Vega, lo cierto es que ella queda en un segundo plano durante gran parte de la obra. Hasta la mitad del libro, Marcela apenas aparece. El autor se centra casi exclusivamente en narrar la vida de Lope de Vega. Se siente más como una crónica biográfica del "Fénix" que como la historia novelada de su hija.
El lenguaje busca ser fiel a la época, pero la inclusión de constantes reproducciones de cartas entre Lope, el duque de Sessa y otros personajes corta el ritmo y resulta pesado de leer.
Además, encontré un anacronismo que me desconcertó: el uso del término "estraperlo", una palabra del siglo XX que no encaja en lo absoluto y revela un lapsus no solo por parte del autor, si no de sus editores.
Si buscas una crónica detallada sobre los últimos años de Lope de Vega, este libro te interesará. Sin embargo, si buscas —como yo— una novela donde Marcela sea la verdadera protagonista y motor de la acción, te quedarás insatisfecho. Información histórica valiosa, pero como novela, no ha cumplido mis expectativas.
Maravillosaaaaa de principio a fin. Una novela con frases que te sacuden por dentro y una prosa exquisita, cuidada hasta el último detalle. La escritura está tan bien construida que, en muchos momentos, resulta imposible distinguir entre las cartas reales y la ficción, fundiéndose ambas con una naturalidad admirable. Y el personaje de Marcela me parece de esos que se quedan bajo la piel durante años.
Disfruté mucho leyendo este libro aunque no es una lectura sencilla. Es recomendable leerlo por bloques ya que puede agotar los simbolismos y metáforas. Contiene vocabulario poco común.
Una novela arriesgada, no será fácil atraer a un público acostumbrado a prosa ágil e historias vibrantes. Entiendo la presencia protagonista de Lope en más de la mitad de la obra, pues es un personaje -por desgracia- más conocido y aclamado que su hija; por tanto, ayuda a entender el contexto de la época. Conocer a Sor Marcela ha sido un placer, mujer fuerte que tuvo que vivir silenciada por la injusticia de su tiempo.
Tengo que decir que,siendo poco fan de la novela histórica, con esta lectura quedé gratamente sorprendida. La historia de la búsqueda de un lugar de la hija del Fénix es emocionante. En una época donde las mujeres no tienen derechos y donde las expectativas de vida se basan en casarse y tener hijos, ser religiosa es un acto de rebeldía y cómo la protagonista utilizó ese recurso para hacerse un nombre y también para sanar. Tuve dificultades para seguir la prosa aunque el reto fue grato al final.
Muy muy sorprendido con esta obra. Un viaje en en el tiempo al Siglo de Oro y un homenaje a la mujer fuerte, olvidada y talentosa de Marcela, la hija ilegítima de Lope de Vega. Muchas ganas de leer más de este autor. Muchas.
Muy bien documentado y de una escritura exquisita. Maravilloso que el autor haya querido poner en valor a una escritora tan desconocida del panorama clásico español, como tantas otras mujeres borradas de la historia.
La hija del Fénix es la primera novela del divulgador literario, Fernando Bonete, más conocido en Instagram como @en_bookle. La obra nos presenta una parte en la vida del escritor Lope de Vega, desde el nacimiento de su hija ilegítima, Marcela, hasta la muerte de este. Estamos ante una obra reveladora de este personaje del Siglo de Oro y de todas sus acciones, buenas y malas, que ejecutó a lo largo de su existencia para alcanzar la gloria y, si no, al menos llegar a la Corte del Rey.
Nos encontramos en las últimas décadas del Siglo de Oro. Conocidas voces de la literatura resuenan por las calles; al inicio de la novela, Lope de Vega y Luis de Góngora son los nombres más pronunciados, aunque se les unirán Miguel de Cervantes y Calderón de la Barca, entre otros. Marcela acaba de nacer fruto de una relación amorosa entre Lope y una actriz que trabaja en la compañía que representa las obras de este, Micaela de Luján. Al no ser varón, al que reconocería como hijo suyo, aunque fuese ilegítimo, certifica, durante el bautizó de la niña, que no tiene padre. Esto condicionará su vida y futuro, igual que la de cualquier mujer de la época con más aspiraciones que casarse y formar una familia. Mientras, Lope busca ganarse el favor del rey y de la Corte convirtiéndose en secretario del VI Duque de Sessa, Luis Fernández de Córdoba y Aragón, un grande de España. Aquí comienza una vida de más amoríos, tragedias, acciones delictivas, violencia, decepción, muerte… que desembocarán en una de las decisiones más difíciles, y a la vez liberadoras, que deberá tomar Marcela para conseguir ser ella misma.
Leer La hija del Fénix es transportarse a la época de Cervantes; a ese siglo XVII donde grandes autores de la literatura española publicaban o eran contratados para uso profesional de su buena letra y expresividad, y algunas de sus obras se representaban en los corrales de comedia para disfrute del público, o en privado para algún noble o del propio Rey.
Y no digo en vano que nos manda directamente hacia esa época, porque su narrativa así nos obliga. El uso de palabras y expresiones recuerdan a escritores como Cervantes, tanto en las descripciones como en los diálogos, provocando una inmersión profunda en aquel Madrid de principios de siglo. Sus calles, el Prado de los Jerónimos, El Escorial, los mentideros (donde se reunía la gente para contarse chismes) y la propia casa de Lope de Vega, situada en una calle que lleva, actualmente, el nombre de uno de sus rivales, Cervantes.
También nos cruzaremos con personajes históricos como el rey Felipe III y su esposa, la reina Margarita de Austria, Felipe IV, el duque de Lerma, el Conde-duque de Olivares… todos ellos, directa o indirectamente, envueltos en una subtrama donde la corrupción recuerda a las que tenemos actualmente y que parece venirnos de serie. Incluso, el propio Lope de Vega se verá arrastrado, con la intención de sacar algo de provecho.
Leyendo la novela, y sin saber la intención del autor, creo que estamos ante esos casos donde uno suele separar la obra del autor, ya que, aunque todos sepamos cómo era esa época, llega a indignar algunas de las acciones o decisiones tomadas por unos y por otros y dejas de verlos como unos santos y te das cuenta de que eran hábiles con la pluma, pero que no se percataban de los sentimientos o ambiciones de la gente que los quería, sino no era para alcanzar algún beneficio para ellos mismos. Esto último propiciará lo que le ocurre a Marcela, aunque nos parezca una decisión algo extrema.
Por ponerle un pero, algunas frases son demasiado largas (lo que me ha llevado a releer algunas que no me acababan de cuadrar… o seguir avanzando sin quedarme 100% claro lo que pasaba) y con un vocabulario que ni me he parado a buscar (la mayoría de veces), ya que si no habría avanzado mucho más lento. Es lo único que me llegó a cansar durante la lectura; lo que no quita mi admiración por la capacidad de Fernando para conseguir narrar algo así.
En definitiva, La hija del Fénix nos descubre a un Lope de Vega que muchos no conocíamos, más allá de su obra literaria, y de cómo Marcela, una de sus hijas, buscó forjar su propio destino.
Fernando Bonete, lector incansable y referente en la divulgación literaria, da un paso natural al situarse al otro lado: el de quien construye una obra propia. Y lo hace con oficio y respeto por el tiempo que retrata.
La hija del Fénix es una novela trabajada y sólidamente documentada, fruto de una mirada minuciosa y de un deseo honesto de reconstruir no solo los hechos, sino el espíritu de una época. Bonete incorpora cartas y referencias históricas reales que sostienen la ficción y aportan contexto, permitiendo al lector situarse con claridad en el entramado político, social y cultural del Siglo de Oro. La ambientación no es decorativa: da estructura. Casas, mentideros, validos, corrales de comedias, intrigas cortesanas… todo respira tiempo y lugar.
El estilo es una de sus apuestas más claras: una prosa deliberadamente clásica, de frases largas y cadenciosas, con un léxico rico y preciso que evoca el castellano culto del XVII. No busca la inmediatez moderna; busca coherencia histórica. En la literatura áurea eran habituales los periodos extensos y de sintaxis envolvente, a veces iniciados con fórmulas como “Conocido es…”. Esa decisión formal, que al principio sorprende, termina por vestir al lector con traje de época y hacerlo deambular por las calles de Toledo o Madrid. Términos como gorguera, jubón o ferreruelo, junto a descripciones costumbristas —aguadores, juegos populares, criadas, la vida cotidiana— dan textura y verosimilitud al mundo narrado.
La novela tiene además un juego sutil. Aunque el título apunta a Marcela, hija ilegítima de Lope de Vega, durante buena parte del relato es el propio Fénix quien ocupa el centro con su talento deslumbrante, su ambición y sus contradicciones. Y ahí el lector percibe cómo la vida pública y brillante de Lope eclipsa, casi sin proponérselo, la existencia más silenciosa de su hija: una mujer con talento literario en un mundo pensado para hombres. Marcela observa, aprende, escucha versos cuando otros reciben lecciones, y descubre que las letras —no siempre destinadas a las mujeres de aquella época— pueden ser también un espacio de libertad que se materializa en su elección de vida.
En ese contraste entre el ruido de la fama y la vocación íntima, la novela encuentra buena parte de su profundidad.
Una obra exigente, cuidada y coherente con quien la ha escrito. Muy recomendable para acercarse a la figura de Marcela… y también para descubrir al autor, que afortunadamente tenemos a un clic de distancia. Uno de los mayores privilegios de estos tiempos, dominados por la tecnología y la inmediatez, es poder conversar con quien escribe: preguntarle, agradecerle o debatir con él. No siempre ocurre que quien crea los libros esté tan cerca de quienes los leen.
La primera novela de @en_bookle y mi última lectura #lahijadelfénix me ha parecido una novela súper especial.
La historia sigue a Marcela de San Félix, hija de Lope de Vega, una mujer brillante que intenta encontrar su propio lugar en un mundo donde ser mujer ya era una desventaja enorme, y más todavía viviendo bajo la sombra de alguien tan gigantesco como su padre.
Lo que más me ha gustado ha sido el estilo de Fernando Bonete. Tiene una forma de escribir muy elegante pero a la vez cercana, nada pesada ni demasiado recargada, que era justo lo que me daba miedo antes de empezar la novela.
Todo fluye muy natural y consigue que una historia ambientada en el Siglo de Oro se sienta viva y fácil de imaginar.
Hay fragmentos muy bonitos y reflexivos, pero también diálogos y escenas que hacen que conectes mucho con los personajes.
Además, me ha gustado mucho cómo está construida Marcela. No la presenta como una heroína perfecta, sino como una mujer inteligente, sensible y llena de contradicciones y eso hace que empatices muchísimo con ella.
Han sido muchos los momentos que he sentido mucha rabia viendo cómo su protagonista tenía que renunciar constantemente a cosas por la época en la que vivía y creo que el libro transmite muy bien esa sensación de lucha silenciosa.
Valoro muchísimo cuando una novela histórica consigue enseñarte cosas sin parecer una clase de historia y eso es lo que sucede aquí. Se aprende sobre la época, sobre Lope de Vega y sobre la vida dentro de los conventos casi sin darte cuenta, porque todo está integrado de forma muy natural en la trama.
En general, me ha parecido una novela muy bonita, muy bien escrita y con muchísima sensibilidad, es de esas lecturas que se disfrutan por la historia, pero que al terminar también te dejan pensando un rato en el papel de todas esas mujeres que quedaron escondidas detrás de grandes nombres de la Historia.
La empecé sabiendo lo que me iba a encontrar ya que tuve la suerte de ir a la presentación muy bien acompañada por @pepa_locuradelibros, @loslibrosde_bea y @ampi.bookss y me ha atrapado muchísimo más por la parte humana y emocional que por la histórica en sí.
Tenía muchas ganas de leer esta novela. Siempre me ha atraído mucho la figura, poco conocida, de Marcela de San Félix, la hija de Lope de Vega. Una mujer forjada por sí misma que, paradójicamente, eligió la clausura de un convento para encontrar la "libertad" de escribir que, en su tiempo, les era negada a las mujeres. Y aún con todo, "gracias" a los desvelos de su padre espiritual, nos hemos visto privados de buena parte de su obra y su talento, pues acabaron esos textos en la hoguera de la incomprensión y una devoción mal entendida.
El libro me ha gustado, aunque el título me ha resultado algo engañoso. En mi opinión, me ha sobrado Lope y me ha faltado Marcela. Es cierto que, sin el uno, no existiría la otra, pero me esperaba más de la vida de la hija que del padre.
En ocasiones, además, se me ha hecho algo farragosa la forma de narrar, intuyo que en un ejercicio del autor por aproximarse a las maneras de la época que retrata.
Y lo mismo que digo esto, también quiero resaltar el uso que hace de otros recursos narrativos que me han sorprendido y me han gustado; por ejemplo, los fragmentos epistolares que intercala en la novela o la forma tan divertida de trasladar al lector los pensamientos del duque de Sessa, contando lo que no dice en sus parlamentos.
Como ya he dicho, he echado en falta más presencia de Marcela en la novela, quizá, por eso, mi parte favorita del libro haya sido el prólogo y el tercer cuaderno de los tres en que se divide el libro. Especialmente, los encuentros de sor Marcela con Isabel de Saavedra, la hija de Cervantes, y con Calderón de la Barca.
Tenía todos los ingredientes para fascinarme: revisitar la figura de Lope desde la mirada de Marcela. Sin embargo, me he encontrado con una novela que tiene mucho de Lope y poco de Marcela, cuya voz apenas cobra verdadero protagonismo hasta el tramo final.
La mezcla entre novela histórica y ensayo no ha terminado de convencerme, y las continuas apelaciones al lector actual me han sacado de la historia en más de una ocasión. También me ha resultado paradójico que el mayor acto de rebeldía de Marcela -su conquista de la libertad para escribir y ser ella misma- solo encuentre espacio en la clausura, convirtiendo el convento en el único lugar desde el que puede ejercer una libertad que el mundo le niega.
Eso sí, Bonete escribe muy bien. Su prosa es rica, cuidada y de gran calidad, aunque por momentos me ha resultado demasiado densa y farragosa, ralentizando una lectura que pedía dejar más espacio a la fuerza de su protagonista.
Una novela con una premisa muy potente y una escritura de gran nivel, pero que, al menos para mí, termina concediendo más protagonismo al mito de Lope que a la voz de Marcela, precisamente la que más interés despertaba.
Lo que más me ha gustado de esta novela es la forma como está escrita, la prosa del autor me ha gustado.
Orientada en pleno siglo de oro. Marcela, hija no reconocida de Lope de Vega, aunque la novela me hubiera gustado que se hubiera centrado más en la hija y no tanto en el padre, pero la trama que intercala las cartas entre progenitor e hija e incluso con el duque de Sessa junto con momentos característicos de la época histórica en la que se desarrolla entretienen bastante.
Marcela adopta el don literario de su padre, un don no muy bien visto en las mujeres de la época en la que se desarrolla, pero fiel a si misma se forjó en su carácter cuando toma la decisión de entrar en el convento de clausura y desde allí seguir escribiendo, una mujer sorprendentemente inteligente y sensible con un sentido común fuera de serie. He simpatizado mucho con ella con todo a lo que tuvo que renunciar y en su lucha silenciosa, el rol de la mujer de la época.
Reconozco perfectamente lo complejo y el absoluto y gigante mérito que tiene hacer una obra así. Conseguir la ambientación, la descripción de personajes, la conversación que te sumerja de lleno en el S. XVII no está al alcance de cualquier escritor y esto lo consigue Fernando Bonete @en_bookle.
Pero, he de decir que me ha costado leerlo, se me ha hecho difícil mantener la atención con esta prosa de la época y con el vocabulario y expresiones de la misma. Me ha gustado la historia, me ha encantado conocer el personaje, redescubrir la figura de Lope de Vega pero ... pero me ha resultado tan complejo que había momentos en los que perdía la atención o quería terminar el capítulo cuanto antes.
En general, me ha gustado tener esta experiencia y sí que lo recomiendo, pero no a todo el mundo y no en todo momento. A lo mejor no era mi momento...
Me siento estafada. El título y la sinopsis dice que el libro está protagonizado por la hija de Lope de Vega. En realidad durante más del 70% del libro ni siquiera aparece más que como, si eso, un personaje menos que secundario. Hasta las criadas de la casa tienen más protagonismo. Además, se supone que la historia está contada con lenguaje propio de la época. Esto lo hace un poco más difícil de entender, pero lo acepto hasta que se pone en boca de un alguacil la palabra "estraperlo". Tan fuera de lugar como si se le acusara a Lope de escribir con inteligencia artificial. En fin. Si alguien quiere saber sobre la vida de Marcela de san Félix, que busque en internet, le será mucho más útil y provechoso.
"La hija del Fénix" de Fernando Bonete Vizcaíno, es una novela histórica que rescata del olvido a Marcela de San Félix, hija ilegítima de Lope de Vega. A través de la compleja relación con su padre, el autor retrata a una mujer que admira su genio literario, pero que también busca un camino propio, más acorde con sus convicciones. La novela concluye que, en una época en la que una mujer apenas podía decidir sobre su propia vida, la clausura le ofreció el espacio que el mundo le negaba: un lugar desde el que pensar, escribir y encontrar una voz propia. Resulta paradójico que, en pleno Siglo de Oro, uno de los lugares donde una mujer podía disfrutar de mayor libertad para escribir fuera precisamente un convento de clausura.
Cuando el famoso es el escritor -Abril 2026 (digital)
Es inevitable que pensemos antes en el autor que en la novela cuando hablamos de determinados títulos. Y es que hay autores que superan en fama a sus ficciones y han hecho de su imagen y semejanza un personaje público que pasea por los escaparates literarios y culturales. Hoy nos planteamos la dicotomía de la fama: ¿qué fue famoso antes, el autor o el libro?
Hay, ha habido y supongo que siempre habrá escritores que son conocidos por su personalidad, sus trifulcas, sus apariciones televisivas, su persona e imagen pública y a veces sus enfrentamientos con otros autores. Sin afectar a la calidad de sus novelas que además, suelen vender como churros, su idiosincrasia forma parte de la campaña de marketing de sus obras.
Seguro que con esta enumeración de datos os vienen a la cabeza al menos un par de nombres, pero mientras proyectaba esta columna, no he podido sustraerme de buscar aquella aparición estelar de Francisco Umbral en el año 93 en la que, visiblemente enfadado, le reclamaba a Mercedes Milá que centrara la atención del programa en su libro. Hoy, yo, he venido a hablar de los libros, pero previsiblemente, terminaré hablando un poco de sus autores también.[...] [...]El recorrido de Fernando Bonete en la literatura no es baladí, y ésta, que es su primera novela sin ser su primer libro, es un ejercicio literario sobresaliente. Su notoriedad como autor viene avalada por su amplio currículo como profesor, creador de contenido y divulgador cultural, sin olvidar sus frecuentes contribuciones a través de instagram, que le han valido, también, algún que otro titular jugoso.
Pero si hay alguien famoso en La hija del Fénix, sin duda, ese es Lope de Vega Carpio, Fénix de los Ingenios, figura clave de la literatura del Siglo de Oro español y es, a la sombra de su celebridad donde encontramos a la protagonista de la obra: Sor Marcela de San Félix, su hija.
La novela recupera el legado de Lope a través de aquella que nunca pensó que sería la heredera de su talento, la hija ilegítima que tuvo con Micaela de Luján y a la que nunca reconoció. Y es en el relato de su vida,siempre bajo el influjo del talento, fama, ambición y escándalos de su padre, donde observamos cómo estuvo marcada por la literatura y el teatro en su infancia y educación, mostrándonos la realidad de las mujeres y la escritura en su época así como su proceso de crecimiento y madurez en la literatura y en la fé.
En un estudio literario e histórico que merece nuestra atención, mezclando prosa y verso y a través de una voz propia del s. XVII, Fernando Bonete nos relata la vida de Marcela en los espacios que permite la vida de Lope, que copa con su personalidad arrolladora hasta el relato de la biografía de su hija, recalcando incluso así la dualidad del escritor prolífico y celebrado y la escritora silenciada.[...]
[...] Tres autores precedidos por su fama y tres libros diferentes para disfrutarlos con calma. Tres probables best-sellers a los que se les debe atribuir algo de mérito propio, más allá del marketing de sus escritores.
No en vano hemos llegado hasta aquí hablando sólamente de sus libros.
Se llama la hija de Fénix por el famoso apodo de su padre Fénix de los Ingenios Ambientada en el siglo de oro La historia de Marcela la hija ilegítima de Lope de Vega con Micaela, fue inscrita como niña de padres desconocidos para evitar escándalo público. Heredó el gran talento literario de su padre Ingresó en el convento de las trinitarias descalzas de Madrid donde escribió notables obras de teatro y poemas religiosos, su nombre religioso fue Sor Marcela de San Felix Tras quemar parte de su obra, instigada por si confesor, algunos de sus textos fueron recuperados.
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Me ha encantado. Tiene una gran calidad literaria que se mezcla con muchos elementos narrativos originales que le dan ritmo e intensidad. Lo recomiendo mucho.