I'm a writer based in East London. I left education in my teens to pursue a career as a musician. I have toured Europe extensively, made three studio albums, and worked as a composer with my tracks still regularly featured on TV and streaming services across the world. In my mid-twenties I found myself working in publishing quite by accident, and an admin temping job turned into a twelve-year career in which I worked with some of the biggest authors in the world. I'm the former producer of the Iceland Noir Literary Festival.
My debut novel, BITTER SWEET, will be published in July 2025. My second novel, BEGINNING. MIDDLE. END. will follow.
Agridulce es un libro sobre enamorarte de alguien que no existe. O peor: de alguien que existe, pero al que decides mirar como si fuera otra cosa.
La trama es sencilla: una joven que trabaja en el sector editorial y que inicia una relación secreta con un escritor reconocido, casado. A partir de ahí, lo que podría parecer una historia de amor se convierte en algo mucho más incómodo: una exploración de cómo construimos a otra persona en nuestra cabeza y acabamos viviendo dentro de esa versión.
Hay momentos en los que llegas a entenderla, casi a justificarla, aunque en el fondo sabes que no. Es frustrante, pero no puedes dejar de leer.
Me ha gustado muchísimo todo el contexto editorial y cómo atraviesa la historia, y también cómo habla de la amistad y de esa sensación constante de no ser suficiente, de tener una tristeza de fondo que no desaparece.
Pero lo más interesante está en cómo entiende el amor. En los momentos en los que él está lejos (cuando lo mira desde la distancia, cuando lo imagina) es cuando más lo quiere. Cuando se acerca, cuando se vuelve real, esa imagen se rompe. El amor no desaparece, pero se transforma en algo mucho más incómodo, más difícil de sostener.
Y el final recoge todo eso de una forma muy precisa. Años después, no es capaz de reconstruir quién era él como persona. No hay una imagen nítida. Pero sí recuerda con total claridad la fotografía de la contraportada de sus libros. No amaba a alguien, amaba la distancia desde la que lo miraba.