Dame Muriel Spark, DBE was a prolific Scottish novelist, short story writer and poet whose darkly comedic voice made her one of the most distinctive writers of the twentieth century. In 2008 The Times newspaper named Spark in its list of "the 50 greatest British writers since 1945".
Spark received the James Tait Black Memorial Prize in 1965 for The Mandelbaum Gate, the Ingersoll Foundation TS Eliot Award in 1992 and the David Cohen Prize in 1997. She became Dame Commander of the Order of the British Empire in 1993, in recognition of her services to literature. She has been twice shortlisted for the Booker Prize, in 1969 for The Public Image and in 1981 for Loitering with Intent. In 1998, she was awarded the Golden PEN Award by English PEN for "a Lifetime's Distinguished Service to Literature". In 2010, Spark was shortlisted for the Lost Man Booker Prize of 1970 for The Driver's Seat.
Spark received eight honorary doctorates in her lifetime. These included a Doctor of the University degree (Honoris causa) from her alma mater, Heriot-Watt University in 1995; a Doctor of Humane Letters (Honoris causa) from the American University of Paris in 2005; and Honorary Doctor of Letters degrees from the Universities of Aberdeen, Edinburgh, London, Oxford, St Andrews and Strathclyde.
Spark grew up in Edinburgh and worked as a department store secretary, writer for trade magazines, and literary editor before publishing her first novel, The Comforters, in 1957. The Prime of Miss Jean Brodie, published in 1961, and considered her masterpiece, was made into a stage play, a TV series, and a film.
«El amor romántico ha cambiado, pero de una manera total. Nadie en su sano juicio puede ya dejarse llevar. Ahora todo el mundo se vigila mutuamente. Ella sospecha de mí. Sospecha que yo sospecho de ella. Los dos podríamos tener razón».
¿Una historia más de unos ricos snobs con secretos, envidias y asesinatos de por medio? Eso es lo que pensaba al principio, incluso a la mitad de esta novela, pero ahora que la he terminado pienso que va más allá.
Lo que creo que pretendía Muriel Spark al escribir esta historia es arrojar algo de luz en el día a día de varias parejas de ricos en la Inglaterra del siglo XX: la importancia que daban a su posición en la sociedad, dando o asistiendo a cenas de amigos en círculos influyentes, así como al dinero, que se situaba —aun sin ser ellos totalmente conscientes— en el centro de sus vidas.
De esta forma, en los protagonistas de esta historia —totalmente planos— observamos una gran desconfianza de los unos hacia los otros, se conozcan o no, pero también la necesidad de encajar y destacar entre sus semejantes (otros miembros de la alta sociedad).
Pero, también, encontramos secretos y crímenes; y, como en una novela de misterio, intentamos junto a la autora descubrir quién está detrás de ellos. De esta forma, juega con nosotros a través de la narración, haciéndonos pensar en quién está detrás de estos asesinatos, para luego, ¿quién sabe? ¿Estábamos en lo cierto o no?
Creo que lo que más me ha gustado de esta novela es cómo Spark juega sus cartas a la hora de presentarnos a sus personajes como morales o inmorales, así como las preguntas que nunca llegan a revelarse, ni siquiera al final.
Y, a su vez, las absurdeces que existen en las rutinas y comportamientos de estos personajes, que podrían parecer felices desde fuera, pero que esconden muchas miserias en su interior. Me ha gustado el tono crítico, pero directo y pragmático de esta autora, y seguiré leyéndola, pero creo que me quedo con las tres primeras partes; en la cuarta creo que pierde fuerza, pese a la "sorpresa" del final.