Cameron Maclister, viudo, con cuatro hijos, pone un anuncio para buscar esposa. Megan una solterona adinerada de la gran ciudad responde porque ya ha perdido la esperanza de casarse y tener hjjos. Cuando él se entera de que le ha mentido y no ha trabajado en un hotel como le había dicho el compromiso está a punto de romperse y gracias a sus hijos las cosas se arreglan. ¿Podrá Megan adaptarse a la vida en el salvaje oeste y a vivir con un duro ranchero con el que parece las cosas no empiezan demasiado bien? ¿Se casarán? Descúbrelo en esta segunda entrega autoconclusiva de mi trilogía romántica Corbain Hill.
Cameron pone un anuncio para buscar esposa por correspondencia… y ahí aparece Megan, una joven adinerada de la gran ciudad que ya ha perdido todas las esperanzas de encontrar esposo. Pero cuando Cameron se entera de que le mintió con sus origines todo el matrimonio se tambalea… y sus hijos, que son adorables, pues lo solucionan todo. Pero claro, Megan será capaz de adaptarse a un rancho? Me ha recordado tanto a la casa de la pradera… cuanto la he disfrutado.