Un hombre en medio del naufragio decide aprender a nadar. Está a punto de quedarse parcialmente huérfano, dado que su padre ha decidido morir, y los cimientos de su relación sentimental empiezan a resquebrajarse. Como trabaja en una empresa dedicada al alternativismo, sabe bien que siempre hay varios caminos por delante, y que cualquier elección puede —o no— alterar el desenlace. Tal vez por eso, y abrazando lo improbable, decide embarcarse en Estetitanic: un barco que no es barco, que no zarpa ni naufraga, y donde todo —personajes, escenas, climas— parece surgir de un cruce entre David Lynch, Lewis Carroll, Mario Levrero, Marosa di Giorgio, Shirley Jackson y Yorgos Lanthimos. Una novela sobre la pérdida y el duelo, donde las realidades se reflejan en cristales absurdos y las alternativas nos deslizan hacia el más nítido de los surrealismos.
“… aquello no había sido un beso, quizás la mitad de uno, y que en ninguna circunstancia la mitad de algo alcanza para nada…”
Es como escuchar el sueño de alguien que va pasando por un trance que todos sabemos que algún día va a ocurrir pero nadie nos prepara para pasar, es un historia muy íntima llena de imágenes inverosímiles pero quien ha sufrido de amor sabemos que así son, sueños vividos que no podemos olvidar.
Mucho del duelo, que no recomiendo leer si eres muy sensible y andas en esas :p Pero está divertido, Leonardo nos hace empatizar mucho con el personaje principal, aunque a veces me caía medio mal, puros corajes pasé xD pero justo eso es lo que más me gustó, que me hizo sentir mucho este libro, también lloré jajaj