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Koljós

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Koljós es el libro más íntimo de Emmanuel Carrère: un apasionante relato familiar que arranca con el funeral de Estado de su madre, Hélène Carrère d’Encausse, figura mayor de la vida intelectual francesa, primera mujer al frente de la Academia y reconocida autoridad en el estudio de la historia rusa. Su muerte en 2023 impulsará al autor a revisar una colección de archivos, cartas y fotografías que su padre había recopilado a lo largo de su vida, y que constituyen el punto de partida de esta investigación: una genealogía, profundamente entrelazada con algunos de los grandes conflictos del siglo XX, que va de Tiflis a París, de la Rusia prerrevolucionaria a la Ucrania actual.

Carrère reconstruye así el recorrido de sus bisabuelos, los Zurabishvili, burgueses ilustrados que se exiliaron de Georgia tras la Revolución bolchevique; al errático abuelo Georges, marcado por la pobreza, el derrotismo y una colaboración con los ocupantes alemanes nunca del todo esclarecida; y, sobre todo, la ascensión imparable de Hélène, brillante, severa, rigurosa y a menudo impenetrable; personalidad legendaria y polémica cuyo legado y complejidad condicionan a quienes la rodean. También redescubre la discreta figura de su padre, Louis, un personaje apacible y humilde siempre a la sombra de Hélène, que ofrece un contrapunto afectivo a la austeridad materna.

La nueva novela de Emmanuel Carrère, ganadora del Premio Médicis y del Premio Grand Continent en 2025, se mueve entre la historia familiar y la historia con mayúsculas y ofrece un retrato preciso de la Europa del pasado y presente siglo. Pero, sobre todo, es una confrontación con la memoria de la figura materna vista con la habitual mezcla de exactitud, empatía y lucidez del autor. Una confrontación que revela las aristas públicas y privadas de Hélène Carrère, pero también el profundo amor y reconocimiento de su hijo por todo lo que le debe.

448 pages, Paperback

First published August 28, 2025

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About the author

Emmanuel Carrère

67 books3,567 followers
Emmanuel Carrère is a French author, screenwriter, and director. He is the son of Louis Carrère d'Encausse and French historian Hélène Carrère d'Encausse.

Carrère studied at the Institut d'Études Politiques de Paris (better known as Sciences Po). Much of his writing, both fiction and nonfiction, centers around the primary themes of the interrogation of identity, the development of illusion, and the direction of reality. Several of his books have been made into films; in 2005, he personally directed the film adaptation of his novel La Moustache. He was the president of the jury of the book Inter 2003.

(Wikipedia)

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Displaying 1 - 30 of 289 reviews
Profile Image for Hadrian.
114 reviews24 followers
March 8, 2026
Si me dices que en cinco días, en mis ratos libres, me voy a tragar 450 páginas sobre investigaciones genealógicas que se remontan a Georgia y Rusia, en torno a la relación del autor con su madre, prestigiosa académica francesa y especializada en Rusia, me dices que me voy a leer una narración que desemboca en una reflexión a contrapelo de su relación paternofilian, no te creería. Pero aquí estamos, yo que ni tengo rancio abolengo ni mucho menos una tan vida interesante, y todos estos rollos me suelen hastiar profundamente, aquí me encuentro, con el libro acabado en cinco días. Bravo, el mérito es del autor.

No soy un gran aficionado a Carrère, no porque tenga algún tipo de animadversión, simplemente porque no lo frecuento. Pero cada vez que lo leo siento lo mismo: en él conviven dos fuerzas, la de la muerte de la imaginación junto a la del amor por la literatura. Y este libro es muy buen ejemplo. Nunca me deja de impresionar lo capaz que es de convertir todo en literatura, absolutamente todo. Incluso su propia literatura pasada. Con un estilo sin estilo, nos hace tragarnos cualquier cosa. Tiene un mérito increíble.

Carrére se pierde y se vuelve a encontrar. Te cansa y a la vez te regala reflexiones interesantes, tanto políticas, históricas, literarias, psicológicas como filosóficas. Muchas de ellas de plena actualidad. Enmaraña todo con nombres y miles de personalidades, que abandona y vuelve a retomar después. Es increíble, repito. Es como entrar un enorme bazar en el que conviven baratijas con las más exquisitas y preciadas de las rarezas.
7,125 reviews83 followers
May 14, 2026
Quel chef-d’œuvre!! Je n’utilise pas ce terme à la légère, c’est vraiment un livre incroyable que nous offre Emmanuel Carrère. Un des meilleurs livres que j’ai lus cette année. Certainement top 5, probablement top 3. A près de 200 livres lus il devient difficile de tout classer dans ma tête, mais bref, c’est un livre à lire.

Un récit qui nous amène dans une saga familiale. Un côté historique, un amour de la culture, un arbre généalogique digne de Game of Thrones, bien sûr la famille, mais d’abord et avant tout, la vie. Simplement la vie! Un roman qui m’a fait un bien énorme, car j’ai en ressenti une profonde non pas résignation, mais acceptation, un sentiment de lâcher prise sur ce qui nous arrive et cela a résonné très fort avec moi en cette période.

Et que dire de la plume de l’auteur. Un style parfaitement maitrisé, au sommet de son art.

Je tiens aussi à préciser que si ce livre pourrait intimider, que ce soit par son sujet ou par ses 550 pages, il demeure extrêmement fluide et accessible alors osez!

Un livre que je recommande à tout le monde!
Profile Image for María Carpio.
423 reviews467 followers
April 27, 2026
Esta novela no se disfruta plenamente si no es llegando a sus últimos capítulos. Un buen tramo de los primeros es bastante tedioso y quizás le falta ritmo y es algo soso (quizás del mismo modo en el que Carrére describe a los libros sobre Historia de su madre). Quizás esos personajes, antepasados del autor, son demasiado desconocidos para el tono narrativo que sostiene, aunque hay muchas historias relevantes, ya que estos parientes de su madre rusos y aristócratas por un lado, y georgianos y humildes por otro, se codearon con grandes personajes históricos en Rusia y Francia, e incluso en Georgia, de la que una prima de Carrère será incluso presidenta. Pero su madre Helène, que es el centro argumental de esta biografía familiar y autobiografía, es la que se lleva toda la atención en la esfera pública, antes que el propio Emmanuel. Miembro de la Academia Francesa y secretaria vitalicia de la misma, Hélène era una mujer culta, erudita, fuerte y estoica. Su marido y padre del autor, un hombre enamorado por siempre que vivió cómodamente bajo la sombra de su mujer. Pero durante toda su vida se dedicó a elaborar una genealogía completa y biográfica de la familia, sobre todo rusa, de Hélène, dejando incluso un espacio menor para la propia investigación genealógica de sus antepasados franceses. Es de esa investigación de su padre de donde Carrère saca gran parte del material para este libro, pero también del diario/memorias de su tío Nicolás, hermano de su madre.

A medida que avanza esta crónica familiar la historia se va estrechando y se centra en la familia cercana, en sus padres, y, sobre todo en su madre, quien pensó que se le venía el mundo encima cuando Emmanuel publicó "Una novela rusa", pues no quería que éste escribiera sobre su padre (caído en miseria tras la Revolución Rusa y supuesto colaborador de los nazis, desaparecido un día sin dejar rastro, posiblemente fusilado al final de la Segunda Guerra Mundial). Carrère publicó de todos modos el libro y la vida de su madre no se destruyó ni pasó nada de lo que ella vaticinaba. Ahora publica este libro, tras la muerte de sus padres en 2023 con meses de diferencia, ambos longevos, 94 y 95 años, en la que todos los bemoles y ambigüedades familiares son destacadas pero siempre con un amor que subyace, una conciliación final y eterna. Pero conciliación no porque hayan habido grandes rupturas en su familia, todo lo contrario, sino porque finalmente todos se marchan en paz y Carrère cierra el círculo con sus padres.

Esta novela también es una crónica sobre la Rusia post Perestroika, pero sobre todo de la Rusia de Putin y la guerra contra Ucrania. Las posiciones y sentimientos encontrados, propios y los de su madre sobre todo, quien días antes de que estallara la guerra había asegurado en un programa de televisión que "Putin jamás haría eso", son abordados de forma natural en este libro. La filiación rusa de su madre es muy fuerte, pero la de él, al conocer de primera fuente la realidad pues fue a hacer varios reportajes a Rusia (y a Georgia y a Ucrania) ya no es tan rusófila, la realidad le golpea aunque trata de mantener una posición equilibrada.

Cabe destacar la presencia bastante sarcástica de la pareja actual de Carrère, quien llega a decirle literalmente que él se queja por todo pero que ha tenido una buena vida, mejor que la que tiene la mayoría, no ha tenido grandes pérdidas ni tragedias (esto se lo dice cuando su madre ya se está muriendo de cáncer), y que incluso se sorprende de que un periodista le diga que ha sido "resiliente", cuando lo único que ha tenido es una depresión por aquí y por allá. Carrère está de acuerdo con esto. Además sus padres han sido afortunados al llegar a esa edad sin ninguna enfermedad ni hospitalización. "Los buenos genes de la familia", dice su madre Hélène. Esos genes que él mismo ha heredado y se sabe afortunado.

El último tramo es especialmente entrañable. El último koljós.
Profile Image for Chirhaf شغاف.
261 reviews23 followers
October 19, 2025
J’ai lu les dernières pages de Kolkhoze ce matin, lors de ma séance matinale habituelle de lecture, cette heure volée entre la tornade du départ des ados et le long tunnel d’une journée de travail.
Ce moment de calme était aujourd’hui baigné de larmes.

Mais Kolkhoze n’a pas été que cela. Oui, il y a de la mélancolie, une belle et douce mélancolie qui nous serre le cœur , mais il y a aussi des traits d’humour, des traits d’esprit, de l’Histoire, de la géopolitique et, bien sûr, de l’amour.

Emmanuel Carrère, un de mes auteurs contemporains préférés, raconte la vie de sa mère : historienne reconnue et secrétaire perpétuelle de l’Académie française.
Et pour cela, il remonte loin, parle de ses ancêtres, de ses parents ( l’un géorgien, l’autre russe ), de son enfance et de sa jeunesse, de la rencontre de ses parents et de l’incroyable ascension de cette jeune fille qui, en partant de rien, a pu rencontrer les grands du monde…

Mais c’est Emmanuel Carrère. Il parle aussi, bien sûr, de l’intime : des blessures, des failles, des imperfections.
Il raconte les relations de couple compliquées. En creux, il rend aussi hommage à son père : Hélène a été l’amour de sa vie. La rancune nous rend mauvais. Durs. Sans pitié. Elle peut pousser une personne joyeuse, vivante, à devenir un tortionnaire du quotidien. La relégation du père d’Emmanuel Carrère est d’une terrible tristesse. On lit cet hommage qu’il lui rend avec un profond chagrin.
On comprend la position difficile de ces trois enfants, pris entre un père doux, aimant et méprisé, et une mère, grande intellectuelle, adorée et méprisante.

Carrère evoque aussi le mensonge et ce qui fait de nous.

Les menteurs mentent et se ressemblent d’une étrange façon entre eux.
Par amour, par opportunisme, par nécessité ou par lassitude…
Quand le premier réflexe est de mentir, cela devient chez certains une nouvelle vérité. La leur.

La mère d’Emmanuel Carrère mentait : elle a menti à son frère, sur son passé, sur la maladie de sa mère.
Elle a aussi menti sur des futilités, sur ses goûts musicaux…
Par amour, par nécessité ou par coquetterie.

Ma mère aussi a menti : sur la maladie de mon père alors que j’étais loin, je ne suis venue que trop tard , sur des relations avec des tantes, sur des broutilles. Par amour, par opportunisme ou par lassitude.
Elle a fini par croire à ce monde parallèle qu’elle a construit. Elle croit encore toutes les histoires qu’elle se raconte et qui me laissent ébahie.

C’est en cela que la littérature est belle, éblouissante et importante : elle nous montre que ce que nous croyons parfois être une tare honteuse, propre à nous, à notre famille ou à nos êtres chers, n’est en fait qu’un caractère humain… une facette de la complexité humaine.

Kolkhoze est donc tout cela à la fois : la vie d’Hélène Carrère d’Encausse, un hommage , une déclaration d’amour, une mise à nu.
Une prouesse , de force, d’audace, de douceur.
Une lueur dans le noir.
Profile Image for Alice TUET.
293 reviews
July 18, 2025
Franchement c’est une belle rentrée…
Alors, déjà j’admire la capacité d’Emmanuel Carrère à faire de sujets inintéressants une histoire qu’on ne veut pas lâcher. Ce livre est une ode à sa mère, à sa vie, à l’ampur que son père a porté indéniablement à sa mère. La famille Carrere D’Encausse est tout de même une sacrée famille.
Le bémol pour moi est le même que d’habitude, le côté pédant et élitiste de l’auteur qui ne nous lâche jamais, mais que je trouve moins relou (très présent mais moins chiant disons, ça fait partie du « charme » du livre) dqns celui là.
Un des meilleurs Carrère avec L’adversaire d’après moi ☝🏻
Profile Image for Espelunco.
43 reviews55 followers
March 27, 2026
Me gustó tanto que la zampé en dos tardes. Lo malo es que se me olvidó.
Profile Image for Marta Cava.
659 reviews1,236 followers
Did Not Finish
March 14, 2026
És el segon Carrère que abandono. Fa mal, però la vida és així.
Profile Image for carmen.
42 reviews201 followers
May 7, 2026
qué cosa tan bella, tan delicada. qué capacidad de hablar de lo del otro, de divagar, de hacer virtud ese no tener muy claro dónde se sitúa uno
Profile Image for Felipe Jaramillo Gómez.
31 reviews10 followers
March 8, 2026
"Sobre todo, seamos sinceros." Casi al final del libro, Carrère escribe como sin querer este mantra, que creo que es la brújula con la que se ha orientado para narrarlo. Allí encuentro la dignidad literaria de su estilo: se despoja de falsas pistas. El mapa es la historia de la vida de sus padres. Una madre que es tan grande como una sombra; un padre que escogió vivir bajo su ala y ser un testigo privilegiado e hipnotizado de su vida, incluso a costa de sí mismo. Como Carrère es sincero, no se ahorra críticas. Sabe quién era su madre, que podía ser tan generosa como distante. Carrère no hace de este libro una carta de amor sobre la "piedad filial" —aunque lo sea también—, sino que lo escribe a la luz de una relación compleja, cargada de heridas, reproches, mezquindades y malentendidos. Aunque Carrère es el que cuenta, es su padre el que le da el material y le permite escribir no solo la historia horizontal, la de la vida de su generación y los suyos, sino la vertical, la de la ascendencia rusa y georgiana de su madre, en la que caben príncipes, regicidas, presidentes, zaristas, bolcheviques y toda la historia pasada y presente de Rusia y Europa. Disfruto mucho de la autoficción de Carrère, siempre la espero, cada libro lo leo como una carta de un amigo cercano: no hay trampas, no hay excesivo lucimiento, solo hay una voz próxima, inteligente y lúcida, que a cada página sirve de compañía.
Profile Image for Luis Le drac.
314 reviews64 followers
February 27, 2026
Hablo de Carrère y de su “Koljós”.

Para poder entablar un diálogo con el libro que tengo entre manos mientras lo estoy leyendo, suelo establecer ciertas conexiones tan dispares que, en muchas ocasiones, me llevan a la la divagación olímpica. Este, cómo no, ha sido el caso de “Koljós” de Carrère. Me quedan quince páginas para acabarlo, pero es que quiero adminístralas con cierta liturgia en una primera hora del día con un café y silencio en el exterior.

“Koljós” me ha generado un disparo cruzado de impresiones. Parto de la tesis de que es una novela muy imperfecta – no voy de diplomático hoy-. Y, sin embargo, la he acabado disfrutando hasta el punto de desear que continuara con unas páginas más. Incoherente, antes que sencillo, que es uno.

La primera conexión que establezco conforme el libro empezaba a interesarme -estamos en la página 150 o160- tiene que ver con la idea democrática de lo que es una obra literaria. No puedo aseverar que la primera centena y media de páginas sea mala. Simplemente, no me he sentido interesado por ellas. Para mí hay un desborde de nombres y referencias genealógicas que rozan lo amazónico -por lo del árbol genealógico- y que, salvo contadas excepciones, me han hecho perder, más bien, el hilo. La familia de Carrère, en especial la materna, se mueve por todas las habitaciones aristocráticas de media Europa y del cuasicontinente ruso. No hay un primo, tío o vecino mediopensionista que no haya sido barón, conde, institutriz de alta alcurnia, familiar de postín o posible asesino de Rasputín, valga la rima. Gran parte de las decisiones de la construcción o destrucción de varios territorios eslavos o mitteleuropeos pasan, cómo no, por las manos de uno de sus familiares. Clavadico que nuestras cenas navideñas. No puedo, por tanto, decir que no sean necesarias para la comprensión del libro. Sí puedo, por el contrario, afirmar que me aburrí soberanamente. Aquí viene una de las incoherencias del lector que se enraíza en esa idea democrática de que el arte no es tanto una cuestión de gustos, no debiera de serlo, sino de inquietudes. De ahí el hecho democrático que iguala el texto a todos y que lo diferencia teniendo únicamente en cuenta los intereses. Sí, ya sé, las excepciones.
Sorprende también que, aun cayendo en desgracia la familia, exiliada, viviendo casi en la indigencia -que no indígena. Chiste malo en relación a lo “amazónico”- y sumida en la pobreza, repechan para una ser la más alta instancia de la Academia francesa y otra, ostente la presidencia de Georgia. Por supuesto, Carrère. De los mejores escritores de Francia o de Europa. Ustedes decidan.

A partir de las páginas mencionadas -no es una página en concreto, sino una cierta contemporaneidad, Carrère mete la quinta marcha como si de una autopista alemana sin límite de velocidad atravesara y convierte la lectura en ágil y atractiva. No obstante, sigo con mis peros porque, a pesar de que las estoy disfrutando, creo percibir ausencia de calidad literaria. Esta se ha quedado en el primer motel de carretera. No discuto que lo que mejor ha hecho Carrère con gran habilidad en las primeras páginas es ocupar los vacíos que existen entre foto, documento o recuerdo escrito. No hay duda de que en el interior de esa tediosidad hay un magnífico novelista. Pero es que estamos en la segunda mitad, más extensa que una mitad, algo menos de trescientas páginas, que suponen lo opuesto. Como si alguien le hubiera gritado “¡Emmanuel, dale caña que no llegamos! Y Emmanuel mete zapatilla y narra. Y tira millas narrando. ¡Emmanuel, para! ¡Que quiero ir al baño!
¡Joer! ¡Y que no he soltado prenda sobre la trama de “Koljós”! Pues en parte aquí estriba otra de las virtudes de Carrère. Os la cuento yo porque él ha metido acelerón y no puede quitar la mirada de la carretera. Carrère consigue trucar el punto de vista del narrador porque cuando escribe sobre su madre, que es el leitmotiv de este libro, en verdad está homenajeando a sus antepasados, los cuales tuvieron que, de la noche a la mañana, huir de Rusia o de Georgia y ganarse el pan de la mejor manera posible reciclando su linaje en una versión “allons enfants de la Patrie”. Algunos, incluso con su vida. Pero cuando Carrère quiere hablar de sí mismo, gira el teleobjetivo, amplía zoom y comienza a escribir sobre su madre. Es tal su vergüenza que no puede centrarse en sí mismo, sino en su pedazo de complejo de Electra, más grande que el palacete ubicado en el quai Conti en el que habita la familia Carrère d´Encausse. Y, por último, en una suerte de esquizofrenia, algo parecido a lo que asoma en “Limónov” es que cuando quiere hablar de la situación de la Rusia actual o de Putin, se coloca el francés en el primer plano. El narrador se disfraza de testigo occidental, de observador ilustrado, de conciencia europea. ¡Que vamos, que Carrère es un magnífico trilero!
Acabo ya. Carrère no escribe un libro sobre su madre. Ni sobre Rusia. Ni siquiera sobre la memoria. Escribe desde un ángulo que le permita sanar ese dolor que ha mantenido. Y eso, paradójicamente, es lo más interesante de todo.

[…]
Ya me desperté y, acompañado de ese café, he compartido desde la distancia esas últimas páginas de Emmanuel. Páginas que me acompañarán en esos mismos momentos, ojalá en esa misma calma y ojalá en esa misma intimidad. Que sea dentro de mucho, por favor. Hoy el café me ha sabido un poco a Proust. Uno lee y su mente imagina. Es una novela imperfecta pero que, a su vez, me ha emocionado y me ha acercado, si cabe más, a uno de los mejores escritores de Europa.

No le pido perfección a Carrère, sino que me toque donde no lo esperaba. Aquí lo ha conseguido. Tal vez su último guiño haya sido, de nuevo, modificar la mira telescópica. Tal vez este libro, sin él saberlo, cuando está escribiendo sobre él, es que está hablando de mí.
Profile Image for Javier Gil Jaime.
458 reviews60 followers
April 2, 2026
M’ha costat molt gaudir aquest Carrère –íntim i elegant– potser per ser el primer Carrère que llegeixo en traducció catalana.

O potser també pel seu to a vegades massa íntim o intimista; per la figura de la seva mare amb tantes contradiccions (i que no acaba de caure bé) o pel to que adquireix la història en general (un to massa allunyat o distanciat del meus interessos).
Profile Image for Belén.
27 reviews18 followers
April 16, 2026
Ni siquiera me puedo creer que Carrère haya escrito a estas alturas de su carrera esto. No es que esté al nivel de sus mejores novelas, es que igual es la mejor. Tremendo. Y con uno de los títulos más bellos de la literatura una vez descubres el motivo.
Profile Image for Jennifer.
404 reviews70 followers
January 7, 2026
Lorsque j'ai refermé le livre après avoir lu ses dernières lignes, j'étais soufflée. J'étais heureuse d'être en congé et d'avoir donc toute la latitude et le temps nécessaire pour accueillir le moment et mesurer ce que je venais d'achever.

Comme toujours, la plume d'Emmanuel Carrère est complexe, riche, dense, fine, fouillée, intelligente et précise. Elle est multi-référentielle, parsemée de parenthèses dans les parenthèses. C'est le genre de lecture qu'on pose souvent pour aller googler en parallèle un nom, une personnalité, un événement historique, un lieu spécifique... pour y revenir encore plus fascinée ou captivée.

J'avais amorcé la lecture du premier quart peu après sa sortie et je l'avais mis de côté. J'étais un peu perdue dans la succession de toutes ces énumérations de personnages de cette vaste et complexe généalogie familiale. Ma capacité de concentration était insuffisante pour tout suivre et ça me faisait un peu angoisser de ne pas me souvenir de tout. Est-ce que c'était important de se rappeler de chaque nom, de chaque lien généalogique, de chacune de leur place dans l'histoire unique de cette famille? Pas tant. Lorsque j'ai repris ma lecture où je l'avais laissée, étant dans de meilleures dispositions et comprenant que j'étais mieux de lâcher prise un peu, c'est là que je me suis vraiment laissée emporter.

C'est un livre que je me suis félicitée d'avoir acheté car j'ai surligné beaucoup de passages forts.

Je ne saurais pas comment décrire cet ouvrage. D'autres l'auront fait bien mieux que je ne pourrais le faire moi-même. C'était un travail ambitieux et réussi qui m'a donné envie de tout relire Carrère et surtout ceux qui m'avaient échappé et qui me semblent majeurs, comme : "La moustache", "Limonov" et "Un roman russe". Un beau projet pour la prochaine année.

Il m'aura également donné envie de relire Dostoïevski, notamment "L'idiot" que je n'ai pas encore touché à ce jour. Je n'aurai également pas le choix de m'attaquer à "La guerre et la paix" de Tolstoï dont je connaissais déjà la réputation de classique mais après avoir lu Carrère parler de son appréciation, c'est carrément devenu un incontournable auquel je dois remédier.

Bref, c'était de la solide brique.
Profile Image for Sylvie  P.
293 reviews1 follower
November 7, 2025
quelques mois après le décès de son illustre mère, Hélène Carrère d'Encausse, historienne spécialiste de la Russie et secrétaire perpétuelle à l'Académie Française, son fils Emmanuel, nous conte l'histoire de sa famille.

Il remonte très loin en arrière en s'appuyant sur les recherches généalogiques faites par son père. Je me suis un peu ennuyée pendant cette longue 1e partie, même si elle explique en partie la personnalité de cette grande dame née apatride en 1929 (sa famille ayant quitté la Russie et la Géorgie après la révolution) et devenue française à l'âge de 21 ans.

Emmanuel Carrère ne parle pas seulement de sa mère et de sa famille. Parce qu'il parle de l'intime, des relations compliquées avec ses parents, des petits et grands mensonges ou secrets qu'on transporte avec soi, de l'amour pas toujours réciproque, de la maladie et de la vieillesse, il peut s'adresser à tous.

Le livre nous éclaire aussi sur le climat politique et sociologique en Russie, et sur la guerre en Ukraine dont il témoigne de l'intérieur, parce qu'il y est allé mais surtout par son histoire familiale.

j'ai hésité entre mettre 3 et 4 étoiles. Je suis contente de l'avoir lu après avoir entendu plusieurs témoignages de l'auteur et de sa sœur (Marina Carrère d'Encausse). Mais j'ai trouvé quand même quelques longueurs et pas mal de répétitions qui m'ont gênée pour apprécier pleinement ma lecture.
11 reviews2 followers
February 16, 2026
El primer terç del llibre no m'ha agradat massa, però després millora, a mesura que parla dels personatges de la família que més a prop té. Manté una curiosa relació amb sa mare. No és amor odi, sinó l'amor realista que sentim envers les mares: en coneixem tantes febleses, que n'admirem les fortaleses.
Carrère té aquells tocs de lucidesa que fan que una pàgina valga per mig llibre. encara que t'haja avorrit a estones alguna història d'algun dels seus avantpassats.
Profile Image for Laila Ambrosino.
77 reviews8 followers
September 12, 2025
Il y a plusieurs livres dans Kolkhoze. Le plus touchant c’est le récit intime de ce qu’est une famille, la sienne, menée par la figure autoritaire, intimidante, écrasante, fière et ambivalente de sa mère, grande dame mais pas seulement.
Le plus intéressant c’est l’histoire de la Russie (et des peuples qu’elle a cherché et cherche toujours à dominer) qui sert de grande matrice à l’histoire familiale.
Ensuite, il y a le cheminement d’un grand écrivain, Emmanuel Carrère qui, pour moi, est un mélange d’autosatisfaction et d’autocritique lucide.
Son élitisme m’a un peu plus énervé que d’habitude dans ce livre, même s’il dégoupille le sujet au début « face au fait que nous sommes 8 milliards sur terre, au désastre écologique irréversible, à la crise migratoire, face à l’intelligence artificielle qui va nous avaler sans même nous laisser le temps de nous en rendre compte, face accessoirement à la fin de la démocratie et de toutes nos valeurs à nous, Occidentaux […] est-ce que face à tout cela ce n’est pas être complètement à côté de la plaque d’écrire sur sa petite vie finisssante, sur sa petite famille, sur la jeunesse de ses parents ».
Emmanuel Carrère m’a comme toujours éblouie par sa technique littéraire mais Kolkhoze n’est pas mon livre préféré dans son œuvre.
7 reviews
Read
December 23, 2025
Le premier tiers est un peu laborieux.
Les arbres généalogiques se croisent sans chronologie.
La suite est touchante, drôle, émouvante.
Un joli portrait de femme, et hommage d’un fils à sa mère dans une actualité qui a percuté l’engagement politique et intellectuel sans faille d’une petite fille russe devenue académicienne.
Profile Image for Romain.
969 reviews61 followers
November 5, 2025
Marina, étant la plus petite, prenait la place dans le lit des parents. Nathalie et moi tirions nos matelas ou simplement des coussins autour du lit. Notre mère avait donné un nom à ce rituel du dortoir : faire kolkhoze. Nous adorions faire kolkhoze.

Ce titre est un bel hommage à la mère qu’a été Hélène Carrère d’Encausse pour ses trois enfants. Une mère aimante, derrière le personnage impressionnant – parfois cassant – de la secrétaire perpétuelle de l’Académie française, première femme à occuper cette prestigieuse fonction. Le mot kolkhoze renvoie aussi, bien sûr, à ses origines géorgiennes, mais surtout russes, et à sa spécialité d’historienne de la Russie. Ce livre dépeint, sans surprise, une femme forte, travailleuse acharnée et infatigable, qui ne s’est relâchée – et encore – qu’à son entrée en soins palliatifs, où elle continuait à recevoir, assise et vêtue d’une robe.

On comprend qu’Emmanuel Carrère ait attendu la disparition de ses parents pour leur dresser ce mausolée de papier. Comme à son habitude, il ne s’encombre d’aucune pudeur et fait preuve d’une honnêteté désarmante pour tout raconter – ou du moins, on l’imagine – les bons et les mauvais moments, les trahisons et les réconciliations, mais aussi la maladie et la mort. Tout ce qui d’ordinaire reste confiné au cercle familial, tout ce qui macère dans le non-dit, est ici révélé. À commencer par la grande affaire de la famille, celle du grand-père maternel, Georges, à laquelle il avait déjà consacré Un roman russe. S’il revient sur ce sujet, racontant la réaction de sa mère à la publication de ce livre, il embrasse cette fois l’histoire de toute la lignée. Mais pour le lecteur assidu et attentif – je me jette des fleurs – il y a des redites, je ne parle pas de l’histoire du grand-père sur laquelle il ne peut faire l’impasse, mais sur des histoires périphériques, plus anecdotiques, comme celle de son ami Jean-Michel, devenu patron de plusieurs boîtes de nuit en Russie ou celle du dernier prisonnier hongrois retenu en Russie.

En racontant sa mère, sous sa figure tutélaire, c’est sa propre biographie qu’il esquisse. Il ne l’épargne pas, tour à tour admiratif ou moqueur, mais il exprime une tendresse tout particulière et très touchante à l’homme qui a vécu dans l’ombre de la grande dame toute sa vie – 71 ans de vie commune de mémoire –, son père, Louis Carrère d’Encausse.

Dans toutes les familles, il y a des histoires. Mais quand on a une mère passée du statut de réfugiée à celui d’élite culturelle de sa nation d’adoption, et qu’on écrit comme Emmanuel Carrère, on n’a qu’une envie en refermant Kolkhoze, qu’il continue à nous les raconter.

Également publié sur mon blog.
Profile Image for Stefano Menichini.
58 reviews2 followers
May 23, 2026
Non saprei dire cosa ho letto e certamente il testo, se lo consideriamo un romanzo, avrebbe necessitato di un editing più attento. Sono molte le ripetizioni, anche lunghe le parti inessenziali, e spesso verso la fine si incontra la domanda retorica “Ricordate?” oppure l’espressione “ne abbiamo letto a pagina 192 di questo libro”, indici di una scrittura lunga e laboriosa, che perde le redini di quanto scritto in precedenza mano mano che si procede o, meglio, indizio della paura che a perdere il filo sia il lettore. Certamente Carrère non ha avuto un editor, forse non ce l’ha in generale e credo che per questo libro - che si avvia con i funerali della madre in presenza di Macron - sia in fondo meglio così.

A mio avviso il libro è splendido. Il ritratto della madre, che è anche un ritratto del padre (ambedue morti a pochi mesi di distanza), è quanto di più complicato perché si innesta all’interno di un panorama genealogico che include personalità, assai illustri, assai curiose, molte folli, divise fra Georgia, Russia e Francia. Genealogia che è anche storia d’Europa, se non d’Eurasia. Se ne potrebbe scrivere all’infinito tanto è gravida di spunti.

La prima parte del libro ricostruisce tale genealogia grazie ai faldoni lasciati dal padre, Louis Carrère, che forse è il vero autore del romanzo perché ha dedicato la vita a capire le origini dell’amata moglie Hélène Carrère-D’Encausse, accademica di Francia e figlia di esuli russi della Rivoluzione d’Ottobre, raccogliendo foto e documenti; per la seconda parte, invece, consiste in una serie di incantevoli ricordi d’infanzia e di prima età adulta di Emmanuel Carrère vissuti appunto con la madre, intervallati da molto, molto materiale spurio o di reimpiego, poiché Carrère figlio ci fa il sunto di dei suoi libri precedenti, cioè della carriera di scrittore.

Quando si legge, a parte venire bombardati di nomi, devo dire nessuno noioso, quello che più fa scorrere le pagine è un certo voyeurismo. Vorremmo sapere tutto di Hélène Carrére-d’Encausse, ma sempre si allontana e ci sfugge, e il libro che sin da principio avrebbe dovuto essere - come lo stesso scrittore dichiara - un libro sulla pietà filiale, un libro sulla madre e sull’amore per la madre, di fatto non esiste se non per poche pagine. E forse questa tragedia - perché davvero è una tragedia poter scrivere di tal donna senza riuscire ad aprire il proprio cuore in toto per dirle “ti amo” -, ecco questo fallimento annunciato, è proprio quello che più ho apprezzato del volume.

Della madre conosciamo tutti i dati genealogici, gli incroci del fato, le fatiche e le fortune degli avi, i plausi come scrittrice di saggi storici sulla Russia, i fasti e persino i fallimenti di Immortale e Perpetua segretaria dell’Académie… ma a chi sia lei veramente, come donna e madre, da un punto in poi assai algida, non arriviamo mai. Di Hélène Carrère-D’Encausse, donna statuaria e da film, non simpatica ma a cui ci si affeziona, ci arrivano solo sprazzi, luci che scheggiano il buio della memoria prossima o remota, a seguito di una lunga infilata di fatti di sangue.

Eppure non si finisce di leggere. Quanto di poco emerge di questa donna rigida e schiva, del suo carattere e dei suoi modi, della sua intellettualità e del suo ben nascosto, forse scarso senso dell’affetto… lo dobbiamo ricavare da chi le ha trasmesso i geni ancor prima di nascere, e da chi le è stato intorno quando era giovane e quando era moribonda. Cioè da chi le ha fatto Kolchoz. Anzitutto dallo scrittore (al solito autorefenziale), poi dalle ricostruzioni, assai meglio condotte e più concise, del marito Louis, quadro assicurativo, e del fratello negletto Nicolas, compositore.

Non saprei dire cosa potrebbe scrivere Carrère dopo questo lungo excursus sulla propria famiglia, in morte di madre e in morte di padre, di autocoscienza sulle proprie origini e forse sulla morte in generale. Il finale straziante, di circa ottanta pagine di altissima scrittura somigliano tanto, come del resto tutto il libro, a un testo di fine carriera. Anche se, paradossalmente, ne consiglio la lettura quasi per primo.
Profile Image for SMS.
15 reviews1 follower
March 7, 2026
La madre del autor, que es la protagonista de este libro, se disgustó por otro lque escribió su único Hijo varón E. Carrère : “Una novela rusa".
Después de leer "Koljós"; la historia de la vida de Helene C. d Encausse, no estoy del todo seguro que esta medio biografía, medio saga familiar que ha escrito, le hubiera gustado a Ella, pero a mi, si que me ha gustado y mucho.
E. Carrére tiene, la virtud de hacerte sentir parte de la trama, de su Familia en este caso.
7
Profile Image for Anna Molsosa.
23 reviews
May 10, 2026
M'ha agradat molt! Una família absolutament interessant, extraordinària. Escrit amb una distància però amb moments molt íntims (tendres, tristos). M'ha encantat l'elecció del títol ❤️‍🩹❤️‍🩹
Profile Image for Covadonga Diaz.
1,180 reviews28 followers
April 10, 2026
El autor repasa la vida de su madre, sus increíbles orígenes georgianos y rusos, su exilio en Francia, la pobreza de su juventud, su brillantez académica. A la vez cuenta la vida de sus padres y sus hermanas, hasta la muerte de los ancianos.
Está muy bien escrito y es muy interesante.
Profile Image for Maddalena Bozzetti.
59 reviews1 follower
September 11, 2025
J'attendais avec tant d'impatience la rentrée littéraire de Carrère que j'avais peur d'être déçue, surtout après Yoga, qui m'avait pas du tout convaincu.

Je ne sais pas si j'exagère parce que je suis sous le coup de l'émotion, mais je pense que c'est le plus beau de ses livres. D'abord parce qu'il en est un protagoniste en retrait, contrairement à sa longue histoire d' égocentrisme qui, d'ailleurs, dans un livre sur la mort de sa mère, aurait été plus justifié que dans d'autres situations. Deuxièmement parce qu'il parle de la Russie, de l'Ukraine et de la Géorgie, et de ces dernières années troublées pour une région du monde qui m'est chère.

J'ai trouvé très humain le récit de sa mère, un personnage décrit à travers des anecdotes qui, prises individuellement, pourraient nous amener à la détester, mais le livre en est tellement rempli qu'à la fin on ne peut que l'aimer, tout comme dans la vraie vie.

En tout cas, 10/10, j'espère que tu publieras éternellement Manu, même si cela me semble difficile.
Profile Image for Macqueron.
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September 16, 2025
Les lecteurs assidus de Carrère ne seront pas perdus dans ce Kolkhoze, l’auteur reprenant ses obsessions: lui, Kotelnicht, lui, sa famille, lui, le Monde qui l’entoure. Toujours gentiment nombriliste, mais très prompt à s’auto-déprécier, Carrère pourrait agacer, mais il est plus malin que ça (et on le sait bien).
Dans ce livre qui pourrait s’apparenter à une suite d’un Roman russe, il dresse un portrait de sa famille, principalement maternelle, et en creux raconte l’exil des familles russes blanches post-1917, ainsi que de la Géorgie (à compléter avec le bon bouquin de Guillaume Gallienne). Puis suivant la vie de sa mère et de sa relation avec elle, il en profite pour raconter la vie d’une famille où tout ne va pas si fort. Car si on a beaucoup dit que Kolkhoze est le livre que Carrère a écrit pour et sur sa mère (et c’est vrai), c’est aussi un livre qui (à mon sens) s’adresse à son père, toujours présent en creux (littéralement) et personnage extrêmement touchant et malmené jusqu’au bout. Plus impudique que jamais, Carrère livre des détails que ses parents n’auraient sans doute pas voulu voir dévoilés en place publique, mais qui rend le livre vrai, sans être une hagiographie mais simplement humain (comme Carrère sait faire). Le livre prend aussi une tournure plus large quand l’auteur va découvrir la Géorgie et l’Ukraine et cherche à comprendre la Russie d’aujourd’hui. Sans idée préconçue, et sans conclusion définitive, il livre un portrait plus complexe qu’à première vue mais pas moins flippant.
Avec l’auteur, on découvre, on rit, on s’émeut, on s’affole. J’ai ricané sottement à certains passages (certains de ses commentaires m’ont fait penser à l’excellent Jaenada), je me suis ému à certains souvenirs d’enfance, et j’ai sangloté sur la fin (sans que ce soit écrit de façon larmoyante, dur de ne pas verser des larmes de crocodile: une vraie leçon). Est-ce que j’ai une quelconque objectivité s’agissant d’Emmanuel Carrère? Sans doute pas. Est-ce que c’est un bon livre? Excellent!
Profile Image for Yanet Acosta.
77 reviews3 followers
March 15, 2026
Como Carrère, tengo debilidad por las historias de familias en diferentes generaciones, pero este libro es sobre todo una reflexión sobre la muerte y la recapitulación final de lo vivido.
Profile Image for Eleonora Mora.
212 reviews5 followers
May 24, 2026
Ho avuto il piacere di assistere alla presentazione di questo romanzo al Salone del libro di Torino. Emmanuel Carrére intervistato da Concita De Gregorio, ci parla di sé e di questo suo nuovo libro.
Avevo sentito già parlare di lui, ma non avevo mai letto suoi romanzi, la trama di questo però mi ha attirata subito.
Non è solo la storia della sua vita e della sua famiglia, ma la storia della Russia e della Georgia dagli inizi del Novecento ai giorni nostri.
La madre dello scrittore, Helene, era russa da parte di padre e georgiana da parte di madre e parlare di lei ha dato la possibilità di parlare anche della storia di questi popoli.
Per me è stato un immenso arricchimento leggere questo libro.
Carrére è indubbiamente un uomo di grande cultura cresciuto in un ambiente familiare scandito dagli impegni di sua madre diventata una storica dell’Unione sovietica prima e della Russia poi. Successivamente eletta segretaria perpetua dell’Academie francaise.
Una donna conosciuta in Francia dove ha trascorso gran parte della sua vita, ma non solo lì.
Carrére ci parla non solo di quella donna conosciuta da tutti ma anche della madre che è stata per lui e le sorelle. Una donna sempre molto presente per i figli prima, e poi anche per i nipoti. Una mamma con le sue fragilità ma che ha saputo esserci per i figli anche nella loro vita da adulti.
Vi lascio due estratti che mi sono piaciuti e vi consiglio la lettura di questo romanzo. Un libro non semplice, ricco di avvenimenti storici ma che merita davvero di essere letto.

Oscar Wilde ha scritto questa frase, così bella, così azzeccata: « Da piccoli, i figli amano i genitori; diventati adulti, li giudicano; e qualche volta li perdonano ». E non è meno vero l'opposto: anche i genitori se la cavano degnamente se prima di morire hanno la possibilità di perdonare i figli.

“Marina, che era la più piccola
dormiva nel lettone. Nathalie e io portavamo i nostri materassi o semplicemente mettevamo dei cuscini intorno al letto. A questo rito mia madre aveva dato un nome: fare
kolchoz. Ci piaceva da morire fare kolchoz. Non so fino a quando lo abbiamo fatto - direi: per molto tempo ancora dopo aver smesso di credere a Babbo Natale.”
Profile Image for Giovanna Tomai.
418 reviews5 followers
May 15, 2026
[Ricordava i momenti di questa vita? La sua infanzia, i suoi genitori? Quando Marina le mostrava gli abiti, diceva «questo sì, questo no», e guardandola pensavo: quella che sta morendo ora è la bambina che dava fuoco alla chioma rossa della sua vicina, durante la messa di Pasqua, in rue Daru, e quella che nel métro stringeva forte la mano del padre umiliato, e quella che scopriva il mare, a Keremma, con un gruppo di bambini ebbri di libertà. Ed era la giovane donna che era stata nostra madre. Una volta, in tempi che ci sono diventati quasi incomprensibili, si diceva che ognuno, presentandosi alla porta del Paradiso, doveva mostrare a san Pietro ciò che lo rendeva degno di entrarvi. Diceva: ecco, sono stato un gomitolo di segreti, brutture, rimorsi e rimpianti, come tutti. Non ho amato abbastanza, o l’ho fatto molto male. Ma non dimenticare, san Pietro, che sono stato anche questo. Che a un certo punto ho avuto questo volto candido che merita che tu mi salvi. E questo, per mia madre, il questo che la salvava e a cui doveva aggrapparsi quando era oppressa dall’angoscia, nel cuore della notte, nell’assurdo ed eroico lettino rosa, penso che sia stato l’averci tenuti fra le braccia, me e le mie sorelle, quando eravamo piccolissimi, e averci amati con un amore così saldo e così grande, più grande di qualsiasi cosa.]

Pensavo che questo romanzo contenesse il sapore emotivo delle ultime pgs, invece è molto noioso con la storia della sua famiglia e non mi è piaciuto, nonostante ci sia stato un hype enorme.

L'ultima parte è ciò che avrei voluto leggere da Manu 💙🤍❤️
Profile Image for Ligeia.
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May 17, 2026
a margine delle considerazioni sul personaggio di sua madre
ho letto molto della visione di lui in merito alla guerra di Putin
riassumo in una frase che lui cita
"voleva essere la Terza Roma
ma è diventato il Quarto Reich

comincio da qui per raccontare il libro
è stratificato
ci sono le ricerche sulla genealogia della madre fatte da suo padre
lei era una russa bianca di origine georgiana

(origine che si lascerà indietro scavando un solco tra sè e suo fratello che invece amerà la Georgia tutta la vita)

il padre di lei
figura tragica che sparirà alla fine della Seconda Guerra mondiale per mano dei partigiani

resta l'orma nella quale lei si conformerà per tutta la vita
questo è il punto che Carrère insinua senza mai dichiararlo apertamente

poi ci sono i ricordi
personali a amorevoli

la parte finale è equamente divisa tra la pazzesca cantonata che lei prese sulle intenzioni di Putin nel febbraio del 2022

rifiutandosi di condannare la sue decisioni
e qui Carrère si discosta fermamente da sua madre
condannando eccome
e in più asserendo che se il mondo non si fosse girato dall'altra parte
se Putin fosse stato fermato prima
le cose sarebbero state senza dubbio differenti

e l’esperienza di Emmanuel
(che era in Russia per il film Limonov di Kirill Serebrennikov tratto dal suo libro)
ai tempi dell'Operazione Militare speciale
(guai a chiamarla guerra
si rischiava il carcere e nessuno osava)
ha parlato
come sempre ama fare
con le persone
e il ritratto dei russi è molto scoraggiante
sono un popolo passivo e rassegnato
che guarda a sè stesso vittimizzandosi per quello che accade
come se non fossero responsabili di nulla
(comodo, direi)

gli ukr
che lui ha incontrato sulla linea del fronte a Kherson e Kharkiv
accompagnato dal filosofo ucraino Volodymyr Yermolenko
lo hanno trattato con gentilezza ma tenendolo a distanza
per via del fatto che lui parla solo russo e,
assai più grave, per essere il biografo di Limonov
(che comunque odiava Putin con tutto sè stesso)

chiude il libro il resoconto della morte di lei

la sensazione generale che si ricava è che lui abbia dovuto aspettare la morte della madre
raccontarne i funerali di Stato con Macron che ne leggeva il necrologio
prima di guadagnarsi il diritto di pensare diversamente da lei

e questo è tristissimo
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