Desaparecidos. El dolor que no cesa subraya la humanidad de las víctimas y devuelve la voz a quienes las buscan. Con una narrativa profundamente periodística y a la vez conmovedora, Víctor Hugo Ornelas nos guía por las historias que muchos prefieren no la de Efraín, por ejemplo, un joven reclutado con engaños por el crimen organizado, y la de las madres buscadoras que, con picos y palas, excavan no solo la tierra, sino el silencio que rodea a la violencia. A través de crónicas y testimonios, el autor expone el dolor cotidiano de la ausencia, el desdén institucional y la valentía de quienes, sin más armas que la indignación y la esperanza, buscan a los suyos. Este libro es más que una es una advertencia urgente, una radiografía del país que hemos permitido y un llamado a recuperar la solidaridad y la empatía. En cada página resuena la voz de las Madres Buscadoras y la certeza de que, mientras ellas sigan levantándose cada día, así sea con el corazón roto, es posible el anhelo de construir una sociedad en la que prevalezca la justicia. Recordar, contar y buscar también son actos de resistencia. Y humanidad.