En un país cuyos habitantes han desaparecido misteriosamente, cinco niños van a tener que aprender a arreglárselas… SOLOS. ¡Segundo tomo de la saga de Solos! Y llegan algunas respuestas...
Una mañana en Fortville, Dodji, Leila, Celia, Iván y Terry se despiertan como cada día, pero… nada es como antes. La ciudad está desierta y abandonada. ¿Qué ha podido pasar?, ¿dónde están sus padres y sus amigos? Ahora se encuentran solos, desamparados y sin idea de qué hacer en una ciudad ayer familiar, hoy hostil. El primer volumen de Solos nos deparó muchas sorpresas, unos buenos sustos y algunos misterios sin resolver. ¿Cómo subsistir sin la ayuda de los adultos? ¿Qué quiere el amo de los cuchillos? ¿Qué ocurre en el clan del tiburón? Este segundo tomo cierra un ciclo y aporta alguna que otra respuesta a las cuestiones levantadas por la gran desaparición.
Descubre la increíble e inquietante historia de estos cinco niños, de distintas edades y distintos caracteres, que tendrán que arreglárselas solos y lidiar con las amenazas que se esconden en la sombra. A pesar de las diferencias entre ellos, formarán un equipo unido para averiguar lo ocurrido. ¡Juntos! Para lectores de 8 a 88 años.
Traducido en media docena de idiomas, con más de un millón de ejemplares vendidos, la serie es un cruce de caminos entre la serie de televisión Perdidos, la novela El señor de las moscas y la película Los Goonies. Cuenta con ocho episodios publicados en Francia, su país de origen, donde se está llevando a cabo este año un casting mientras se escribe el guión de la esperada película.
Fabien Vehlmann est comme son héros : pétillant, engagé et plein d'humour.
Après avoir patiemment suivi les cours d'une école de commerce nantaise, Fabien Vehlmann réalise que sa voie est ailleurs. Bien décidé à se lancer dans la bande dessinée, il se consacre à l'écriture de manière intensive durant une année entière. Il empile les projets et inonde scrupuleusement la rédaction du journal Spirou. Sa ténacité est récompensée : il y fait ses débuts dans le courant de l'année 1998. Dans les pages du beau journal, il apprend son métier en scénarisant des animations, puis ses premières séries dont le fameux "Green Manor" avec Denis Bodart.
Curieux et enthousiaste, Vehlmann touche à tous les genres : humour, science-fiction, aventure, conte,... Il multiplie les collaborations avec des dessinateurs aux styles aussi divers que Matthieu Bonhomme ("Le Marquis d'Anaon"), Frantz Duchazeau ("Les Cinq conteurs de Bagdad") ou Bruno Gazzotti ("Seuls"). En 2006, il réalise une première aventure de Spirou et Fantasio avec Yoann : "Les Géants Pétrifiés". Quatre ans plus tard, les deux compères reprennent en main la destinée du plus célèbre héros des Editions Dupuis...
Les albums de Spirou qu'il emmènerait sur une île déserte : Le Nid des Marsupilamis, Le Voyageur du Mésozoïque et Virus.
Continuamos con el misterio. Entre el amo de los cuchillos y el clan del tiburón no sé que trama me ha mantenido más en vilo. La historia del amo de los cuchillos me parece increíblemente desarrollada, con mucho mimo y empatía y la introducción del líder del clan del tiburón le da un giro más adulto y complejo de lo que me esperaba para esta historia. De lo mejor que he leído en cómic para todas las edades en bastante tiempo. Lo único que me preocupa es que la dirección que va a tomar el misterio no me convence mucho, aunque en este punto tengo suficiente confianza en los creadores como para dejarme llevar.
Poniéndome al día en Goodreads, es decir, actualizando mis lecturas, comento este asfixiante cómic juvenil que leí por recomendación de mi hija mayor el año pasado, pillándolo de la biblioteca, y que nos fascinó (tendremos que hacer una segunda lectura en algún momento). ¿Qué pasaría si, una mañana cualquiera en una gran ciudad, los adultos desaparecieran? Esa fue la premisa del primer tomo de la serie y aquí continuamos aclarando ese misterio a la vez que se nos presentan nuevos personajes (el amo de los cuchillos, el jefe tiburón), y le da a la historia un toque adulto que sorprende y entronca con la tradición de la novela clásica tipo Stevenson o Defoe. La profundidad de las historias y los personajes hace de esta serie una de las mejores que he leído, con la dosis justa de aventura, intriga, terror y fantástico. No olvidemos, eso sí, el público al que va destinada, jóvenes de entre 10 y 14 años, aunque como padre de una adolescente, lo he disfrutado muchísimo. Esta serie nos tiene atrapados.