Las pantallas inundan el día a día de un mundo cada vez más deshumanizado, que busca conexión desesperadamente. Cada persona se aísla en su propio dispositivo más tiempo cada día, tragando el veneno que la aísla sin ser consciente de que seguir consumiendo solo la llevará a la perdición. Laia es una de esas personas. Madre casada y enfermera de profesión, su único hijo es su única alegría en un único día que se repite eternamente en un bucle de cotidianeidad tan eterno como infinito. Suspira sobre la pantalla de su móvil, viendo vidas idealizadas pasar. El día que el hombre de los ojos violetas que ha visto en los reels aparece en su vida no sabe si está soñando, delirando o si se ha vuelto loca y ya no distingue lo virtual de lo real. ¿Es real?
El principio me ha parecido lioso hasta que empiezas a entender lo que pasa y el final igual, pero entendiendo otra cosa diferente que no se veía venir al principio. Lo idea la encuentro súper original no tanto el desarrollo. En general me ha gustado bastante.
Fascinate! Me ha hecho sentir un montón de cosas diferentes. La novela está muy bien escrita, se nota todo el nivel profesional de David y también se siente que ama escribir. Me ha sorprendido para bien conocer este lado de David Zorel, pero lo que más me ha gustado sobre todo lo dicho y más, es la playlist. Me parece increíble como los estilos se mezclan y reflejan los momentos de los personajes, sus emociones, su intensidad, sus silencios y sus reflexiones. No es una playlist para acompañar la lectura, es para sentirla de verdad. Mientras leía y escuchaba la música todo lo que pasaba en la novela se me quedaba, no desaparecía, sino que se integraba y me acompañaba. Para mí, leerla con la música ha hecho que todo se sienta más real y más auténtico. Me ha gustado mucho. Gran persona, gran escritor y mil gracias por hacerme sentir.