Lola Bastos captura perfectamente lo que es la mente y el corazón de una mujer, cómo ninguna tiene límites y cómo las dos son capaces de buscar amor en todos los rincones de este mundo.
Una de las cosas más importantes de esta vida es saber perseverar. Saber seguir. Y Enriqueta Tarragó no solo sigue, sino que vuela, con sus recuerdos en la mano, que hacen que sea más fuerte y más poderosa.
Un regalo de parte de Lola para todos nosotros, los lectores, buscando el sentido de las cosas en las palabras de los demás, y sobre todo para nosotras las mujeres de mundo, que nunca vamos a dejar de brillar con nuestras mentes misteriosas y nuestros corazones, que nunca dejaran de amar.