Nobuki Niré mène une vie heureuse avec son épouse et leurs deux fillettes. La nouvelle d'un troisième enfant à naître vient illuminer plus encore cette douce existence. Seule ombre au tableau : la maladie d'Alzheimer de sa mère Fujiko semble empirer et celle-ci ne le reconnaît plus. Un jour, dans le tiroir de son ancien bureau d'écolier, Nobuki découvre un journal intime. Il comprend que sa mère a éprouvé le besoin de consigner tout ce qu'elle avait peur d'oublier, le quotidien, les colères tues, les souvenirs joyeux, les craintes enfouies. Et c'est par ces mots qu'il va faire la connaissance d'une femme qui a eu une vie avant lui, à travers lui, et qui ne peut désormais plus en rendre compte.
Aki Shimazaki is a Canadian novelist and translator. She moved to Canada in 1981, living in Vancouver and Toronto. Since 1991 she has lived in Montreal, where she teaches Japanese and publishes her novels in French. Her second novel, Hamaguri, won the Prix Ringuet in 2000.
Acheté cet après-midi, fini ce soir (les yeux humides), je ne pouvais pas attendre. Aki Shimazaki ne me déçoit pas. Bizarre, tout de même, que je finisse souvent par lire des livres sur Alzheimer alors que j'évite le (douloureux) sujet autant que faire se peut. Mais aucun regret, j'aime tellement cette auteure !! Son style simple, délicat et profond me touche toujours autant.
Una lectura cortita pero intensa por los temas de los que trata.
Sin darte cuenta vas leyendo y te vas encontrando con temas tan actuales como el Alzheimer, sus consecuencias y lo que supone para el enfermo y sus familiares. Pero no es de esto de lo que va el libro, va de los secretos guardados durante años.
He aprendido un poquito sobre la vida en familia en Japón y sus costumbres. Recomendado
Tornem a la família Niré, ara a través dels ulls del fill petit. La història està narrada amb un llenguatge senzill que podria fer-nos pensar que tenim davant un relat lleuger. Però, tot el contrari, està ple de petits detalls que encaixen revelant la complexitat d’emocions que s’hi amaguen dins.
Llegir aquesta autora és placidesa, equilibri, harmonia… però davall de la mar tranquil.la del Japó, devora les flors , al costat del Fuji… hi trobam la vida, amb totes les seves misèries ( i també meravelles).
Quina cultura més hermosa, quin amor per les paraules, per la música, per l’art… quina delicadesa!!!
Una bonita historia sobre los vínculos familiares que, esta vez sí, se disfruta más habiendo leído Luna llena. No es tan independiente como suelen ser las obras de la autora. Buena dosificación del ritmo, del misterio y del drama que irrumpe en lo cotidiano.
3,5 J'aime énormément la plume de Shimazaki et j'ai apprécié ce 4e roman du cycle, consacré à Nobuki, le petit frère de la famille. Ça parle de mémoire et d'héritage. Une bonne lecture.
Premisa: Nobuki disfruta de tocar su guitarra, del tiempo con su mujer y sus hijas y de su trabajo; pero el alzhéimer de su madre tiñe de gris esta rutina que tanto atesora. El tiempo con ella tiene un color diferente, apreciado desde una distancia impuesta por el olvido. Pero aún queda una manera de seguir conociendo a su madre: a través de su diario.
Opinión: Añoraba a Shimazaki. Atesoro cada reencuentro con su obra, porque son experiencias breves e intensas: no porque sean viscerales y afiladas, sino porque realzan la cotidianidad como vehículo de transmisión de mensajes poderosos y emociones vibrantes. Tiene una magia especial: consigue que la brevedad y la sencillez se carguen de significado y sean suficientes. Una demostración constante de que la mirada puede ir mucho más allá y de que el artificio a veces es innecesario.
Este volumen, el cuarto de la pentalogía, nos lleva a conocer más a fondo a Nobuki, el hijo mediano de la familia Niré. Descubriremos su perspectiva y forma de gestionar la nueva situación familiar tras los sucesos que nos han emocionado en sus anteriores novelas. El alzhéimer de su madre está causando estragos y alimentando agujeros negros en el presente que borran la posibilidad de cerrar las heridas del pasado.
El amor que siente por su madre es capaz de soportar la decepción que supone la imposibilidad de comunicación y de crecimiento conjunto. Lo percibimos en cada gesto, en su manera de reforzar la percepción de su progenitora a pesar de desdibujarse, de que él no tenga cabida en su nueva realidad, priorizándola. Ser un desconocido para la persona que te ha dado la vida debe de formar grietas irreparables, pero la realidad aporta contrapuntos inesperados que pueden reconciliarte con el presente a través del cierre de heridas del pasado.
La autora teje una trama condicionada por un secreto que, como lector, ya has descubierto. Se percibe en los silencios y en los gestos de los personajes, que resultan incoherentes para el ojo inocente. Reconozco que he echado de menos cierta carga de crítica social, un elemento al que la autora nos tiene acostumbrados. En cambio, el foco está puesto en el legado, en el amor incondicional, en la priorización del ser querido, a pesar de los efectos secundarios.
Esperaré, con la poca paciencia que sé gestionar, al último tomo de la pentalogía. Sé que cerrará la historia de esta familia como se merece, pero también tengo la certeza de que se me hará corto y de que me quedaré con la sensación de no poder saciarme de uno de mis platos favoritos.
Leer a Aki Shimazaki es como adentrarse en una sesión de terapia sanadora donde el alma se despoja de artificios para habitar el territorio de la memoria. Un viaje sutil y liberador que transforma las remembranzas en algo íntimo, permitiendo que la delicadeza de su prosa nos hable directamente al oído en forma de susurro como si fuera nuestra propia historia.
Esa conexión se siente con especial fuerza en la saga de la familia Niré, donde, en esta ocasión, un viejo escritorio encontrado por casualidad lo cambia todo. A través de Nobuki, Shimazaki nos muestra, de forma sencilla y cercana, que aceptar los secretos y heridas del pasado es lo que realmente nos ayuda a entender quiénes somos en realidad.
La vida empieza a desmoronarse con el alzhéimer de la madre de Nobuki, pero tras leer la obra, me ha dado la sensación que ese olvido fue, paradójicamente, lo que permitió rescatar su verdadera historia. Me ha conmovido ver cómo, mientras la enfermedad borra su identidad cotidiana, el hallazgo de su diario íntimo revela a una mujer atrapada en un matrimonio completamente infeliz y el secreto de que Nobuki era fruto de un amor prohibido.
Es una novela que me ha gustado y que se lee con mucha facilidad, llena de momentos íntimos que te atrapan y te llevan hasta el final casi sin darte cuenta, pero al mismo tiempo me ha dejado la sensación de que le falta algo de la libertad y la independencia que tanto me gustan en la autora, como si esta historia dependiera un poquito más del resto de libros de la saga y no terminara de sostenerse del todo por sí sola, y aun así me quedo con lo que transmite, porque sigue siendo una lectura cercana y muy humana que he disfrutado de principio a fin.
Como siempre, es una historia breve, quizá demasiado, pero con la esencia de Shimazaki intacta; y aunque deja una ligera sensación de falta de vuelo, también abre la puerta a lo que está por venir, con una quinta entrega que espero con muchas ganas.
Cuarto volumen de la pentalogía Niré, esta obra sigue tratando con una delicadeza y un cariño exquisitos el tema del alzhéimer, sin ocultar la dureza que supone para la familia convivir con la enfermedad.
En esta ocasión, el narrador es el tercer hijo del matrimonio Niré. Nos presenta a su familia y nos cuenta cómo aprende a transformar la relación con su madre a una que les de paz a ambos. Además, le acompañaremos mientras descubre el secreto familiar.
Aunque, en principio, las pentalogías de Shimazaki pueden leerse en cualquier orden, en este caso resulta especialmente recomendable comenzar por "luna nueva".
¡Qué sensación más dulce y serena deja este libro!
Décidément cette nouvelle pentalogie est très intéressante surtout grâce à la construction de personnages variés dont Shimazaki a le secret. En parlant de secret, celui de ce roman est assez évident et amené de manière peu subtile. Au final, ce sont vraiment les relations entre les différents membres de la famille Niré et l'accès aux pensées intimes à la fois de Nobuki et de sa mère (à travers son journal intime) qui font la force de ce roman.
Niré est le quatrième tome de la dernière pentalogie d’Aki Shimazaki, qui a pour titre général « Une clochette sans battant ». L’avantage avec les pentalogies de Shimazaki c’est que, même si chaque nouvelle histoire fait partie d’un grand tout, elle peut se lire indépendamment des autres. Après les deux sœurs et le père, le narrateur est cette fois-ci Nobuki, le petit dernier et unique fils de la famille Niré. Marié, Papa de deux fillettes, il se désole de voir Fujiko, sa mère frappée d’Alzheimer, ne pas le reconnaître lorsqu’il lui rend visite à la maison de retraite. Quand les premiers symptômes de la maladie son apparus, Fujiko avait commencé à tenir un journal intime qu’elle avait pris soin de cacher dans le double fond d’un bureau. En trouvant par hasard ce journal, Nobuki découvre sa mère comme il ne l’a jamais connue, révélant des secrets qui vont éclairer d’une manière inattendue sa propre histoire. Aki Shimazaki respecte toujours le même schéma : un texte court, un narrateur forcément en lien avec ceux des tomes précédents, des secrets de famille qui refont surface, un questionnement sur la mémoire et la place de la femme dans une société japonaise où le patriarcat ne cesse de l’étouffer. Le style reste minimaliste, épuré, tout en retenu. Et quand la quiétude se trouble, les vagues de ressentiment ne débordent jamais dans l’outrance, la pudeur et l’introspection restant les maîtres mots. J’aime retrouver l’univers de cette auteure à chaque nouvelle publication. Il y a quelque chose de rassurant dans ses ouvrages, l’impression de se sentir en terrain connu, d’avoir ses repères, d’être un peu comme à la maison. Seul bémol récurrent, ces coïncidences un peu trop grossières qui font avancer l’intrigue de manière pas franchement subtile. Mais peu importe, c’est un détail qui ne m’empêchera pas de savourer comme il se doit la conclusion de cette pentalogie. Vivement le printemps prochain !
Quatrième opus de la pentalogie "Une clochette sans battant" niré est pour nous l'occasion de nous intéresser à Nobuki le dernier des enfants et le seul garçon. Nobuki niré est un homme heureux qui vit en harmonie entre son épouse ,ses deux fillettes et bientôt un troisième enfant . Seule ombre au tableau , sa mère, atteinte de la maladie d'Alzheimer ne le reconnait plus . Il est devenu à ses yeux un gentil monsieur... le journal intime de sa mère trouvé dans le tiroir de son bureau d'écolier va lui faire découvrir une femme bien différente de celle qu'il croyait si bien connaitre. .. Aki Shimazaki a ,au fil des tomes précédents Suzuran, Sémi et No-no-Yuri, tissé l'histoire de la famille niré, donc il n'y a pas de révélation fracassante dans niré. Par contre j'ai retrouvé l'écriture que j'apprécie, une écriture toute en douceur, une écriture où chaque mot semble sortir de son écrin, mais une écriture puissante où les mots font mouche, où les sentiments s'expriment, Magique une fois encore.
Ce 4e volet de la pentalogie « Une clochette sans battant » met en avant le fils de la famille niré, Nabuki. Marié, deux petites filles et un troisième enfant à venir, il mène une vie simple et rangée avec une passion pour la musique et la guitare en particulier. Il a du mal à accepter la maladie de sa mère qui, atteinte d'Alzheimer, ne le reconnaît plus.
On retrouve ici des thèmes récurrents chez Aki Shimazaki : les liens familiaux, la place des femmes dans la société japonaise, les secrets qui refont surface, l'art, et dans ce quatrième cycle, la mémoire qui vous abandonne et que Fujiko, la maman, essaie de retenir en tenant un petit journal intime.
Si j'ai retrouvé avec plaisir la plume légère et pleine de délicatesse de l'auteure, j'ai trouvé cet épisode moins réussi que les autres : Nabuki m'a paru un peu insipide par rapport à ses soeurs, et il y a vraiment trop de « coïncidences» dans le récit ! Dommage
When I started reading Niré by Aki Shimazaki, I didn’t realize it was the fourth in a series of five about the same family. Looking back, all the previous stories seem to converge here, with Niré serving both as the family’s surname and the narrator’s voice.
In just a short number of pages, and with her characteristic lucid prose, Shimazaki brings us into modern Japan and into the life of a family devoted to music. Despite past secrets and the challenges of Alzheimer’s, the parents maintain a relationship marked by love and respect. At the heart of this family lies a bond strong enough to withstand the difficulties that threaten its foundations.
Gentle, thoughtful, and shaped by a circular structure, the novel shines through its small but extraordinary details. A quiet pleasure to read.
Another excellent book from the Clochette Sans Battant series, probably the most moving one since it deals so beautifully with the tragedy of Alzheimer’s, albeit with less surprises and revelations than the last books. This is probably the book where previous disclosures impact the most the way we react to the characters, even knowing things that they ignore themselves. It’s certainly impressive that the author would have managed to organize her storyline so expertly over 5 books. One detail in this book, is that there is a book within a book, excerpts from one of the characters’ diaries, and it’s an interesting strategy to give one of the characters a voice. Really good, and so easy to read.
Un roman bonbon. Comme tous ceux de Aki Shimazaki. On se mêle à la vie de Nobuki, le narrateur, père de deux fillettes et dont la mère est atteinte de la maladie d’Alzheimer. Les meandres de la mémoire et le poids d’un secret sur la vie de cet homme à la vie tranquille sont explorés à mesure qu’il découvre des pans de sa vie de sa mère qu’il ne connaît pas grave à la rencontre de la meilleure amie d’école de celle ci et la lecture de son journal intime… Réconfortant et doux.
Un livre doux et délicat, mais qui saura rappeler la complexité de la maladie d'Alzheimer à ceux qui l'ont côtoyer. La perte hâtive d'une personne qui est toujours là, et qui entraîne avec elle un nombre incalculables de souvenirs, de relations. La naissance d'une nouvelle personne construite avec les derniers moments qui s'accrochent.
Magnifique… j’ai lu les derniers feuillets les larmes aux yeux… tant d’images me venaient à l’esprit en lisant ce livre, images fantasmees de ce Japon qui l’attire et que je ne connais pas. J’ai imaginé les lieux, le journal intime de la maman de Nobuki, la résidence, les monts, les visages… j’ai pensé à ma Mitsou très fort… très beau moment de lecture
L’editorial Empúries ha publicat el quart llibre del cicle Una campaneta sense batall, de l’escriptora Aki Shimazaki.
Senzilla, tendra i directa, com tota l’obra d’aquesta autora.
El protagonista d’aquest volum és el germà petit, en Nobuki Niré. Relata de manera senzilla i profunda el camí que fa en Nobuki per acceptar la nova relació amb la seva mare, que pateix Alzheimer i no el recorda. Alhora, a través d’un diari de la seva mare, oblidat en un vell escriptori, comença a conèixer la dona que era abans.
Me ha encantado el libro. Me gustan los libros que hablan de familias y sus vivencias. Y más cuando se desvelan verdades ocultas. En esta novela pasa eso: un hijo descubre algo que se ha mantenido en secreto durante cuarenta años. Además, la narración es correcta, sin figuras complicadas, por lo que cualquiera se adentra en la lectura con facilidad y de forma agradable.
súper aburrido y poco tiene que ver con la madre, y digo poco para no decir absolutamente nada.
los personajes súper planos, las conversaciones súper artificiales y el protagonista no tiene ningún tipo de interés por su madre por mucho que la autora intente convencernos de lo contrario. es una historia triste pero porque se ve que la madre tuvo una vida triste y a nadie le importó pero vale.
J'adore tous les livres d'Aki Shimazaki. J'adore son style d'écriture et j'adore ses histoires. Je suis une grande fan de ses pentalogies. Elle est peut-être le seul écrivain que j'ai pu reconnaître en lisant un passage de son livre. Ce roman ne m'a pas déçu.
2/5 Poétique et empli de tendresse. Cependant, cette saga et ces deux derniers tomes sont loin d'être mes préférés de l'autrice. Moins sensibles, touchants et percutants dans leurs intrigues et secrets. Je recommande de commencer par Le poids des secrets.
Douceur, amour et tendresse sont toujours au rendez-vous. Au cœur de cette famille remplie de secrets, d'heureux hasards et de rencontres. Le point de vue du fils, évoqué par ses sœurs et son père jusqu'alors, est intéressant et bienveillant.