Me pareció un libro poco interesante desde lo literario. La narración en primera persona del protagonista es insípida y la construcción de personajes muy superficial. Desde una lectura con perspectiva de género sí es prominente cómo se manifiestan los roles de género en la composición familiar y en la mirada de Luis en su incipiente etapa de exploración sexual juvenil; los personajes femeninos, además de la madre, no tienen ninguna profundidad además de lo que generan a nivel corporal en el adolescente, y sus características se asocian más bien a la frivolidad. También me parece interesante la formación de su identidad en los parámetros de lo masculino: reprimir las emociones, no transparentar los dolores y legitimar la violencia física como vía aceptable para resolver conflictos (castigos del padre, pelea con Michael). Fue una lectura amena, pero no me parece la mejor opción para interiorizarse verdaderamente con la vivencia del exilio y sus complejidades.