Gaza es Auschwitz con cámaras: el horror convertido en espectáculo mediático. Desde hace 75 años, el Estado de Israel oprime, humilla y mata, pero tras el 7 de octubre se transformó en una máquina de exterminio, masacrando a decenas de miles de palestinos. ¿Cómo un pueblo históricamente perseguido pudo convertirse en verdugo sediento de crueldad? La ferocidad israelí no busca solo venganza; es el colapso de la razón misma. La crueldad, como deseo perverso de infligir dolor, se funde con el instinto animal de conservación y la práctica colonial de limpieza étnica.
El proyecto humanista ha fracasado. Gaza demuestra que ya no gobiernan ni el lenguaje ni la razón, sino la violencia asesina como norma de lo humano. En esta era, el lenguaje miente y somete; el pensamiento crítico solo constata su impotencia. La civilización, al igual que la democracia, se extingue. ¿Qué futuro no será mortífero? ¿En qué promesa de esperanza creer?
Gaza es el primer acto de una guerra mundial desatada por el supremacismo blanco en declive contra la humanidad. Hoy, quien conserve la ética y la empatía solo puede sentir desesperación. Pensar después de Gaza es pensar sin futuro, sin humanidad. El abismo ya está aquí. No basta con ignorarlo: es imprescindible cartografiarlo, incluso mientras caemos.
Franco "Bifo" Berardi (born 2 November 1948 in Bologna, Italy) is an Italian Marxist theorist and activist in the autonomist tradition, whose work mainly focuses on the role of the media and information technology within post-industrial capitalism. Berardi has written over two dozen published books, as well as a more extensive number of essays and speeches.
Unlike orthodox Marxists, Berardi's autonomist theories draw on psychoanalysis, schizoanalysis and communication theory to show how subjectivity and desire are bound up with the functioning of the capitalism system, rather than portraying events such as the financial crisis of 2008 merely as an example of the inherently contradictory logic of capitalist accumulation. Thus, he argues against privileging labour in critique and says that "the solution to the economic difficulty of the situation cannot be solved with economic means: the solution is not economic." Human emotions and embodied communication becomes increasingly central to the production and consumption patterns that sustain capital flows in post-industrial society, and as such Berardi uses the concepts of "cognitariat" and "info labour" to analyze this psycho-social process. Among Berardi's other concerns are cultural representations and expectations about the future — from proto-Fascist Futurism to post-modern cyberpunk (1993). This represents a greater concern with ideas and cultural expectations than the determinist-materialist expression of a Marxism which is often confined to purely economic or systemic analysis.
Il saggio di Berardi offre moltissimi spunti ed è veramente interessante. Ammiro il coraggio di prendere una posizione cosi netta in questi tempi in cui schierarsi è sempre più difficile. Due postille personali: in alcuni punti la trattazione è un po' ripetitiva, avrei preferito una suddivisione più chiara degli argomenti trattati, inoltre spesso l'autore cita autori, opere, articoli, senza riportare in nota le fonti. Per uno come me che spesso va a vedere le fonti perché interessato questo è un po' un limite.
Bifo è Bifo, e traspare in ogni riga di questo instant book. Gira sul concetto base come un avvoltoio, si ripete, indulge su se stesso e i suoi pensieri, ma rimane un grido disperato sulla disintegrazione dell' Occidente per propria mano, un suicidio psicotico dell' umanità intesa come l' edificio dei simboli che la denotano contrapposta alla montagna di cadaveri e di crudeltà gratuita che la connotano. Ci toglie la pelle questo saggio e non ce ne offre una nuova. E fuori fa freddo.
Creo que los puntos más interesantes del texto son alcanzados en la segunda mitad. Parte de mi problema con ciertas partes del libro, es que este se trata de una compilación de diversos artículos de Bifo publicados con anterioridad al libro, por lo que el paso del tiempo entre la publicación de cada artículo hace que existan ciertas incoherencias entre los planteamientos de los primeros capítulos y desde la segunda mitad, en la medida en que la comprensión del autor sobre lo que ocurre en Gaza iba madurando y la información que cuenta sobre lo que sucede es mayor.
Me detendré en algunos de los aspectos que me parecieron más problemáticos. Partir el análisis con el 7 de Octubre de 2023 me parece un error politico garrafal, sobre todo (y como se demuestra más adelante en el mismo libro), la guerra genocida no tiene su comienzo en el 7 de Octubre, más bien lo hace su etapa más intensa. Por otro lado, se ocupa una larga extensión del texto en hablar sobre los aportes de la diáspora judía hacia el proyecto político emancipador y a la sociedad occidental, los cuales serían traicionados por el sionismo y el proyecto colonial de Israel, esto en comparación del espacio que ocupa el autor para referirse a la población Palestina, la cual es mayormente pensada en el libro de manera victimizante. Dejando de lado su resistencia histórica al interior del territorio ocupado —y no únicamente a través de Hamás—, como también la experiencia de la diáspora Palestina repartida en el mundo. Por último, y esto quizás es lo más problemático es la respuesta político-ético al diagnóstico que hace Bifo, la cual es terminalmente desmovilizadora: la "huida de este mundo" traducido en la decisión consciente de no continuar reproduciendo a la especie. Cuestión que si bien no soy contrario del todo, en el momento en que se incapaz de pensar el mañana y el único curso de acción posible es decir basta a la reproducción de la especie, se borra como posibilidad cualquier forma de auto-emancipación real.
Yo le cambiaría el título a “¿Por qué es imprescindible defender a Gaza?”, porque definitivamente de eso va el libro. No solo se trata de una reflexión política sobre el genocidio, sino también una reflexión a una escala mayor sobre cómo la globalización, los flujos de capitales y la arquitectura tech responden a una cosmovisión blanca y supremacista. Lo colonial no tiñe las páginas para agregar “marcadores de progresismo” a un currículo académico, sino que es la clave de inteligibilidad que permite comprender de qué manera el genocidio de Gaza es el nodo en el que convergen siglos de desigualdad estructural, desposesión y exterminio sistemático de pueblos, solo para garantizar la supervivencia del más fuerte; este último, la legitimación ideológica de los tech-bros acelaracionistas que han logrado erigirse como el destino último de la humanidad. Bifo no viene a darnos ánimo. Viene a cachetearnos de realidad. Hoy es Gaza. Hoy es Venezuela. Mañana seremos todos quienes no poseemos capital para defendernos. Y mientras tanto seguimos alimentando el monstruo glotón de las IA con preguntas imbeciles para sentirnos más brillantes. Que viva Gaza. Que viva la resistencia del pueblo palestino. Que la semilla de su resistencia inunde de fortaleza la resistencia ante el mundo aciago que nos viene.
Leí este libro en su versión en español (versión que no está en esta app) y me sorprendió para bien y para mal. Primera vez que leo al autor y no conozco el resto de su obra, quizás las cosas que no me gustaron sean parte de su estilo de siempre. Como, por ejemplo, el uso de un lenguaje poco académico o hasta insultos (aunque era insultos a grupos que yo también insultaría). Mi error quizás ahí fueron las expectativas de un texto académico. Lo bueno del libro realmente es todo lo demás. Hace un análisis de los conflictos actuales que nos estarían llevando a discursos que justifican extinciones. Critica a toda figura política que justifica la masacre en Gaza y nos da un mensaje tremendamente desalentador y desesperanzador en cuanto a nuestro futuro. Lo recomiendo a cualquiera que esté interesado en esta temática. Aunque todos deberían estar interesados en esto.
La primera mitad del libro es poco interesante, y continúa con la línea de sus últimos libros, en los que hay una visión, diríamos, psicologista (aunque no es el término más justo) a la hora de pensar problemas y fenómenos sociales (como la guerra y el genocidio, en ese caso). La distinción entre ferocidad y crueldad en el comienzo es una muestra de eso, y la idea de explicar el comportamiento del Estado de Israel, al menos en parte, a partir de la idea de trauma opera en el mismo sentido. El capítulo 6, y 8 me parecieron más materialistas en su enfoque y vuelven sobre hipótesis anteriores, de los primeros libros de Bifo.
Me gustó muchísimo el análisis que hace Bifo, pero no su conclusión. Este mundo se encuentra rebasado de desesperanza, eso ya lo sabemos. No aporta nada nuevo en ese sentido, sino que refuerza el fatalismo de la realidad. Su propuesta de solución me parece incluso marcada por la ceguera de la blanquitud: no tener hijes. No hay salida más fácil que esa exigencia que siempre recae en las personas de los márgenes. El problema son los sistemas de opresión, no las personas que sobreviven a ellos a diario.
"Los fascistas son ese tipo de depresivos, incapaces de entender el dolor ajeno y, sobre todo, incapaces de comprender el significado profundo de su propio dolor."
Un análisis del mundo en que vivimos. Los relatos universalistas han muerto y solo quedan los discursos psicóticos de líderes payasos de bombas como solución. No parece haber luz al final del túnel envueltos en este circulo vicioso y autodestructivo en que se encuentra la humanidad.
Un ensayo muy completo y diverso sobre la situación tan lamentable de Gaza. Un análisis desde una visión muy realista que relata las consecuencias de la deshumanizacion y la tecnología como arma de exterminio.