¿Si la Tierra fuera invadida y los gobiernos decidieran condenar a la propia humanidad con sus decisiones, qué razones para vivir quedarían? Álex y Carlos serán dos de los pocos supervivientes de Madrid que contarán con un plan de escape. Junto con Aitor, sargento de zapadores, y Alicia, trazarán una ruta para huir de Madrid y encontrar un lugar seguro donde instalarse. En su camino, descubrirán horrores que van más allá de lo imaginable y se enfrentarán a la tiranía de quienes han asumido el fin del mundo como una oportunidad de reinventar su manera de concebir la existencia. Los héroes no existen es una aventura de horror cósmico, repleta de acción, con multitud de referencias a la música ochentera y a la cultura pop.
En el momento en que empecé a leer el libro supe que me iba a gustar. En apenas dos páginas, el autor sabe enfocarte la trama, la tensión y el misterio de lo que ya te anticipa como un caos apocalíptico de los que los personajes se las van a ver y desear para sobrevivir. De principio a fin bien escrito y sin parar de vivir experiencias y tensiones. Con personajes únicos y realistas que se sienten cercanos. Este no es un libro lleno de tópicos y ni es otra historia más de supervivencia. Es única y para los lectores amantes como yo de libros de esta temática, la recomiendo 100%.
Esta novela supone una auténtica vuelta de tuerca dentro del horror cósmico. Hernán Ruiz-Lopera ha partido de su esencia y lo ha renovado con fórmulas más actuales, dejando atrás el lenguaje grandilocuente tan lovecraftiano, para acercarlo a la sociedad actual. Este me ha parecido un paso valiente e interesante que no me ha chirriado en absoluto y que no hace que pierda ese poder de atracción ni la capacidad de aterrorizar al lector. “Los héroes no existen” comienza con una invasión repentina sin grandes preámbulos, algo que nos mantiene en la misma penumbra y desconcierto que embargan a los personajes. La sustitución de esa narrativa más cargada, de esa pluma densa que generalmente asociamos a este subgénero dentro del terror, por las referencias a la cultura pop y especialmente a la cinematografía y música de los 80 y 90 consigue que el libro tenga una atmósfera muy particular y toda una banda sonora.
Cada parte en que se encuentra dividida la novela se corresponde con una parcela muy concreta de la aventura que va evolucionando notablemente desde que los jóvenes protagonistas deciden abandonar Madrid en pos de su supervivencia. Si bien la ambientación del comienzo me ha recordado mucho a lo que pudiera corresponderse en el imaginario popular con una situación postapocalíptica tras una infestación zombi; la trama toma un color muy diferente enseguida para mostrarnos las peculiaridades de los horrores que vienen del espacio y lo incognoscible de su propósito. El autor juega muy bien con la idea de que, en situaciones tan extremas de colapso, el ser humano puede ser su peor enemigo y confiar en desconocidos puede suponer un error fatal. Precisamente todo lo que tiene que ver con este aspecto me ha resultado lo más desgarrador de la obra. En un mayor grado de profundidad, también se juega mucho con la conciencia, la culpabilidad de los actos cometidos y su justificación por esa supervivencia.
El ritmo de la novela es absolutamente vertiginoso y consigue mantener al lector en vilo ya que desde el primer momento el escritor nos deja claro que ninguno de los personajes va a ser intocable; esa sensación de incertidumbre acrecienta la tensión consiguiendo momentos de máxima adrenalina. En ello repercute también el uso narrativo de la violencia sin paliativos, pero muy en consonancia con el género en el que se inspira. Mezcla así episodios más impersonales al principio con otros que van generando un mayor impacto en la sensibilidad. Por otra parte, las respuestas que obtienen el lector son las mismas que van consiguiendo los protagonistas, creando de esta forma una mayor empatía e inmersión en la trama. La crítica inicial a los gobiernos y su deplorable actuación igualmente funciona muy bien ya que, sospechosamente, no se hace inverosímil por muy sensacionalista que sea.
En definitiva, se trata de un gran homenaje a los maestros del terror y a la mitología que tiene su origen en Lovecraft y que se ha ido expandiendo a través de la literatura y los juegos de rol principalmente. Ahora bien, con desparpajo y mucho respeto, el autor ha conseguido presentar algo nuevo tomando esta conocida base. Nos conduce en cada página a nuevos niveles de profundidad dentro de una historia que podría tener tintes estilo “Zombieland” al comienzo, para ofrecernos un desarrollo bien construido y cargado de una brutalidad tan devastadora como atrayente.
"Los héroes no existen" es el primer libro publicado de Hernán Ruiz-Lopera y ha llegado por todo lo alto. Crea un escenario apocalíptico en España que se siente totalmente familiar y creíble. Recoge la atmósfera vibrante de películas de terror y acción de los años 80 y 90 que han configurado nuestros imaginario sobre el terror y lo alienígena. También toma el testigo del horror cósmico lovecraftiano que ha influido a tantos autores (pero no a todos tan bien).
Así monta una historia de supervivencia y muerte con personajes que podrían ser nuestros amigos y vecinos. No hay pausa, pero tampoco prisa. La atmósfera está conseguida para generar los sentimientos que pide la historia en todo momento. Siempre se dice de algunos autores del género que describen de más o que por el contrario, son tan escuetos para mantener la intriga, que no terminas de entrar en el juego. Pues Hernán no, equilibra ambas cuestiones para que no ver y no saber genere tensión y te anime a leer más, pero también es capaz de hacerte imaginar lo difícilmente descriptible, en parte gracias a referencias que todos tenemos en la trastienda del cerebro.
El terror no es mi género favorito en la literatura, aunque algunas cosas sí he leído, pero puedo decir que con este si he disfrutado muchísimo. Me he sentido en medio de "La llamada de Cthulu", "Alien" y "Parque Jurásico" (y sobre todo las partidas que dirigió Hernán hace unos añitos). Quizás no existan los héroes, o todo el mundo sea un héroe, pero con libros así podemos disfrutar del camino hasta descubrirlo.
Trepidante de principio a fin, a las pocas páginas ya estaba enganchado, necesitaba saber qué les pasaba a los protagonistas.
Porque lo bueno de este libro es que dichos protagonistas son personas completamente normales, lo cual hace la narrativa muy natural y realista, podría ser un ejemplo perfecto de cómo reaccionaríamos mis amigos y yo ante un evento apocalíptico.
Es oscuro, toma decisiones muy difíciles y se enfrenta constantemente a situaciones durísimas. Y encima el protagonista "cobra" constantemente, al más puro estilo John Wick.
Y, por último, tanto la portada como las ilustraciones de dentro del libro reflejan perfectamente el mundo postapocalíptico que se describe. Solo con verlo en la tienda tuve que comprarlo.
Ojalá más libros como este, que no apuesten por lo fácil
Yo sé que el título lo dice todo muy claro, ¿pero era necesario matar a todos? Tuve la suerte de hacer las prácticas en la editorial que publicó este libro y me gustó muchísimo.
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