Pedazos de una vida en el campo: animales sacrificados, casas que se inundan cuando el río crece, roedores que mueren en las garras de gatos ratoneros. Trozos de una religiosidad fracturada entre los místico del catolicismo y lo artificial del mormonismo. Dejar de ser niña en ese mundo, alejarse de casa para convertirse en una hija pródiga que decide que en realidad era mejor irse.
Hubiera querido que todas las ideas se exploraran mucho más, que el libro fuera más largo.
[3.5]