En este cuento conocemos a Alexandra, una niña feliz a la que le encanta pintar e ir hablando en voz alta con los árboles que se encuentra a su paso, hasta que vive una situación muy desagradable en clase con uno de sus compañeros y todo cambia: Alexandra no está bien.
Es un cuento infantil, muy bien ilustrado, en el que se explica qué es el acoso escolar, cómo gestionarlo y la importancia de hablarlo con alguien. Me ha encantado el recurso del “nudo” como forma de representar cómo se sienten las emociones cuando no sabemos cómo manejarlas.
Es una imagen muy visual que ayuda a los niños a identificar lo que les pasa por dentro y a entender que esas sensaciones no deben ignorarse.
Me ha gustado mucho la forma tan educativa y sencilla de explicar las emociones de Alexandra durante toda la historia; además, el lenguaje hace que la lectura sea muy amena. El libro transmite un mensaje fundamental: no hay que afrontar estas situaciones en silencio. Pedir ayuda y confiar en un adulto de referencia o en los amigos puede marcar la diferencia y no sentirse solo ante esas situaciones.
Recomiendo este libro a todos aquellos lectores que tengan niños cerca, especialmente en edad escolar, e incluso para trabajarlo en clase. Es un tema muy importante del que hay que concienciar para poder hacerle frente, y este cuento ofrece una herramienta cercana y accesible para hacerlo.
Frases favoritas:
“Que sepan que hablar alivia, que sentirse triste es parte del viaje, y que siempre hay alguien con una llave brillante esperando escuchar”
Porque todos, alguna vez, hemos tenido un nudo que solo se suelta cuando alguien escucha de verdad
Porque, a veces, quienes hacen daño... también tienen nudos que nadie ha visto. Nudos de miedo, de soledad, de cosas que no saben nombrar