Una obra necesaria, cruda y, por desgracia, dolorosamente real. 7291, ni uno más, ni uno menos, son las almas que la Comunidad de Madrid, de Isabel Díaz Ayuso, arrebató durante los primeros meses de la pandemia de COVID-19 en las residencias de ancianos en España.
Duele leerlo; todos hemos tenido padres, madres, abuelos, abuelas, tíos, tías, maridos o mujeres. Esos mismos que construyeron, con mucho esfuerzo, el sistema social español y que fueron abandonados a su suerte, inhumanamente y con alevosía, en medio de la peor pandemia del siglo XXI. No es una obra que se disfrute, es una obra que, por desgracia, todos debemos leer, para no olvidar, no olvidar nunca.