Compré este libro en la FILBo 2018 gracias a una promoción y con el interés de completar mi colección de obras del doctor Santiago Rojas. Su lectura ahora es un bálsamo para mi mente, mi corazón y mi alma (Todos ubicados al interior de mi cerebro).
Lo considero una obra muy buena para hacer compañía en esos momentos de tristeza. A mí me recordó muchas cosas que ya sabía sobre mi cerebro enamorado y mi corazón roto, pero para muchos que no lo sepan puede aportar mucha luz durante la "noche oscura" que sigue a una pérdida.