Un día, sin previo aviso, las habilidades de toda la humanidad se barajan.
El panadero olvida cómo hacer pan, sin explicación; ahora lo sabe todo acerca de carpintería. El carpintero también ha olvidado su oficio, y ahora es un experto en informática. El informático nada sabe ya de ordenadores; ahora es panadero.
En este disparatado mundo absurdo vive nuestro personaje: Un contable que olvida todo lo que sabía y ahora es experto en artes criminales. Planificar robos, neutralizar guardias o elegir a los mejores compinches para evitar problemas. Sus nuevas habilidades son incompatibles con sus valores morales y pronto se convierte en un «desubicado». Los desubicados son personas que, tras el intercambio, las habilidades sobrevenidas no encajan con la sociedad. Habilidades como hacer ruidos de pájaro con la boca, ser capaz de presentir que va a llover por dolor en las rodillas o catador de bombones. Estos desubicados son los grandes perdedores del intercambio y vagan por las calles sin esperanza.
Esta historia podría considerarse del tipo: «One big lie». Toda la trama se cimienta sobre una premisa absurda. Una gran mentira (Las habilidades son barajadas). Sobre esa gran mentira se edifica todo el universo racional y ordinario.
Desubicado es una distopía kafkiana breve, absurda y satírica, cargada de humor negro y reflexiones filosóficas.
Si te gustan las distopías, el absurdo, la sátira y el humor negro, este es tu libro.
4⭐ "Desubicado" es un libro de sátira distópica donde todo gira alrededor de la pregunta sobre qué harías si de un momento a otro intercambiaras habilidades y conocimientos de manera aleatoria con otra persona, de esa pregunta parte el autor, creando un mundo paralelo donde todos intercambian profesiones de un momento a otro, desencadenándose el caos, y donde nuestro protagonista, un respetable contable, tiene la mala suerte de adquirir habilidades de un criminal. Desde ahí comienza su lucha por querer encontrar su lugar, negándose a poner en práctica su nueva "profesión", aunque la sociedad lo aisle y lo convierta en un desubicado.
●En pocas páginas seguimos al protagonista en sus múltiples intentos de salir adelante, mientras observa como el mundo va acomodándose a la nueva realidad, escondiendo sus habilidades por el temor de ser juzgado pese a haber sido una persona integra antes del suceso. ●También se hace énfasis en la capacidad de adaptación del ser humano mediante situaciones absurdas pero con mucho trasfondo, en el como pese a suceder algo tan extraño, con el tiempo cada persona va tomando su nuevo rol para encajar en la sociedad, ya sea de buena o mala forma, en caso de no tener otra opción.
Me ha parecido una historia muy interesante, fuera de lo común y que te hace reflexionar sobre hasta donde estaría uno dispuesto a llegár por mantener sus valores cuando la sociedad no te da oportunidades, y cuando la necesidad es aún mayor que tu propia ética.
Qué libro tan entretenido, pero se me ha hecho corto, y no solo por las páginas, sino porque siento que da para mucho más.
El concepto me ha encantado, la sátira y, sorprendentemente, los temas que tocas son muy buenos, que sí te dejan pensando un buen tiempo.
Si tienen oportunidad de leer este libro, háganlo, porque te deja pensando en lo que uno hace realmente y en cómo se aprovecha, y también en lo que uno puede lograr.
Desubicado, de Aaron Amat, parte de una premisa muy interesante: un día cualquiera, de repente, todo el mundo pierde los conocimientos que tenía para adquirir otros nuevos. Así, el panadero deja de saber hacer pan y se descubre cerrajero; el contable olvida los números y se convierte en profesor de filosofía… Es una idea muy sugerente que me ha recordado, salvando las distancias, a El bigote, de Carrère. No la llamaría distopía, es más bien un relato en el que observamos cómo un hecho completamente inesperado altera por completo la realidad y a las personas. Y, siguiendo con las similitudes, algunas situaciones tienen ese aire ligeramente irreal que me ha recordado a Marcovaldo, de Italo Calvino. No son verosímiles, pero funcionan como una simplificación que permite señalar ciertos aspectos de la sociedad. El argumento está bien llevado y funciona claramente como crítica social. Pase lo que pase, la humanidad acaba adaptándose y todo sigue adelante casi sin cuestionarse. No hay un intento real de resolver el problema ni de garantizar que todo el mundo pueda sobreponerse en igualdad de condiciones: sigue imperando la ley del más listo, del más fuerte o del más afortunado. O quizá, más bien, la inercia. También hay una reflexión interesante sobre la moralidad. ¿Hasta qué punto tiene sentido aferrarse a ella en un mundo amoral? ¿Tiene sentido mantener los principios en una sociedad que acaba aplastándote por ellos? La visión me ha resultado realista, tendente al pesimismo, pero, sinceramente, ¿se le puede reprochar? En general, me ha gustado y me ha sorprendido. Es una lectura ligera, con una prosa sencilla pero eficaz, que en ningún momento se siente pobre. Eso sí, creo que se podría haber llevado un poco más lejos: me ha faltado algo más de riesgo, quizá un punto más de sátira o de absurdo. El final me ha parecido un poco anticlimático, aunque coherente con el planteamiento porque en la vida real, las grandes crisis no terminan con una revelación, sino con un suspiro de resignación. En conjunto, está muy, muy bien. Funciona y lo recomiendo. Yo, por mi parte, seguiré leyendo lo que publique.
La premisa no puede ser más original y loca: imagina un mundo donde, de repente, las habilidades de todo el mundo se barajan.
Nuestro protagonista era un contable normal y corriente, pero tras "el intercambio", olvida todo lo que sabía y se convierte en un experto en artes criminales. 🕵️♂️💰
Lo malo es que sus nuevas habilidades chocan totalmente con sus valores morales. Se convierte en un "desubicado", alguien que no encaja en la sociedad con lo que le ha tocado.
Es un libro cortito, muy fácil de leer y con un humor negro que te mantiene pegada a las páginas. Y aunque parezca una historia absurda, te hace pensar muchísimo sobre la identidad, la ética, la moralidad y cómo nos define lo que sabemos hacer. También vii una crítica muy clara a cómo la sociedad nos etiqueta y nos utiliza según nuestra "utilidad".
Aunque me pareció superinteresante y una distopía kafkiana de manual... Siendo sincera debo reconocer que no terminé de entender el libro en sí mismo 😅 Tiene ese punto tan absurdo y filosófico que me dejó con una sensación extraña, aunque me hizo reflexionar un montón.
Si buscáis algo totalmente diferente a lo habitual, breve y que os deje pensando un buen rato, tenéis que darle una oportunidad a esta "gran mentira".
Es una lectura entretenida que parte de una premisa muy original: el intercambio aleatorio de habilidades de toda la humanidad.
La lectura es rápida y ágil, tiene momentos de sátira y humor y, al ser una novela breve, se lee con facilidad. Además, da lugar a cierta reflexión sobre identidad y sobre la idea de si somos lo que somos movidos por la sociedad o sobre si todos tenemos realmente las mismas opciones en la vida.
Sin embargo, me hubiese gustado que esta idea estuviese algo más desarrollada, me he quedado con la sensación de que es una idea potente que podría haber sido más explotada.
Creo que puede ser la vez que más me siento identificado con en título de la novela. Porque, aunque la premisa de la que parte me parece una idea muy ingeniosa y tiene un trasfondo filosófico, sociológico y materialista muy interesante (muy kafkiano todo), el desarrollo propio de la obra me deja algo desubicado. También con ganas de más. O más bien de que las tramas que se abordan hubieran sido resueltas de una forma más profunda y no tan acelerada. En apenas cien páginas tienes varios cambios de vida, varias reflexiones (todo sea dicho, muy aprovechables y exportables a nuestra forma de entender la vida si hubiesen sido exploradas con mayor detalle), innumerables conflictos…Y que el el planteamiento, nudo y desenlace de alguno de esos problemas se resuelva en apenas tres líneas y se pase a otra cosa me dejan un poco frío. Me ha ocurrido especialmente con la trama del museo; creía que tenía mucho potencial y, aunque se recupera al final, siento que es una trama infradesarrollada.
Por lo demás, Amat demuestra tener una prosa ligera y concisa, lo que no quiere decir que no sea incisiva, preclara y atractiva. Con un discurso que oscila entre lo mordaz y lo reflexivo, con un finísimo humor muy actual y con una absoluta capacidad para crear personajes de moralidad dudosa, desgajados de la sociedad y con una personalidad recalcitrante y áspera, nos sumerge en una realidad pseudo distópica y cíclica en la que las habilidades se someten a un sorteo entre todos los humanos para conformar un totum revolutum que nos regala una crítica muy sibilina hacia el capitalismo depredador, hacia la meritocracia y el nepotismo; nos muestra, a través de una situación histriónica, una realidad muy cercana: la de una generación sobreformada y de como el talento desaparece ante la frustración y la incapacidad para demostrar las habilidades.
Hay historias que nacen de una idea imposible y, aun así, consiguen hablarnos de la realidad con una claridad sorprendente. Esta novela parte de una premisa tan original como inquietante: un día, las habilidades de toda la humanidad se intercambian al azar. Así conocemos a un contable que, de la noche a la mañana, olvida todo lo que sabía y se convierte en un experto en artes criminales. El problema es que sus nuevas capacidades chocan frontalmente con sus principios morales: posee unas habilidades que podrían convertirlo en alguien temible, pero su propia conciencia le impide entregarse a ellas. Y entonces surge la gran pregunta: ¿qué ocurre cuando el mundo te obliga a ser alguien que no quieres ser? Narrada en primera persona, la novela nos sumerge en un universo tan absurdo como fascinante, donde el humor negro y la sátira conviven con una profunda reflexión sobre la identidad, la moral y la capacidad del ser humano para adaptarse incluso cuando todo aquello que le definía desaparece. Entre sus páginas también encontramos una crítica social muy inteligente hacia quienes aprovechan el caos para su propio beneficio y hacia una sociedad que juzga a las personas por lo que saben hacer, olvidando quiénes son en realidad. La pluma de Aaron Amat es ágil, cercana y con mucha personalidad. Es una lectura breve que avanza con naturalidad y deja una huella mayor de la que cabría esperar. Porque, a veces, las historias más disparatadas son también las que mejor reflejan nuestra propia condición humana. Una distopía diferente, ingeniosa y llena de reflexiones que invita a preguntarnos cuánto de nosotros seguiría intacto si nos arrebataran aquello que creemos que nos define. Aunque he disfrutado mucho de la historia, se me ha hecho demasiado corta y me he quedado con ganas de seguir descubriendo más de esta historia tan peculiar.
Me gustó muchísimo Desubicado porque, más allá de la sátira y el humor, es una novela que invita a reflexionar sobre muchos aspectos de la vida actual.
Mientras leía, no podía evitar pensar en cómo hemos llegado a depender tanto de la tecnología y de la inteligencia artificial. El libro plantea una pregunta muy interesante: ¿qué ocurriría si, de un momento a otro, perdiéramos habilidades y conocimientos que damos por sentados? Muchas de las cosas que antes hacíamos por nuestra cuenta hoy dependen de dispositivos, aplicaciones y herramientas tecnológicas, y eso hace que la historia se sienta mucho más cercana y real.
También me pareció muy interesante la manera en que el autor aborda el tema del trabajo y la sobrecualificación. En varios momentos, los personajes descubren que poseen capacidades extraordinarias, pero que el mundo no siempre tiene un lugar para ellas. Eso me hizo pensar en cuántas personas poseen conocimientos y talentos increíbles y, aun así, no encuentran oportunidades para desarrollarlos.
Otro aspecto que me llamó la atención fue la forma en que el gobierno y las instituciones reaccionan ante la crisis. La novela nos recuerda lo frágil que puede llegar a ser el mundo en el que vivimos y cómo el orden que conocemos depende de un delicado equilibrio.
Aaron Amat utiliza la sátira y el humor de una manera muy inteligente para hacernos reflexionar sobre nuestra identidad, nuestras capacidades y el rumbo que está tomando la sociedad. Al final, el libro nos deja una pregunta muy clara: ¿qué podemos hacer para evitar convertirnos en personas desubicadas en un mundo que cambia constantemente?
3'5/5: Este libro lo he leído gracias a su cubierta, captó mi atención por completo. Es una historia corta que me ha hecho reír y reflexionar, a partes iguales. Tiene un inicio muy contundente, partiendo de un hecho que cambia el devenir del mundo para siempre. Las personas pierden sus habilidades y ya no saben continuar con sus oficios; no obstante, este golpe les da otro. El panadero se convierte en doctor, el ingeniero se convierte en titiritero y nuestro protagonista pasa de contable a criminal. Con él vamos a ir pasando por diferentes lugares como las oficinas de reasignación que el Estado configura, ya que lo que le ha tocado vivir no le convence para nada. Él quiere comer honradamente, pero tendrá que ocultar/maquillar su habilidad, evitando a toda costa ser un desubicado (persona que niega el nuevo oficio dado). Posee un conflicto en su mente que es el paradigma de la historia, ¿la ética o la supervivencia? Con capítulos cortos y un escenario muy particular, el autor nos presenta una sátira de la vida. Muchas escenas, aunque parezcan surrealistas, son el reflejo de la sociedad actual y sus dirigentes. Me hubiese gustado que la historia fuese más profunda, le hubiera dado un par de vueltas de tuerca más y es que tiene mucho potencial. No obstante, para ser un debut está muy bien escrito y es sumamente original. Tengo claro que estaré atento a más libros que escriba Aarón.
Desubicado es un libro muy cortito que se lee casi sin darte cuenta, pero que te deja pensando más de lo que parece.
Parte de una premisa absurda y muy original: una distopía en la que, de repente, las personas pierden sus habilidades y conocimientos, y son sustituidos por otros. A partir de ahí se construye una historia que, sin salir nunca de ese tono extraño y un poco caótico, consigue desarrollar una trama bastante interesante.
Lo que más me ha gustado es precisamente eso: cómo una idea tan surrealista se usa para plantear reflexiones sobre la vida, las capacidades, el valor que les damos a las cosas que sabemos hacer y cómo nos definiríamos si todo eso cambiara de repente. No es un libro que te abrume con filosofía, pero sí va soltando pequeñas ideas que encajan muy bien con lo que está pasando en la historia.
Es entretenido todo el rato y, aunque no es complejo en exceso, sí consigue mantenerte dentro de la premisa sin perder el interés. Es verdad que los personajes secundarios no tienen mucho peso y todo gira bastante alrededor del protagonista, pero tampoco creo que la historia necesite mucho más para funcionar.
Me ha parecido una lectura curiosa, diferente y muy fácil de disfrutar si te gustan las distopías con un punto absurdo y reflexivo.
Y además me ha dejado con ganas de leer la segunda parte.
Aaron Amat nos sitúa en un mundo en el que, de un instante para otro, los conocimientos de las personas se desvanecen y son sustituidos por otros completamente distintos que cambian sus vidas.
Nuestro protagonista pasa de ser un respetado contable a convertirse en un ladrón incapaz de actuar contra su propia moral.
Esa lucha constante entre sus principios y la necesidad de sobrevivir ejerciendo su nueva profesión me ha parecido una de las partes más interesantes de la novela. Además, corre el riesgo de acabar convertido en un desubicado, uno de tantos que recorren las calles sin encontrar su lugar.
Me encantan las historias atípicas que consiguen hacerme reflexionar sobre el bien y el mal mientras me sumergen en escenarios caóticos que, aunque parezcan imposibles, podrían llegar a hacerse realidad si se dieran ciertas circunstancias.
Durante la lectura he pasado por emociones muy distintas, desde cierta inquietud hasta escenas que me han resultado sorprendentes e incluso divertidas.
La pluma del autor tiene mucho carisma, es ágil y consigue que la lectura avance casi sin darte cuenta. Me he quedado con ganas de seguir descubriendo más sobre este mundo alternativo y sus personajes.
“Constaté la maleabilidad de los valores morales cuando hay urgencia. Cuando uno se sabe en peligro. Los valores morales se convierten en un lujo caro y exótico que no todos pueden permitirse” ~ Desubicado de Aaron Amat.
Primera reseña del mes y no podía empezar de mejor manera con un autopublicado; sí, que no os tiemble la paletilla porque esta historia ha sido todo un descubrimiento.
Viajamos a un mundo distópico (aunque más bien podría decir metafórico y con mucho cinismo contenido) en el que los habitantes se despiertan desubicados. Cada uno pierde sus cualidades, naturales o adquiridas, y obtiene otras. Nuestro personaje principal, hasta ahora era contable y ahora no tiene ni idea de contabilidad, pero se ha convertido en un experto criminal. ¿Casualidad? No tanto.
El caso es que este nuevo criminal tiene ética y moral y, ¿cómo sobrevivir y pagar facturas con esta combinación? Tendréis que leerlo porque la historia tan kafkiana como divertida solo tiene una pega: ¡¡es muy corta!! Se lee casi de un tirón (yo no he querido leérmelo de golpe porque lo estaba disfrutando) y es tan original como divertida.
Gracias @aaronamat por ofrecerme esta historia para leer. No puedo imaginarme qué me podría haber tocado a mí, ni siquiera qué me gustaría que me tocase. Sigue escribiendo, este viaje ha sido estupendo. Buscadlo porque os vais a llevar una grata sorpresa.
Es una novela corta, que en muy pocas páginas consigue hacer una mordaz, directa y dura reflexión moral.
Un buen día y de forma repentina las habilidades de las personas cambian y el que era panadero ahora es policía, el cirujano es informático o como el caso de nuestro protagonista que pasa de ser economista a un experto criminal.
Muchas veces estas habilidades son contrarias a las que tenían antes o chocan con sus valores inmoralidad. Aquellas personas que no se adaptan o que sus habilidades nuevas no sirven para un trabajo pasan a formar parte del grupo desubicados.
Es una novela que se lee muy rápida, ágil y dinámica. Que te lleva a reflexionar y nos habla de valorar a las personas según sus capacidades entre otras cosas.
En resumen estamos ante una distopía Kafkiana, absurda, divertida, llena de humor negro y reflexiones filosóficas .
He disfrutado mucho leyéndola, es muy original y divertida, os la recomiendo .
Un día cualquiera mientras trabajas en tu oficio, te quedas en blanco y no sabes que estás haciendo. De repente ya no sabes hacer lo que hacías. Si eras pintor, no sabes pintar. Si eras doctor, ya no sabes que recetar. Si eras obrero ya no sabes crear un muro... Y no eres el único al que le pasa. Toda la ciudad está igual, parece que las mentes se han borrado y que ahora tu oficio es otro aleatorio que ha entrado en tu cabeza.
Está esa situación en la que se encuentra el protagonista de la novela, descubre que sucede cuando pasa de tener un trabajo bien con el cual ganaba dinero y era feliz, a tener el oficio de ladrón.
Me gustó, fue entretenido, divertido y una lectura rápida.
Es un libro muy corto que se lee en un rato. Y quizá es por eso por lo que no ha terminado de convencerme, a pesar de su originalidad. Es una distopia en la que el protagonista se despierta y ya no es contable sino criminal. Todo el mundo ha cambiado de profesión y tiene que buscarse la vida con la que le ha tocado… La idea es buenísima pero creo que se queda corta en desarrollo ya que medio libro es el protagonista intentando entender que ha pasado. Y teniendo en cuenta que el libro tiene 100 págs… se queda corto.
Y con poco preámbulo comienza esta novela corta que nos introduce en un realismo mágico (por ejemplo) en el que cada quinientos años, los humanos ven intercambiadas sus habilidades. Este desbarajuste provoca que la sociedad se polarice entre los ubicados, aquellos que han podido adaptarse a esas nuevas destrezas, y los desubicados, aquellos que no lo han conseguido.
En nuestro caso, seguimos los pasos de uno de los que nos han podido reasignarse. Su cambio, de contable a criminal, provoca en él una reflexión sobre el mundo que lo rodea y una comprensión mayor del mismo antes y después de todo esto.
Lo curioso de la cuestión
Podríamos imaginar que las dificultades de nuestro protagonista residen en su poco manejo de la habilidad, pero esto no es así. En el momento en el que descubren en qué son buenos ahora, todos tienen un nivel alto de destreza.
Por ello, la problemática de nuestro protagonista va en otro sentido, uno curioso para haber sido contable, ¿no? En su caso lo que se plantea es un problema moral. Recto, legalista y metódico, nuestro nuevo criminal no puede dejar de preguntarse por la conveniencia o no de esta nueva profesión.
Desde un primer momento rechazará todo lo que tenga que ver con el robo, la estafa, etc., a pesar de que su cabeza no podrá para de planear golpes. Gracias a este rechazo, los lectores podemos acompañarlo en una observación y reflexión sobre qué es lo correcto o no en un mundo donde, desde el principio, vemos que hay un sálvese quien pueda.
En este sentido, me ha gustado la novela porque, para mí, el personaje se pasa por exceso, sobre todo al principio. No quiero decir que yo en su lugar me pondría a robar como si no hubiera un mañana, pero sí que le habría dado una vuelta más a eso de qué es ser criminal. Sobre todo por los casos que vamos viendo a lo largo de la novela.
La narrativa
La premisa es clara, pero ¿qué vamos a encontrar? Desde un principio, y ante su negativa interna, nuestro protagonista intentará encajar esas habilidades en trabajos legales. Así es como entraremos en la aventura de conocer diferentes sectores de la población, otros casos de desubicación y, casi, el nuevo orden mundial.
Para poder llevar a cabo la historia, el autor nos ofrece un estilo muy ágil y fluido, se lee muy deprisa porque te va enganchando para ver a dónde llega y porque los momentos de darle un poco al coco van muy guiados por la propia reflexión de personaje. Los diálogos, además, están muy bien ejecutados, enseñando un poco de la trastienda para que imaginemos, pero no siendo demasiado obvios.
No es solo premisa
Estaréis conmigo en que la premisa es muy atrayente, y es normal porque además se narra muy bien. Sin embargo, no es solo la premisa lo que destacaría de la novela.
El tono humorístico y crítico acompaña muy bien la narración y nos adentra en una lectura diferente y que nos mueve un poco en el sitio. Después, al menos a mí me ha pasado, te quedas un poco pensando en «desubicados» o «criminales» encubiertos conocemos en nuestro día a día. Por eso, es una novela que os recomiendo. Es corta, es divertida y, además, significativa. Espero que si os animáis con ella, la disfrutéis.
Ocurrió una mañana cualquiera, todo marchaba con normalidad, la gente acudía a sus trabajos, los niños al colegio, todos llevaban a cabo sus actividades, cuando de repente algo cambió. En cuestión de segundos, el panadero ya no recordaba como hacer pan, pero era un experto en carpintería; aquel que había vivido de trabajar la madera ahora sabía todo sobre informática y quien debía conocer los entresijos de los ordenadores descubrió que tiene la habilidad de hacer tartas, croissants y baguetes.
A este repentino intercambio de habilidades se le denominó “El Evento”. Aunque al principio reinó el caos, la situación consiguió restablecerse y las personas aprendieron a salir adelante con sus nuevas habilidades. Pero hubo algunos que no lo consiguieron, como la mujer que desarrolló la habilidad de imitar a las aves o el hombre que sabía si iba a llover gracias a un dolor en las rodillas, a ellos se les denominó “Desubicados”.
El protagonista de esta historia, perdió sus habilidades como contable para adquirir un gran talento en las artes criminales, esto no le alegra, ya que se opone rotundamente a su código moral, lo cual lo convierte en un “Desubicado” y la situación lo llevará a experimentar una serie de peripecias.
Desubicado es una novela distópica corta en la que Aaron Amat nos plantea una idea muy original y novedosa. Aunque las descripciones no son extensas y los personajes no están perfilados al detalle, no resulta un impedimento para que la historia se desarrolle de manera óptima. Al único que llegamos a conocer un poco mejor es al protagonista a quien acompañaremos en los dilemas morales que ha de enfrentar.
Es muy significativo que los personajes no tienen nombres, sino que los conocemos gracias a alguna característica, situación que en la vida real es muy frecuente, ya que, por ejemplo, muchas veces conocemos a los vecinos por algún rasgo y desconocemos como se llaman.
La novela aborda temáticas muy importantes que nos llevan a reflexionar y a plantearnos preguntas, tales como cuestionarnos que haríamos nosotros de estar en la situación del personaje principal y si seríamos capaces de adaptarnos a los cambios; esto nos invita a pensar sobre la capacidad de adaptación del ser humano ante eventos adversos y a lo largo de la historia abundan los ejemplos, donde muchos no lo consiguieron y fueron, tal vez, los desubicados de su tiempo.
El autor también nos muestra a aquellos que en medio de una crisis intentan sacar beneficio aun a costa de otras personas y lo deja muy claro en un episodio que si queréis saber cuál es, tendréis que leer el libro. Por último solo quiero agradecer a Aaron el haber puesto esta novela en mis manos y recomendaros ampliamente este libro, os aseguro que no os va a dejar indiferentes el cual podéis encontrar en Amazón tanto en papel como en versión Kindle.
Cuando leí la reseña de @los.libros.de.paula de esta distopia me llamó mucho la atención por el tema que traía de base, "¿cuál es nuestro valor como personas?" Así que decidí leerlo, aunque no sea el género que suelo leer, también os digo que clasificar este #libro bajo un estilo, es difícil. Simona, @amantesdelasletras2022 @simona_amantesdelasletras, organizó la LC con la participación de @aaronamat así que la fiesta estaba organizada 😊. No sé muy bien cómo contaros sin contar, porque creo que es mejor ir a ciegas con esta historia. Es un libro corto, pero creo que esta vez eso juega a su favor, porque es una mezcla entre una bofetada y un empujón, así de repente que te hace plantearte quien eres. Y esa rapidez te da una voltereta. Porque, ¿tú eres tú por tus capacidades, por tus habilidades o por tus valores? Y sí, la respuesta fácil es por una mezcla de todo, pero realmente ¿ qué te define? Si perdieras tus habilidades, tu profesión así de repente ¿serías capaz de mantener tus valores, tu ética? Y si además adquirieras unas habilidades contrarias a todo lo que has respetado y sobre lo que has creído toda tu vida ¿ te ubicarías en tu nueva vida? Y realmente con tu vida actual, ¿te sientes ubicado o fuera de lugar? ¿Qué os parece esto en unas 100 páginas? Pues oye, tal cual te lo lanza Aarón, con un estilo absurdo sí, basado todo en una gran mentira inicial, también, pero que consigue que tu cabeza comience a pensar, a reflexionar y sobre todo a dudar. Y dudar es tan, tan importante para crecer. Es una historia atemporal, sin nombres porque los personajes son definidos por sus características, sí eso que todos evitamos hacer, porque es de mala educación, pero que aquí funciona. En resumen, no sé si me ha gustado o no, porque se me ha quedado corta, pero a la vez ha hecho algo diferente y es dejarme intranquila, eso creo que tiene valor, y mucho. A los que os guste Kafka, El ensayo sobre la ceguera de Saramago,...ésta puede ser vuestra historia. Es una primera entrega así que veamos que más nos puede ofrece este autor. No me lo quiero perder 👏🏼.
Desubicado es la primera novela del autor, una distopía con crítica social y con humor algo absurdo y negro. Es de esos libros que empiezas y la trama te engancha enseguida por lo diferente y atrayente que es.
Imaginaos que sois por ejemplo abogados y un día cualquiera os levantáis y ya no sabéis absolutamente nada de abogacía, o que no es que te levantes y pase, imaginaos que os pasa despiertos, en medio de un juicio defendiendo a vuestro cliente y que de repente olvidáis todo sobre el oficio y os quedáis en blanco, a cambio tenéis otro distinto, por ejemplo veterinario, o sea que ahora sabéis todo de ese oficio y no del que habéis dedicado vuestra vida y estudios. Pues algo así le pasa a nuestro protagonista, pero el es o era contable y ahora su vida a dado un giro de 180 grados. Pero eh, que no es tan bonito como parece, porque el ejemplo que he puesto tampoco está nada mal, no? Pero imaginaos que de ser abogados pasáis a ser ladrones, pirómanos o algo por el estilo, o peor aún ase*sinos… ya no es tan bonito verdad? A que con solo esto ya os llama la atención!? La verdad es que a mí solo con un par de frases ya me entraron ganas de leerlo.
Además es que pese a tener muy poco diálogo, no se me ha hecho para nada pesado. La manera de narrar del autor es rápida y directa y se hace muy ameno de leer.
Aquí no te perderás con los nombres de los personajes porque en la historia no tienen importancia, aquí lo importante es saber que le ha tocado ser a cada uno.
La verdad es que la historia da que pensar aunque quizás me hubiese gustado que el final no fuera tan precipitado ya que me he quedado con ganas de más, pero eso también es buena señal.
Así que os lo recomiendo para leer entre lecturas densas y que en un par de horas como mucho os habréis leído.
Además lo tenéis gratis por tiempo ilimitado en digital en Amazon, así que no dudéis en aprovechar la oportunidad.
Desubicado parte de una premisa completamente absurda… El panadero ya no sabe hacer pan, el informático ya no entiende de informática y ahora resulta que es panadero. El protagonista, que hasta ayer era contable, descubre de pronto que no sabe nada de números y que su nueva identidad es la de un estafador y criminal. Así comienza esta pequeña distopía caótica y desconcertante.
Hay que reconocer que la novela arranca con una idea muy interesante e inquietante. La ausencia de nombres en los personajes no parece casual: genera una sensación constante de angustia y desorientación. El lector acompaña al protagonista en esa búsqueda desesperada de una nueva identidad, intentando entender quién es ahora y cómo sobrevivir en un mundo donde nadie encaja en el lugar que le ha tocado.
La novela juega continuamente con una pregunta incómoda: “Eso jamás podría pasar”… ¿o sí? Porque, más allá de lo fantástica que resulta la premisa, el libro acaba hablando de algo muy humano. ¿Qué haríamos si de un día para otro perdiéramos nuestra vida, nuestro trabajo e incluso nuestros valores? ¿Hasta dónde seríamos capaces de llegar para sobrevivir?
Además, la historia engancha bastante. Aunque es un libro corto, mantiene el interés y hace que quieras seguir leyendo para descubrir qué ocurre con el protagonista y hacia dónde deriva ese mundo caótico. Sin embargo, sí he notado que a los personajes les falta algo más de profundidad. Desde mi punto de vista, se quedan un poco planos emocionalmente y cuesta terminar de conectar del todo con ellos.
Con muy pocas páginas, Desubicado consigue transmitir una gran sensación de caos y extrañeza. Es una lectura sencilla, rápida y diferente, pero deja reflexiones interesantes sobre la identidad, el trabajo y la capacidad de adaptación del ser humano. Una de esas novelas breves que, cuando terminas, te dejan una incómoda sensación de desconcierto.
"Desubicado" es una de esas agradabilísimas sorpresas que encuentras cuando no temes arriesgarte a conocer escritores noveles. Parte de una premisa tan original como interesante: de repente, el mundo se despierta y descubre que ha perdido todos los conocimientos que tenía anteriormente para adquirir otros nuevos. A partir de ahí, todos intentan encajar en sus nuevas habilidades y enfrentarse a la actual realidad.
La historia es breve, de fácil lectura y ritmo ágil, pero no te engañes: es una lectura infinitamente más profunda de lo que pueda parecer en un primer vistazo, porque a partir del absurdo nos hace replantearnos situaciones cotidianas y reflexionar sobre temas como la identidad, la moralidad, la ética, la frustración o la incertidumbre.
La crítica a la sociedad actual es constante mediante un estilo crudo y directo, auténtico. Mientras estás sonriendo ante algunas situaciones que rozan el absurdo, no puedes evitar ver el paralelismo con la realidad de una sociedad donde deciden por ti y te valoran en función de tu utilidad productiva.
Personalmente, adoro este tipo de lecturas tan duales: por un lado, la historia cómica, rozando el absurdo, la novela que entretiene y atrapa; por otro, la crítica clara a la realidad que nos toca vivir, con frases para enmarcar y reflexiones tan profundas que te dejan pensando durante horas. Sobra decir que voy a estar muy atenta a las próximas publicaciones del autor, porque ha sido una maravillosa sorpresa.
En resumen, si disfrutas con las distopías breves, las ácidas sátiras sociales que se apoyan en el humor negro y las historias que se quedan contigo mucho después de acabar el libro y te hacen reflexionar, esta es tu novela.
¿Y si un día de repente sabes hacer algo completamente distinto… pero pierdes aquello que daba sentido a tu vida?
Esa es la premisa de Desubicado, una historia breve, absurda y extrañamente inteligente que juega con una idea tan caótica como fascinante: las habilidades de toda la humanidad se intercambian de repente. El panadero ya no sabe hacer pan, el médico olvida cómo curar y alguien que llevaba una vida completamente normal puede terminar convertido en experto en algo que jamás habría elegido.
Y ahí entra nuestro protagonista, un contable que, de la noche a la mañana, descubre que ahora domina el arte del crimen. Robos, estrategias, planes… habilidades que chocan directamente con sus principios y que lo convierten en uno de esos «desubicados» que ya no encajan en el mundo. Porque sí, este libro habla del absurdo… pero también de identidad, de propósito y de lo mucho que dependemos de aquello que creemos que somos.
Lo que más me gustó fue precisamente esa mezcla entre humor negro, sátira social y reflexión existencial, porque lo que queda claro es que los humanos siempre nos movemos por intereses. Habla de los clichés sociales, de cómo nos define el trabajo y de lo rápido que una persona puede perder su lugar cuando deja de ser «útil» para el sistema. Todo ello con escenas absurdas y personajes que representan perfectamente ese mundo roto y surrealista.
¿Recomendamos? Es un libro bastante cortito, que se lee rápido y te deja esa sensación incómoda de preguntarte quién serías si te arrebataran aquello que sabes hacer. Si os gustan las distopías diferentes, las historias con crítica social, el humor absurdo y los libros que parecen ligeros pero esconden mucho más de lo que aparentan… dadle una oportunidad a Desubicado.
¿Qué tenemos aquí? De entrada la premisa a mí ya me tenía dentro, pero es que una vez entras el autor desarrolla la historia de una manera que no puedes dejar de leer. Y es que a pesar de sus pocas páginas no se deja nada...
Narrado en primera persona, vamos viendo a través de los ojos del protagonista de qué manera te puede cambiar la vida ante un suceso así.
Nuevas habilidades que no siempre pueden llevarse a cabo (un mudo que pasa a ser cantante...), otras que no tienen sentido,...¡un auténtico caos!!
Y en medio de todo esto una crítica social dirigida a políticos, a los que siempre se aprovechan de estas situaciones para sacar partido o a los que se las dan de "expertos" y en realidad no tienen ni idea de lo que están haciendo. La crítica moral tanto individual como colectiva también tiene su lugar.
Los desubicados pasan a ser los "raros", los que tendrán que unirse entre ellos para poder seguir adelante en un mundo al revés en el que hay que aprender a sacar partido de la nueva habilidad adquirida.
🔝 Lo que más me ha gustado:
- La premisa. Original y bien llevada. - El humor negro usado. - La crítica social en todos sus ámbitos.Y la sutileza usada en algunas de ellas. - Me pareció brutal que a los curas los convirtiera en expertos sexuales...(interprétese ya cada uno como vea)
😒 Lo que menos me ha gustado:
- Se me hizo corto...quiero saber más. - Que al ser considerada una distopía eche para atrás a lectores que no les guste/lean este género.
En conclusión, estamos ante una trama muy original, que da que pensar y que os recomiendo leer por ser una lectura diferente y original escrita de un modo que para nada se hace pesada y que puede dar para un debate muy interesante.
¿Qué pasaría si un día, de la nada, todos los conocimientos que tenías desaparecieran y fueran reemplazados por otros nuevos? Bueno, esto es lo que le sucede al protagonista de esta historia, quien pasa de ser un experto en contabilidad a convertirse en un criminal. Desubicado, de Aaron Amat, parte de una premisa original e interesante en donde toda la humanidad pierde sus habilidades anteriores y son reemplazadas por otras. Lo que genera una gran confusión, ya que implica que deberán adaptarse a una nueva realidad y aprender a desenvolverse a partir de los nuevos conocimientos y oficios que adquirieron. Con respecto a la situación del personaje de esta historia, hay una frase que representa muy bien su situación y es la siguiente: “Ahora soy experto en algo que detesto. No me gusta, pero soy extraordinariamente bueno en ello”. A partir de este punto, y en un primer momento, el protagonista intentará buscar otros trabajos para evitar utilizar sus habilidades como criminal. También, se hace mención de los “Desubicados”, aquellos que no tienen una función en la sociedad, que no se han adaptado a sus nuevas habilidades. A lo largo del libro, hay momentos donde el humor se hace presente, pero también toca temas sobre la identidad, la moralidad, el rol que tenemos dentro de la sociedad, la política, entre otras cosas, a través de una crítica social, lo que ayuda a reflexionar sobre estos aspectos. Realmente me gustó mucho leerlo, me pareció entretenido y ágil de leer, ya que cuenta con 100 páginas. Una lectura totalmente diferente, con una premisa original, que mezcla distopía, el absurdo, la sátira, el humor negro y la crítica social
Me ha gustado muchísimo. La premisa ya me parecía original desde el principio, pero lo mejor es todo lo que el autor construye a partir de ella. Más allá del componente fantástico, la historia plantea preguntas muy interesantes sobre quiénes somos realmente y cuánto de nuestra identidad depende de aquello que sabemos hacer.
Mientras leía no podía evitar pensar en todas esas personas que, tras una crisis económica o un cambio radical en sus vidas, se ven obligadas a reinventarse por completo. Esa sensación de perder el lugar que ocupabas en el mundo está muy presente en toda la novela.
Además, el protagonista se enfrenta constantemente a conflictos morales que invitan a la reflexión. ¿Seguimos siendo la misma persona cuando cambian nuestras capacidades? ¿Hasta qué punto nuestras decisiones dependen de nuestros valores o de nuestras circunstancias?
La pluma de Aarón Amat encaja perfectamente con mis gustos. Es ligera, fluida y muy fácil de leer, pero al mismo tiempo transmite que detrás hay una persona con inquietudes culturales y filosóficas. Y algo que valoro muchísimo en una novela autopublicada es que la lectura fluya sin sacarte constantemente de la historia. Aquí he podido sumergirme por completo.
A pesar de sus pocas páginas, no he sentido que le faltara desarrollo. Es una novela corta, sí, pero aprovecha muy bien cada página y consigue transmitir una idea completa, interesante y sorprendentemente profunda.
Una lectura original, actual y reflexiva que recomendaría especialmente a lectores jóvenes, aunque creo que puede disfrutarse a cualquier edad.
Lo que más me gustó de Desubicado: ¿Y a ti qué te ha tocado? fue que me hizo pensar en una pregunta que nunca me había planteado: ¿qué haría si un día mi vida cambiara por completo sin haberlo elegido? Mientras leía, no podía evitar imaginarme en el lugar de los personajes y pensar cómo reaccionaría yo.
El libro me sorprendió porque no es solo una historia sobre personas con habilidades especiales, sino también sobre cómo cada uno afronta los cambios y las dificultades que aparecen en la vida. Desde el principio me dio curiosidad saber qué les iba a tocar a los personajes y cómo iban a reaccionar.
La lectura me pareció entretenida y fácil de seguir. Además, el libro transmite un mensaje que me hizo pensar: muchas veces no podemos controlar lo que nos pasa, pero sí cómo decidimos enfrentarlo. Creo que esa es una enseñanza que se puede aplicar a la vida de cualquier persona.
Esta lectura me hizo reflexionar sobre que todos tenemos cualidades, retos y circunstancias diferentes, y que lo importante es aprender a sacar lo mejor de ellas.
En general, me pareció una lectura original, interesante y con un mensaje positivo. Una historia que mezcla aventura, emoción y reflexión, porque además de entretener, invita a mirar la vida desde otra perspectiva.
Al terminar, me quedé con la idea de que todos, de una forma u otra, podemos sentirnos desubicados alguna vez. Sin embargo, también entendí que esas situaciones pueden ayudarnos a conocernos mejor y a descubrir capacidades que no sabíamos que teníamos.
Posdata: Pero nunca olvidéis que la historia que cuenta un libro no siempre es igual.
Desubicado en la primera novela del alicantino Aaron Amat , que se estrena con una distopía cargada de crítica social y un humor un tanto absurdo.
Conocemos a un contable que un día, mientras pide un café, se da cuenta de que algo raro sucede cuando su camarero habitual parece bloqueado ante la cafetera, como si no entendiese qué tiene que hacer. Él mismo ha olvidado todo lo que sabía y ahora es un experto...criminal.
A nivel narrativo es un libro breve pero intenso. Conciso, directo y con un lenguaje natural y ameno. En apenas 100 páginas el autor es capaz de desarrollar una premisa de lo más original y de forma eficiente.
Los personajes no tienen nombre y se definen por sus habilidades, pasadas o adquiridas. Nuestro protagonista apenas está desarrollado pero esto viene determinado porque este es el primero de una serie de libros en los que iremos conociéndolo más.
La ambientación está muy bien y el final es un poco precipitado y hubiese querido seguir leyendo pero tocará esperar.
Lo que más me ha gustado es que me ha hecho pensar sobre temas tan variados como la pérdida de identidad, la necesidad de reinventarse o la ética personal . Yo me siento desubicada muchas veces , qué queréis que os diga , y este libro me ha parecido una propuesta valiente. Enhorabuena @aaronamat 👏🏼
Lo tenéis disponible en digital de forma gratuita tanto para Kindle como para Kobo.
"No sois inadecuados para el mundo; el inadecuado es el mundo que os oprime y os trata como inservibles".
#desubicado una novela cortita, apenas 100 páginas, de @aaronamat que se lee casi sin darte cuenta.
La premisa es potente, un mundo en el que las habilidades de las personas se redistribuyen de forma aleatoria, provocando una especie de caos social donde todo lo que dabas por hecho, tu trabajo, tu lugar, incluso tu identidad, puede cambiar de un día para otro. A partir de ahí, la novela construye una sátira con bastante humor negro sobre el valor que le damos a la utilidad, al mérito y a lo que sabemos hacer.
Lo interesante es cómo el libro apuesta por la idea por encima de todo, no entreteniéndose en explicaciones excesivas ni en construir un mundo complejo, sino que va avanzando rápidamente y mostrando distintas situaciones surgiendo ese nuevo orden absurdo. Todo esto le va a dar un ritmo muy ágil y va a hacer que la lectura sea casi continua, sin pausas.
También tiene un tono bastante directo, sin buscar artificios, lo que encaja bien con la naturaleza de la historia. Todo se sostiene en la premisa y en las situaciones que genera, más que en el desarrollo profundo de personajes o en una prosa elaborada.
En conjunto, es una novela breve, original y con una idea central que funciona muy bien como punto de partida para reflexionar sobre cómo nos definimos en función de lo que hacemos.
Agradecer al autor el envío del ejemplar y a @amantesdelasletras2022 por la magnífica organización de esta LC.
Y vosotros, lo habéis leído, qué os ha parecido? 👀👀