"Milio recorre las tierras del condado apoyado en una muleta que sujeta con su única mano, atravesando un mundo conflictivo que se debate entre seguir los imperativos del Rey o avanzar bajo las enseñanzas de la Universidad. Tiene una misión y anhela cumplirla para demostrar lo que puede llegar a ser, sin sospechar que Muerte le persigue por encargo".
Las pruebas del héroe, amigo mío, de una en una".
“La Odisea del Tullido” no sigue los patrones tradicionales de la fantasía. El autor apuesta por una narrativa ágil que prescinde de descripciones excesivas para dar protagonismo a la acción y a la construcción activa de personajes y ambientes. Con una estructura episódica y varias capas temáticas, la novela invita al lector a participar en la interpretación y conexión de los elementos de la historia.
Es una novela de aventuras con muchas lecturas posibles. Pretende, como mínimo, ser entretenida, pero también desafía al lector a implicarse en la construcción del relato.
Una odisea, dígase del viaje largo en el que abundan las aventuras adversas; una sucesión de peripecias por lo general desagradables. Este libro, como su nombre lo indica, narra las aventuras de un personaje muy peculiar, llamado Milio, que tiene la característica de ser “tullido”, le falta una mano y un pie; razón por la cual se desempeña como catador en la corte del Conde de Garnacho. Un tullido, una persona incompleta que no se hace notar, nadie lo percibe, a nadie le importa. No obstante, se hace muy presente para el lector. La historia me encantó de principio a fin, no solo tiene un montón de frases resaltables, sino que posee un ritmo increíble. En todas las páginas está pasando algo relevante para la trama. Es una lectura que requiere atención pues de lo contrario te puedes perder un hecho primordial para el flujo de los acontecimientos. Vas de la risa al asombro por lo que sucede.A mi me dejó una sonrisa permanente mientras leía.
Hablemos de lo que me parece el mérito fundamental de la historia: sus personajes. Aunque la sinopsis pueda establecer a Milio el tullido como el personaje principal de esta historia, la verdad es que hay un batiburrillo de protagonistas, cada uno diferente, con sus particularidades, se encuentran esparcidos por todo el libro hasta el momento en que se entrecruzan. Un conde tirano, narcisista y sin escrúpulos que actúa vilmente en función de satisfacer sus propias necesidades. Una condesa desagradable y obstinada que tortura a sus siervos en la búsqueda de un pájaro peculiar. Un tullido inteligente que marcha en busca del heredero del condado junto a una prostituta valiente y un soldado grandote que rememora a su padre en cada paso que da. Un asesino a sueldo que pivota entre las peripecias del trabajo y el buen corazón, mientras lucha con la carga de no ser recordado. Un heredero adicto al orden, un vagabundo y un perro. Finalmente, una flor naranja y una bruja. Cada uno increíble y con peso en la historia.
Qué más puedo decir, que no sea invitarte a leerlo, no solo te divierte, sino que llama a la reflexión. Cada suceso tiene un doble significado, cada capítulo te deja pensando en teorías conspirativas. He culminado este libro y me he sentido desorientada, en plan, ¿qué fue lo que leí? La historia te deja pensando. Se quedará en mi recuerdo y pasará a ser de esos libros que le recomiendo a la persona correcta. Sí, porque no todos estamos preparados para darle el valor que se merece a un tullido. “Todo cambia, nada permanece”, menos esta sensación que sentí al leer, que será eterna.