Este libro es un umbral hacia el abismo. Reúne cartas y notas de despedida –en muchos casos, sus últimas palabras– de escritores, poetas, músicos y pintores que eligieron silenciar su existencia de forma abrupta. No hay morbo ni glorificación, sino un gesto de escucha hacia voces que, acosadas por la desesperanza, desplegaron su arte en el borde mismo de la vida. Cada texto es una grieta que deja ver la tormenta de quienes, en su hora más oscura, hallaron en la palabra una forma de despedida, testimonio o súplica. Son documentos profundamente humanos, dolorosos y conmovedores, que revelan la fragilidad detrás del genio. Leer estas últimas frases es asomarse a un silencio denso, íntimo, y a veces desolador. Pero también es una forma de recordar que detrás de cada obra, de cada creación, hubo una vida que ardió intensamente hasta consumirse.
A pesar de ser un libro relativamente corto, es inmenso, es un libro humano que conmueve e irónicamente te llena de esperanza. El suicidio tiene muchos mitos y tabús, pero leer estas cartas es lo más cercano que podemos estar de la mente de quienes deciden marcharse antes. Todas estas cartas están llenas de amor, algunas son esperanzadoras y otros son capaces de reír antes de morir, en los últimos minutos la gente recuerda la sencillez, la cotidianeidad y a fin de cuentas el dolor es parte de nosotros para siempre. Es un libro sensible y lleno de cariño, increíble recopilación.
"Cada texto es una grieta que deja ver la tormenta de quienes, en sus horas más oscuras, hallaron en la palabra una forma de despedida, testimonio o súplica. Son documentos profundamente humanos, dolorosos y conmovedores, que nos arrojan a un océano de fragilidad"
"Quítenme de encima esta frazada y liberen al fin estos huesos."
"Acuérdate solamente de mí. Yo muero porque ya para cumplir veinticuatro años soy un anacronismo y un sinsentido, y porque desde que cumplí veintiuno vengo sin entender el mundo. Soy incapaz ante las relaciones de dinero y las relaciones de influencias, y no puedo resistir el amor: es algo mucho más fuerte que todas mis fuerzas, y me las ha arrebatado. Dejo algo de obra y muero tranquilo. Este acto ya estaba premeditado. Tú premedita tu muerte también. Es la única forma de vencerlo."
Vaya por delante que, en términos generales, recomiendo encarecidamente no suicidarse. Pero si estás pensando hacerlo, te recomiendo leer este libro primero. Te va a dar tanto puto palo irte con una nota fea que ponga "Adiós, mamá" al lado de alguna de las cosas que aparecen aquí que dedicarás el resto de tu vida a escribir la nota perfecta y acabarás palmando de muerte natural.