Es lo que no dejaba de pensar mientras leía cómo se describían los sentimientos de los protagonistas. Natalia ha construido con mucho acierto las personalidades y pensamientos de Jude y Penny. Es fácil verse reflejado en ellos, en algún momento de nuestro pasado y presente, y esa conexión que se crea con el lector, se siente, como una curita para el corazón.
No me gustan nada las navidades, pero me encantan los libros con ambientación navideña. He disfrutado mucho de la historia de Penny y Jude, me identifico con bastantes cosas de los dos así que les perdono lo nerviosa que me han puesto en algunos momentos.